• Cotizaciones
    sábado 13 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    El 80% de las víctimas de siniestros de tránsito muere en el lugar; plantean crear Sistema de Trauma para mejorar respuesta

    La cifra uruguaya supera el porcentaje estándar a nivel mundial, que está entre el 50 y el 60%

    Los médicos le dicen la “hora de oro”. Cuando hay un siniestro grave se dispara el reloj. Hay que llegar rápido a la escena, estar ahí en no más de 15 minutos, asistir en el lugar y decidir el traslado a un hospital. No cualquier hospital, ni el más cercano: el que tenga la mejor infraestructura y recursos para atender las lesiones traumáticas del paciente. Todo tiene que ser ágil, coordinado. Cada minuto cuenta. El tiempo efectivamente es oro si hay una vida en juego. Pero en Uruguay los tiempos de reacción no son los más rápidos ni hay una operativa aceitada que se active ante cada emergencia, sostuvo a Búsqueda el presidente del Sindicato Médico del Uruguay (SMU), Julio Trostchansky.

    Durante enero de este año fallecieron 45 personas en siniestros de tránsito. La cifra impacta. Es aún superior a la del mismo mes en 2016, cuando murieron 42. Pero lo que más inquieta a los médicos es el alto porcentaje de muertes que se registran en el lugar del accidente, muchas veces sin recibir la respuesta adecuada. La mortalidad de los pacientes traumáticos tiene una distribución trimodal con un porcentaje estándar a nivel mundial: entre el 50 y 60% de las personas se muere en el lugar del hecho. Hay un 20% que fallece durante la atención hospitalaria en las primeras horas o días después y un 10% tiene una mortalidad tardía (meses) producto de complicaciones derivadas del accidente. En Uruguay las cifras muestran que el 80% muere en la escena del siniestro. “Esa diferencia con otros países del mundo está claramente vinculada a factores organizativos del sistema de atención. Fundamentalmente en lo que tiene que ver con la atención inicial y el traslado de estos pacientes”, enfatizó Trostchansky. Las “demoras” en la atención sanitaria “contribuyen a esta mortalidad aumentada en la escena” que ubica a Uruguay por encima de la media. “Salir al mundo y decir que el 80 % de los accidentados se mueren en el lugar del hecho es tirarnos una bomba”, afirmó el médico.

    Pero no solo la rapidez en la atención inicial es decisiva. También pasa que se llega en tiempo y forma pero después falla la comunicación para resolver el traslado más pertinente. “Tiene que haber un sistema organizado para categorizar a los hospitales, desde una policlínica básica hasta un hospital con más infraestructura. Lo que pasa es que los médicos llegan y se genera un traslado a un centro que no cuenta con todos los recursos. También hay un alto porcentaje de traslados secundarios. Se traslada a un lugar que no es el definitivo y otra vez hay que salir a la ruta con el paciente”. Todo esto vuelve a consumir minutos de la “hora de oro”. Los traslados secundarios no solo ocurren en los siniestros de tránsito, ni es patrimonio de las rutas del interior del país. Trostchansky contó que con frecuencia los heridos de arma de fuego o arma blanca son derivados al Centro Coordinador del Cerro, que no dispone ni de block quirúrgico, ni de cirujanos en el lugar. A veces tampoco cuenta con un tomógrafo.

    La enfermedad olvidada.

    Trostchansky insistió en un concepto: las lesiones traumatológicas, que por definición son eventos externos al organismo, constituyen una enfermedad. Y por tanto son prevenibles. Para el médico, el “poder político” no visualiza esto porque “no es algo que le pueda redituar de forma inmediata, como emprender acciones a favor de los medicamentos de alto costo, por ejemplo. Esto es algo que se tiene que empezar a construir y que empieza a dar resultado una vez que está organizado”. El presidente del SMU dice que reconoce los logros en la lucha contra del tabaquismo y celebra sus consecuencias en los casos de cáncer. Pero marca las diferencias. “Hay una clara discordancia con atacar este otro problema. Los enfermos de cáncer o patologías cardiovasculares, en promedio tienen más de 60 años. Los que sufren de la patología traumática son en su mayoría menores de 40 años y es la primera causa de mortalidad en esa franja. Si vamos a los años de vida perdidos, la patología traumática supera ampliamente a todas las otras. Tendría que ser una prioridad sanitaria”.

    Dijo que atacar el tema tendrá un impacto directo en lo sanitario y en lo económico. “Hace unos años se hizo un estudio, que no debe haber variado mucho, que mostraba que si se toma el gasto por accidentes de tránsito (que incluye seguro, atención médica, rehabilitación, muerte e incapacidad de personas en edad activa) se lleva casi el 4, 5 % del PBI”, destacó el médico.

    “En Uruguay seguimos discutiendo lo obvio”, se quejó y dijo que esta discusión ya se dio en Estados Unidos o Alemania “hace 30 años”, cuando decidieron enfrentar a algo que se conocía como “neglected disease”, una enfermedad olvidada o descuidada. “Tampoco hay que ser hacer una gran inversión, se puede usar la infraestructura que hoy tenemos, supeditada a una organización que muchas veces va a determinar en dónde atender cada cosa. Eso puede generar alguna rispidez en algunos de los actores de la salud”, concedió Trostchansky.

    Proyecto de ley.

    Con el apoyo del director de la Unidad Nacional de Seguridad Vial (Unasev), Gerardo Barrios, y del director de la Cátedra de Emergencia de la Facultad de Medicina, Fernando Machado, Trostchansky busca impulsar desde el Poder Legislativo lo que nunca se concretó desde el Ejecutivo: que exista un sistema de respuesta rápida y organizada a los siniestros. Estos tres actores están redactando un proyecto de ley que plantea la creación de un Sistema Nacional de Trauma y Emergencias Médicas. “La atención sanitaria es una cadena, cada uno de los eslabones tiene que estar unido para poder llegar a un proceso asistencial adecuado. Los componentes son el sistema prehospitalario, hospitalario y la rehabilitación. Por más que uno tenga sectores que aislados puedan ser considerados fuertes, falta coordinación. Falta un sistema. Y entonces el proceso asistencial fracasa. Y eso hace que la capacidad de sobrevida de una persona con un accidente de tránsito sea menor que la que le puede ocurrir a otras personas en otras partes del mundo”, explicó el presidente del SMU. “Podés tener ambulancias, hospitales fuertes. Pero de nada sirve si en el 70% de las rutas nacionales no hay esa cobertura prehospitalaria. No siempre el lugar más cerca es el mejor lugar para atender, ni al que se llega más rápido”, agregó. “A estos pacientes hay que atenderlos en el menor tiempo posible, pero en el lugar que pueda tratarlo de forma integral”.

    Trostchansky reconoció que en los últimos años hubo avances para mejorar la asistencia de los siniestros, pero dijo que se desarrollaron en forma “caótica”. “Son conceptos que compartimos con Barrios, el director de la Unasev. El único formato costo-eficiente es la organización de un sistema”. El médico dijo que “tan negada” es la enfermedad traumatológica, que el Sistema Nacional de Emergencia “no tiene correlato con lo asistencial”.

    Información Nacional
    2017-02-09T00:00:00