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    martes 04 de junio de 2024

    El PIT-CNT toma protagonismo en el año electoral con una de sus principales corrientes relegada

    Impulsado por el logro reciente de llegar a las 430.000 firmas en respaldo a su iniciativa de un plebiscito sobre seguridad social, el movimiento sindical mira a octubre mientras gestiona diferencias internas

    “A fines de octubre ganaremos nosotros, los más sencillos”. La frase no es de ninguno de los varios candidatos que corren la carrera presidencial. El que parafrasea al poeta chileno Pablo Neruda desde un escenario montado en avenida del Libertador y La Paz, mirando hacia el Palacio Legislativo, es el presidente del PIT-CNT, Marcelo Abdala, en el acto del Día de los Trabajadores.

    Tradicionalmente, la oratoria tiene varios discursos: un representante de Madres y Familiares de Detenidos Desaparecidos, uno de la central de trabajadores de Cuba y más de uno por el PIT-CNT. Esta vez la dirigencia sindical definió que habría uno solo. “En un escenario complejo, tener una tribuna amplia podía favorecer a que algo se malentienda”, explicó un dirigente a Búsqueda.

    Envalentonado por el logro reciente de llegar a las 430.000 firmas en respaldo a un plebiscito sobre seguridad social, el PIT-CNT dejó en claro que será un actor más en esta campaña electoral, con esa consulta popular como bandera. Abdala señaló que el apoyo que logró hasta ahora el plebiscito “excede” los votos de cinco de los siete partidos con representación parlamentaria. A su juicio eso demuestra “una altísima representatividad social” y “da cuenta de la plena vigencia del movimiento popular como el principal escudo de los humildes”.

    El plebiscito que propone establecer en la Constitución la edad mínima jubilatoria en los 60 años, la eliminación del lucro en la seguridad social y la equiparación de la jubilación mínima con el salario mínimo fue el punto más desarrollado en el discurso de Abdala. Esta bandera está rodeada de algunas tensiones. Las hay en el movimiento sindical con dos corrientes en desacuerdo y en silencio. También es un dolor de cabeza en el Frente Amplio y empuja a sus principales candidatos, Yamandú Orsi y Carolina Cosse, a tomar posición (ver página 7).

    Del otro lado, los referentes de los partidos que integran la coalición de gobierno se paran unánimemente en contra e intentan embretar a sus rivales electorales con sus diferencias internas.

    En primera fila a Abdala lo escucharon varios de los principales contendientes electorales de este año. Allí estaban Orsi, Cosse y Álvaro Delgado. Muy cerca, apenas más atrás, estaban también el precandidato colorado Andrés Ojeda y el líder del Partido Independiente, Pablo Mieres.

    Al margen del plebiscito, Abdala eligió para su discurso un tono más de propuestas de “luces largas” que uno de reivindicaciones más inmediatas de la agenda. En ese pasaje hizo foco en la necesidad de impulsar en los próximos años una diversificación de la matriz productiva del país, de establecer las “vías centrales” de una política industrial y de fortalecer la inversión educativa y la de investigación y desarrollo.

    La reducción de la jornada de trabajo sin pérdida salarial, la necesidad de impulsar el Sistema Nacional de Cuidados, la preocupación por el aumento de la población que gana menos de $ 25.000, por el incremento de la pobreza en relación con 2019 y por los niveles de desempleo juvenil también estuvieron presentes en la proclama. Esto antes de volver a la discusión sobre seguridad social, aunque con un mensaje político más amplio. Para Abdala hay detrás de esa iniciativa una “ética” sobre “cuál es el tipo de sociedad” en que se quiere vivir.

    “¿Es que la sociedad uruguaya es tan poco exigente consigo misma que no puede levantar este objetivo?”, se preguntó sobre la equiparación de la jubilación mínima al salario mínimo. Alentó a gravar al capital para sostener estas bases. “Hay mucho dinero en este país. No piensen en el IVA. Hay que gravar más a la cúspide de la sociedad, a la gran riqueza”, afirmó. Con un espíritu de protección del derecho a una vida digna, Abdala citó a José Batlle y Ordóñez, Wilson Ferreira Aldunate y Tabaré Vázquez.

    Segunda etapa

    El proceso de discusión sindical sobre el plebiscito tuvo la particularidad de que la resolución que terminó tomando el PIT-CNT no era la deseada por ninguna de las corrientes mayoritarias que lo conducen.

    Para Articulación (que lidera filiales como la Federación Uruguaya de Magisterio, la Federación Uruguaya de Empleados del Comercio y los Servicios y la Asociación de Bancarios del Uruguay) promover un plebiscito era un paso inconveniente. También en esa posición estaban los sindicatos de la corriente En Lucha, la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado y la Federación de Obreros y Empleados de la Bebida. A Articulación pertenece la secretaria general del PIT-CNT, Elbia Pereira, y a En Lucha el vicepresidente, Joselo López.

    La corriente comunista, en tanto, quería una consulta popular que dejara sin efecto la reforma jubilatoria aprobada por el gobierno, pero no tenía intención de promover en ella la eliminación de las AFAP.

    En la reunión de la Mesa Representativa en que se tomó la decisión, votaron divididas. Mientras los sindicatos en los que predominan Articulación y En Lucha se abstuvieron, los de perfil comunista plantearon una moción de prórroga de dos semanas y búsqueda de acuerdos de una postura única. De esa manera quedó en mayoría —con 16 votos— el planteo de la Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS): eliminación de las AFAP, fijar la edad mínima jubilatoria en 60 años y equiparar la jubilación mínima con el salario mínimo. Este camino tenía el respaldo de la coordinación sindical conocida en la interna como Grupo de los 8. Las abstenciones fueron 14 y otros 14 votos respaldaron la propuesta comunista.

    A ese punto de partida enredado le siguieron problemas de militancia en los primeros meses de campaña de recolección de firmas, lo que fue centro de discusión en más de una reunión de la Mesa Representativa, en las que hubo llamados a la “responsabilidad” de los dirigentes.

    Luego de un proceso engorroso, el PIT-CNT dio una nueva demostración de su fuerza el sábado 27. Ese día llevó en caravana unas 430.000 firmas al Parlamento en respaldo a su iniciativa, 150.000 más de las exigidas por ley y 80.000 más de las que estimaban necesarias para estar a resguardo del descarte de papeletas en los controles de la Corte Electoral. Hubo una conferencia de prensa antes de la caravana y un acto después, afuera del Palacio Legislativo.

    Ni en la conferencia de prensa ni en el acto hubo en primera línea dirigentes de la corriente sindical Articulación y En Lucha. Su participación también fue limitada en la campaña de recolección de firmas.

    Fuentes de Articulación reconocieron que, desde su perspectiva, la interna sindical vive un momento “complejo”. Según dijeron, aunque quedaron relegados en la agenda del PIT-CNT en el último tiempo, están activos, “tejiendo por lo bajo”, para que el movimiento sindical salga parado de la mejor manera. En un escenario en el que ven “debilidades” aspiran a reducir “daños y costos”.

    Del otro lado, dirigentes de los sindicatos más comprometidos en la campaña por el plebiscito creen que Articulación quedó en una posición debilitada luego de que se alcanzaran 430.000 firmas sin su protagonismo. Consideraron importante para la segunda etapa de discusión de la iniciativa revisar algunas conductas y dejar menos expuestas las fisuras. En las próximas semanas el PIT-CNT hará un balance de la primera etapa de trabajo. En paralelo, la Corte Electoral inicia este jueves 2 la instalación de las mesas para la validación de las papeletas, en las que participarán veedores de los promotores del plebiscito.

    Información Nacional
    2024-05-01T23:04:00