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A comienzos de año, personas cercanas al presidente imaginaban su futuro plenamente relacionado a la medicina, el cierre de un círculo profesional que nació con esa ciencia, se trasladó a la política y encaminaba el retorno al primer amor. No dentro del consultorio como oncólogo tratante, sino como embajador global de la lucha contra las enfermedades no transmisibles, vinculado a organizaciones regionales y mundiales de la salud con las que Vázquez afianzó lazos y reconocimientos en su último período como presidente.
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Con 79 años, y tras un 2019 de golpes personales, ese destino parecía inevitable para algunos de los amigos de Vázquez. Hoy la situación cambió. Más confiado en su estado de salud, y con el Frente Amplio sacudido electoralmente y falto de orientación ante el papel de oposición que deberá cumplir, el presidente está dispuesto a continuar como protagonista de la vida política del país. Esa posibilidad quedó planteada por el mandatario en los últimos días, en declaraciones públicas y en conversaciones con dirigentes de la coalición de izquierda, dijeron a Búsqueda fuentes políticas.
En los últimos días, le transmitieron a Vázquez que hay militantes y dirigentes dispuestos a impulsar su candidatura como próximo presidente del Frente Amplio, una posibilidad que apoyaron públicamente esta semana los también senadores electos José Mujica y Carolina Cosse.
Vázquez ya fue presidente del FA en dos ocasiones —1994 a 1998 y 2001 a 2004— y las próximas elecciones de la fuerza política probablemente serán a finales del 2020, cuando Javier Miranda deje el cargo.
“Tabaré es un gran líder, es un gran presidente. Tenemos que sentirnos afortunados los uruguayos de que haya sido nuestro presidente dos veces, y los frenteamplistas de que sea nuestro líder. Si tuviera que escribir un deseo, me encantaría que fuera el próximo presidente del Frente Amplio”, dijo Cosse a La República.
Más allá del espacio concreto que Vázquez ocupe dentro de la coalición de izquierda, parece claro que tendrá influencia en las decisiones internas. Las fuentes señalaron que tuvo un intercambio con el senador electo Mario Bergara, donde hablaron sobre los candidatos a la Intendencia de Montevideo y coincidieron en que la mejor opción es el neurocirujano Álvaro Villar, director del Hospital Maciel desde hace ocho años.
Villar ya tiene el respaldo de Mujica y, luego de su charla con Bergara, Vázquez le solicitó a algunos dirigentes de primera línea del Frente Amplio que lo tengan en cuenta.
Leyes para lo que viene
“Yo quiero volcar la experiencia que tenemos, poca o mucha, con aciertos y con errores, con incapacidades, con omisiones, la quiero volcar en el seno del Frente Amplio. Y para hacerlo, pienso que mi lugar es ir a los comités de base, ir a las coordinadoras, ir a las departamentales, ir a hablar con las frenteamplistas y los frenteamplistas, dialogar, que me pregunten que yo pueda hablar, que yo pueda decir, en fin, en esa actividad de base. Tengo pensado ese tipo de actividad, si la salud me lo permite”, afirmó Vázquez el lunes 30, entrevistado por La República.
Sus palabras difieren de lo que dijo dos meses atrás en una de sus últimas apariciones públicas, previo a ir a votar en la primera vuelta de las elecciones nacionales el 27 de octubre. “Tengo la esperanza y el deseo de poder poner la banda presidencial al próximo presidente de la República”, señaló cuando le consultaron como veía el después de abandonar la residencia de Suárez. “Es el día de hoy, y la enorme esperanza de que sea otro, otro y otro”.
Para esa fecha había completado el tratamiento de radiocirugía sobre un tumor pulmonar y estaba a la espera de sus resultados. La respuesta satisfactoria permitió al presidente profundizar las actividades habituales de gobierno que había mantenido hasta entonces, focalizándose principalmente en la transición con la administración electa de Luis Lacalle Pou y el rol que Vázquez imagina para sí en el ámbito nacional en los próximos cinco años.
En menos de un mes le entregó a Lacalle Pou un proyecto de ley que establece que no serán contemplados por el Fondo Nacional de Recursos las solicitudes de medicación de alto precio y procedimientos no incluidos en los protocolos del Ministerio de Salud Pública. La propuesta, según el presidente, garantiza la viabilidad de esta herramienta con normas claras y en acuerdo con la academia y el sistema judicial. También presentó un documento con el estado de situación de la cuenca del río Santa Lucía, que incluye un plan para la instalación de una represa en el arroyo Casupá y una planta de tratamiento de lodo, y un proyecto de ley que permite su financiamiento a través de Rentas Generales.
A estas dos iniciativas añadió el lunes 30 la declaratoria del estado de emergencia nacional en materia de violencia basada en género. “Se diseñó un plan con el fin de presentárselo a las autoridades que asumirán próximamente el gobierno para darle continuidad a esta política pública”, explicó el prosecretario de Presidencia Juan Andrés Roballo.
Vázquez logró posicionar los tres temas como debate actual y también a futuro, asegurándose uno de sus principales objetivos: demostrar que es capaz de conseguir que el Frente Amplio pueda gobernar aún desde la oposición, con lo que considera una “bancada fuerte”.