Los médicos asisten, cumplen tareas docentes y además intentan encontrar tiempo para investigar. “Están yendo a buscar los papeles de los exámenes, bajando, subiendo, es una tarea demasiado engorrosa que finalmente agota y le saca calidad a la investigación”, aseguró Cayota, y agregó que en investigación se hace lo que se “puede” y no lo que se desea, muchas veces.
Cayota integra el grupo de trabajo que está elaborando una nueva propuesta para mejorar la investigación dentro del Hospital de Clínicas como parte del plan de reforma. El grupo está afinando el contenido para elevarlo a las autoridades del Clínicas, informó Cayota a Búsqueda.
Un piso.
“Se necesita una infraestructura con financiamiento propio, porque la gestión de la investigación tiene una lógica diferente a la asistencial. El presupuesto de funcionamiento basal no debe depender de los balances financieros asistenciales. Tiene que haber independencia entre lo asistencial y lo investigativo, estar perfectamente articulado, pero ser diferente. Esto es parte de las causas por las cuales no hemos llegado a consolidar investigación de calidad en el hospital universitario y ahí están las enormes dificultades que tenemos”, dijo Cayota.
“Estamos en etapas de definiciones en este hospital. Debemos discutir el paradigma en el cual nos vamos a ubicar, no solamente de la extensión del conocimiento sino también en relación a las necesidades que hay en el país, en la sociedad uruguaya”, dijo durante las jornadas científicas Carlos Ketzoian, coordinador de Investigación y Enseñanza en el Clínicas y de la Sección Neuroepidemiología del Instituto de Neurología de la Udelar.
“Se requiere la creación de un instituto de investigación de ciencias de la salud en el Hospital de Clínicas, articulado, no aislado. Que sea vehículo y promotor” de investigación con apoyo de administración, gestión y coordinación de proyectos, planteó Cayota. El investigador imagina un piso del Hospital de Clínicas dedicado exclusivamente a la investigación, en el cual el profesional encuentre todo el apoyo que necesita en las distintas etapas del proyecto y se pueda conectar con colegas.
“Investigamos para mejorar el estado de salud de nuestras poblaciones” y el profesional de la salud es el “eje” en la atención. Requiere formación y conocimiento para “la toma de decisiones pragmáticas que aporten soluciones a los problemas”, destacó Ketzoián, que integra el grupo de trabajo que está elaborando el proyecto sobre investigación en el Hospital de Clínicas y que será integrado a la nueva estrategia de ese centro de salud.
“Necesitamos investigar en un hospital universitario, porque crear conocimiento va en beneficio de la atención médica”, indicó Cayota.
Tiempo.
Durante la última semana académica del Hospital de Clínicas, realizada en 2014, los médicos recogieron las inquietudes de sus colegas sobre la investigación. “Mencionaron la escasez de recursos, el escaso tiempo dedicado a la investigación, los malos indicadores que tenemos en este hospital sobre producción científica, dificultades operativas para los testeos, el bajo reconocimiento ante los concursos, dificultades administrativas para la gestión y cargos a término”, resumió Ketzoian.
Hay una “ausencia de una política de investigación en el Hospital de Clínicas, poco reconocimiento a los grupos de investigación y dificultades para solventarlos y para la formación de los recursos humanos”, agregó. Los colegas solicitaron además, que haya condiciones para dedicarse a la investigación al igual que la hay para realizar asistencia.
Cayota opinó que es “impensable” en 2015 que una persona sola pueda “hacer bien” y con “calidad” la asistencia, la docencia, la extensión y la investigación al mismo tiempo. Además es necesario complementar el trabajo del médico con el de biólogos, bioquímicos e informáticos.
Desonocidos.
Juan Dapueto, profesor titular del Departamento de Psicología Médica de la Facultad de Medicina de la Udelar, coincidió durante las jornadas en que entre colegas se conocen poco. “Tenemos mucha gente que tiene muy buena formación, pero que no anda con cocardas por los pasillos del hospital. Uno se cruza a veces con gente que tienen 10 o 30 artículos publicados en revistas internacionales de altísimo impacto, que son conocidos en el exterior, y acá nadie sabe quiénes son”, aseguró Dapueto.
“Es clarísimo, es una realidad, en la propia institución, no conocemos todo lo que hay” y se pierde la oportunidad de poder colaborar entre los grupos de investigación, señaló Cayota.
Esas personas merecen “reconocimiento” local, son fundamentales para que “apoyen” al resto, y están “esperando que alguien vaya a preguntarles y pedirles una mano”, señaló Dapueto.
Ketzoian planteó que haya “profesionales de la salud incorporados a grupos de investigación con cargos en las estructuras del hospital” y reconocimiento profesional por investigar. “Nos debemos platear como indicador la modificación de los reglamentos actuales de los concursos y la mejor ponderación de la investigación y la formación para la investigación. (…) Tenemos esperanzas fundadas en el proceso que el hospital está actualmente viviendo”, declaró Ketzoian.
Dinero y apoyo.
En el Centro Cardiovascular queda claro que “la principal dificultad es la financiación” y que es un “obstáculo en el desarrollo” de los proyectos, informó Dayan. Según el relevamiento realizado en este centro, el 40% de los investigadores respondieron que nunca aplicaron la financiación y otro 40% aplicó pero no la obtuvo.
“Existe interés en desarrollar investigación, pero el desarrollo de proyectos se encuentra limitado fundamentalmente por dilemas relacionados con la financiación y el apoyo logístico, agregó.
Falta “asistencia”, aseguró Dayan. “El reclutamiento de pacientes lo hacen los investigadores. Además ellos mismos escriben el proyecto, bajan la escalera, lo mandan al Comité de Ética, llaman al paciente por teléfono, van hasta registros médicos y piden la historia. Es la misma persona que hace todo esto”, destacó Dayan. En otros países hay una estructura y un equipo que asiste a los investigadores en las distintas etapas. De hecho, la aceptación para la publicación en una revista científica luego de finalizado el trabajo es una etapa “importante” y hay que saber “escribir para ser aceptado”, comentó Dayan.
Señaló también como una necesidad, el crear “una comisión de investigación dentro del Centro Cardiovascular. Sabemos que existe una dentro del Hospital de Clínicas, pero quizá es necesario una en el Centro que esté más empapada y dirigida a estos problemas y proyectos”.
Dayan informó que en el Centro Cardiovascular los investigadores proponen que para mejorar hace falta “inyectar dinero en investigación”, aumentar la carga horaria, plantearlo como exigencia del servicio y dar beneficios a quienes realizan investigación, como el mayor reconocimiento ante concursos. Estos planteos corren también para otras áreas del Hospital de Clínicas, coinciden sus colegas.
Obligatorio.
¿Cuán obligatoria es la investigación en la práctica? ¿Qué ocurre con los estudiantes de posgrado? La respuesta no es simple. “Nuestra estructura es de cátedra y cada director de cada servicio hace pesar ese debe. Me consta que hay servicio en el hospital en los que es obligatorio para trabajos monográficos, de posgrado y especialización hacer proyectos de investigación” e incluso en algunos lograr que ese proyecto se concrete en una publicación, dijo Dapueto.
“Sería muy deseable” que fuera obligatorio para todos, aunque es un tema que está en discusión dentro de la Facultad de Medicina, aclaró Dapueto. Hay casos en los que se les pide a los alumnos “alguna propuesta de un posible artículo, pero para que fuera obligatorio tendría que haber mucho apoyo”, destacó.
“No se puede largar un posgrado y decir que para darle el título vamos a pedirle que tenga un artículo publicado si atrás de eso no hay un grupo dispuesto a sostenerlo en cómo llegar a la idea, formularse la pregunta y lograr el proyecto”, dijo Dapueto.