Tensiones internas arrastradas desde hace dos años entre funcionarios y docentes de UTU reventaron con una agresión física y una denuncia a la Policía que involucró al propio presidente y otros integrantes de la directiva del gremio.
Tensiones internas arrastradas desde hace dos años entre funcionarios y docentes de UTU reventaron con una agresión física y una denuncia a la Policía que involucró al propio presidente y otros integrantes de la directiva del gremio.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon 3.000 afiliados (la mitad de Montevideo y Canelones y la otra mitad del resto del país), la Asociación de Funcionarios de la Universidad del Trabajo del Uruguay (Afutu) reúne en un sindicato único a docentes y funcionarios. De acuerdo a su presidente, Daniel Devitta, existen dentro del gremio varias corrientes de opinión que fueron distanciándose a partir de una auditoría, realizada en junio de 2013, que derivó en suspensiones a miembros de la directiva.
Luego de un año calmo enfocado en reclamos presupuestales al gobierno, en 2014 resurgieron las diferencias internas por la postergación del XI Congreso, estipulado por estatuto para diciembre. “Llegamos al período previo al congreso con problemas graves en los padrones, escasísima preparación y escasísima participación. Además coincidía con las reuniones finales de profesores, cierre de curso, exposiciones finales de trabajos, elecciones de horas...”, explicó Devitta a Búsqueda.
El 29 de noviembre el sindicato votó por mayoría mover el congreso para junio, lo que “generó una tensión importantísima” porque había dirigentes, sobre todo en Montevideo y Canelones, que ya habían comenzado a organizar el evento e incluso habían hecho algunas reservas hoteleras.
En diciembre, días después de la suspensión, la directiva concurrió a la sede central de UTU en la calle San Salvador para una reunión bipartita con las autoridades del Consejo. Según Devitta, antes de la reunión la agrupación que promovía el congreso presentó fuertes quejas a la presencia de Daniel Maciel, secretario de Laborales del sindicato.
“Hubo una escaramuza y terminó en una circunstancia en la que el secretario de Finanzas, en plena UTU central, lo agrede físicamente a Maciel, le pega una patada en los testículos. El compañero queda tirado, se llama a la emergencia, se constata el golpe y se le da un inyectable por un cuadro de hipertensión”, contó Devitta. La bipartita se suspendió y Maciel, con Devitta como testigo, realizó la denuncia en la Seccional 2ª.
Ese mismo mes la asamblea de las regionales Montevideo y Canelones resolvió “declarar personas no gratas” al presidente y a Maciel por sus “actitudes antisindicales, falta de respeto a los militantes y desconocimiento de las resoluciones del colectivo”, sugiriéndoles que “den un paso al costado en sus responsabilidades sindicales”. La asamblea también resolvió pasar a ambos a la Comisión de Ética del PIT-CNT “por querer dirimir temas sindicales en la Seccional 2ª de Policía”.
Devitta señala que la representatividad de esa asamblea “es cuestionable”, pues participaron 38 personas, y que “no tiene en sí misma la potestad de activar” las medidas que resolvió. Asegura además que la declaración de personas no gratas “ni siquiera se votó”.
Consultado por Búsqueda, Ruben Figueroa, secretario de Prensa y Propaganda e integrante del otro sector del gremio, quitó importancia al tema de la representatividad: “Yo no hilo tan fino. Cualquiera de nosotros como dirigentes si nos sugieren pasar a Comisión de Ética tenemos que presentarnos porque nosotros no podemos hacer la vista gorda y esperar que decida la dirección del sindicato”.
Figueroa definió lo ocurrido en la sede central de UTU como “todo un teleteatro” y criticó la posterior denuncia en la Seccional 2ª. “Nosotros, los sindicalistas, resolvemos la cosa como hermanos de clase y no concurrimos a la Policía”.
Cree que son “discrepancias sobre la estrategia” lo que genera las diferencias internas del sindicato. “Hay que tener cuidado a la hora de negociar, no hay que transar con las autoridades de UTU, no hay que atender el teléfono cuando las autoridades quieren desarticular alguna medida de fuerza o cuando nos ofrecen alguna cosa de costado”, dijo.