El lunes 5 la abogada Mercedes Aramendía, titular de la Unidad Reguladora de Servicios de Comunicaciones (Ursec), asumió como presidenta del Consejo Nacional de Innovación, Ciencia y Tecnología (Conicyt), en reemplazo del ingeniero agrónomo Miguel Sierra. La votación para elegir al titular de este organismo autónomo y deliberativo, que funciona en la órbita del Ministerio de Educación y Cultura (MEC) y que asesora al Poder Ejecutivo y al Poder Legislativo, resultó dividida, con 14 votos a favor, cinco en contra y una abstención.
Según la Ley 18.084, a partir de 2007 el Conicyt —creado en 1961—, está integrado por delegados designados por el Poder Ejecutivo a propuesta de organizaciones del sector productivo (empresarios, trabajadores y empresas públicas), del ámbito académico (universidades privadas, Udelar, ANEP e investigadores) y del gobierno nacional, ministerios y consejo de intendentes para tratar los temas de ciencia, tecnología e innovación (CTI). En total son 21 miembros que suelen sesionar cada 15 días.
El cargo de presidente del Conicyt —que ocupó durante los últimos tres años Sierra— es honorario, postulado por los integrantes del consejo y su elección requiere de consenso o mayoría de los miembros.
La nominación de Aramendía fue presentada por Juan Manuel Dubra, economista docente de la Universidad de Montevideo y representante ante el Conicyt en nombre de Poder Ejecutivo (junto con Susana Pecoy, Catalina Rava, Carlos Martínez y José Moraes), de acuerdo a un decreto firmado por el presidente Luis Lacalle Pou el 19 de mayo.
La titular de la Ursec se impuso por mayoría de votos del Conicyt a la investigadora Isabel Bortagaray, especializada en ciencia, tecnología e investigación, cuya candidatura fue impulsada por la Udelar.
Aramendía se recibió de abogada en la Universidad de Montevideo, donde es directora y docente del posgrado en Transformación Digital y de Derecho. De 2011 a 2018 fue jefa de relaciones institucionales en Movistar Uruguay y en 2020 fue nombrada por el actual gobierno directora de la Ursec.
“Tremendamente irregular”
Al comenzar la reunión del Conicyt del 24 de junio el ministro Da Silveira transmitió “un mensaje simbólico” que, según varios participantes, se dirigió a marcar que ‘acá empieza otra etapa’”, como “una especie de refundación”, donde el MEC pasará a dirigir la política científica con mayor presencia en sus ámbitos de decisión.
Lo que ocurrió antes y después de esa reunión fue un episodio “tremendamente irregular”, dijo el consejero Randall a las autoridades de la Udelar.
En su informe ante el CDC, al que accedió Búsqueda, explicó la situación generada en el Conicyt en el marco del recambio de casi dos tercios de sus autoridades con el nuevo gobierno.
Allí relató que en las últimas semanas el Conicyt había suspendido sus reuniones y que en ese interín “empezó a aparecer en los mails del grupo el señor Alberto Majó”, asesor de Da Silveira, quien comenzó a “definir la agenda” de la entidad.
“Esto tiene ya en sí una pequeña irregularidad”, señaló Randall, y enseguida dijo que los problemas no empezaron ni terminaron allí.
Tres horas antes del comienzo de la reunión del 24 de junio, fijada para las 17.00, los delegados del Conicyt recibieron por mail “un nuevo orden del día”, según el cual en esa sesión se procedería a la elección de la presidencia de esa entidad.
Una vez que el ministro se retiró de la reunión, quedó en su lugar su asesor. Majó tomó la conducción de la sesión y planteó abordar la elección del próximo presidente del Conicyt. De inmediato Durán, delegado del Poder Ejecutivo, propuso el nombre de Aramendía.
Randall intervino para advertir que “el Conicyt es una entidad independiente de los poderes del Estado” y que por ley debe elegir a sus máximas autoridades entre sus miembros. “¡No corresponde en la reunión de la elección de la presidencia que esté participando y mucho menos dirigiéndola alguien ajeno al Conicyt, como el señor Majó!”, planteó.
Y consideró “muy irregular” que horas antes de la reunión se anunciara que esa misma tarde se resolvería la elección de la presidencia del Conicyt.
Su intervención cayó “pésimo” en la delegación oficialista, según supo Búsqueda. Majó reprochó en voz alta a Randall, defendió su derecho a participar en la reunión y recordó que “todos los delegados del Conicyt son nombrados por el Poder Ejecutivo” y que esa entidad, que no cuenta con recursos propios, suele pedirle “apoyo” al MEC.
El cruce derivó en un episodio “de alta tensión”, tras el cual el delegado de la Udelar abandonó la sesión. “Si la reunión va a seguir en estas condiciones, me retiro”, dijo, y cerró su sesión por Zoom.
“Había una postura oficial muy coordinada para ganar la elección de la presidencia del Conicyt”, dijo Randall a Búsqueda. Y aunque eso pueda ser razonable o esperable, añadió, “es muy importante dejar claro que el Conicyt no es una dependencia del Poder Ejecutivo”.
Así y todo, algunos miembros del Conicyt plantean que ese espacio debería ser “más chico y más ágil” para funcionar de forma “más ejecutiva”, según dijeron a Búsqueda fuentes cercanas al MEC.
Finalmente, Aramendía resultó elegida presidenta del Conicyt el lunes 5, ya sin la participación de Majó, y con 14 votos: todos los del Poder Ejecutivo y de las cámaras del sector productivo, del consejo de intendentes, de los entes del Estado y de la Administración Nacional de Educación Pública (ANEP).
Bortagaray, la candidata propuesta por la Udelar, recibió el respaldo del PIT-CNT y de esa universidad, mientras un delegado de las privadas se abstuvo.
Udelar “atenta” y “alerta”
La composición del Conicyt hace que tenga su independencia de criterio y esto ya ha ocasionado tensiones con otros gobiernos. Ocurrió con los últimos del Frente Amplio y también con el actual, como dijo su saliente presidente el martes 6 a la diaria.
Sierra evocó por ejemplo que el Conicyt emitió una declaración en rechazo a un convenio de la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) con el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés).
En marzo, el Conicyt divulgó una resolución en la que criticó la reestructura implementada en la ANII, por la que a principios de año se cesó al secretario ejecutivo de la entidad, y cuestionó los cambios presupuestales proyectados en el plan operativo para 2021.
Por su parte el rector de la Udelar, Rodrigo Arim, transmitió en la sesión del CDC su “preocupación” por las “características” en que se desarrolló la elección de la presidencia del Conicyt.
“Sin dramatizar las circunstancias”, la Udelar “debe estar atenta a la situación” y “alerta a estos procesos que pueden deteriorar” las relaciones en el Conicyt, dijo el rector.