• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El PIT-CNT y la Policía: de la enemistad a una “maravillosa” sindicalización que atraviesa ahora una “contradicción” anunciada

    La señora es toda simpatía y saludos esta mañana. Con su pelo enrulado y canoso camina por las cuadras del barrio. Un bolso rojo cuelga de uno de sus hombros; ahí dentro algo se sacude al ritmo de sus pasos. Clac, clac, clac. Se cruza con una madre y un niño que pasean su perro: “Buenos días”, “buenos días”. Se cruza con un hombre elegante y su caballo: “Buenos días”, “buenos días”. Dos niñas que lucen idénticos vestidos verdes: “Buenos días”, “buenos días”, “buenos días”. Ahora aparece en su camino un policía que también la saluda con un “buenos días” y ahí termina la simpatía. La sonrisa desaparece, del rostro de la señora que adopta un gesto de fastidio. No lo mira, no responde. Al dar la vuelta a la esquina, la abuela saca de su bolso unos frascos de aerosol. Primero dibuja en color azul un cerdo con gorro de policía y luego estampa en color rosado un mensaje en un muro: “A la Policía, ni sonrisa ni los buenos días”.

    La escena se desarrolla en una viñeta del dibujante Edkkar, que a fines de agosto compartió en su perfil de Facebook Tamara García, integrante del Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT y titular de la Secretaría de Jóvenes. “Ni a la Policía ni a quienes piensan votar por la reforma de (Jorge) Larrañaga. ¡Sabelo! Buen día, amigues”, escribió.

    Unos días después, el 5 de setiembre, una manifestación contra la nueva planta de UPM se pondría espesa. Algunos militantes golpearían y pintarían con aerosol el rostro de un policía y, entonces, llegarían muchos más policías, balas de goma, golpes, detenidos. También llegaría una discusión sindical.

    El Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT condenó la represión, pidió “investigar a fondo la actuación policial” y reclamó que se liberara a los “detenidos”. El Sindicato de Funcionarios Policiales de Montevideo (Sifpom), que integra el PIT-CNT a través de la Unión de Sindicatos Policiales (9.000 afiliados), respaldó a sus trabajadores con el argumento de que “se ajustaron a la ley”.

    El debate continuó en la Mesa Representativa del PIT-CNT del 12 de setiembre. El Sindicato de Artes Gráficas (SAG) planteó que se suspendiera al Sifpom. Otros ocho sindicatos pidieron expresar el rechazo al comunicado del gremio policial y definir una reunión especial de la Mesa Representativa para analizar su contenido y evaluar sanciones. La mayoría se inclinó por el camino del diálogo. Definieron hacer una Mesa Representativa especial para tratar el tema —que será el viernes 27— y habilitar al Secretariado Ejecutivo del PIT-CNT a hacer gestiones y construir ámbitos de diálogo en los días previos. El presidente de la organización, Fernando Pereira, fue uno de los que insistieron para llegar a esa resolución y en los últimos días se dedicó a hablar con los principales involucrados.

    “Todavía existe un prejuicio del movimiento sindical con la Policía, y tal vez también del policía con el movimiento sindical. No se van a laudar porque el presidente del PIT-CNT lo diga ni porque se ponga una sanción. El tema se va a laudar cuando la policía vea a un trabajador como su compañero y cuando los sindicalistas vean a los policías como sus compañeros”, dijo Pereira a Búsqueda.

    “Desconfianza eterna”

    Juan Castillo no recuerda con precisión la fecha en que comenzaron los intentos por organizar sindicalmente a la Policía. Apenas se anima a afirmar que fue en el entorno del año 2005. Lo que sí es nítido en su memoria es la tensión de aquellas primeras reuniones entre dirigentes sindicales y policías.

    La primera fue en la sede del PIT-CNT, que todavía estaba en 18 de Julio y Beisso. Castillo era coordinador de la central junto a Pereira, y además secretario de Organización. Al encuentro fueron unos diez referentes policiales. Tan tenso era el vínculo que antes de la reunión los sindicalistas habían investigado a los policías que irían. Castillo está seguro que de que los policías hicieron lo mismo con ellos. Incluso tenían dudas de si los policías que irían serían interlocutores válidos o “señuelos”.

    “Acá, angelitos no. Sabíamos de dónde veníamos”, dice.

    Venían de décadas de enfrentamiento. Sindicalistas y policías eran enemigos. Castillo recuerda episodios como el del Hospital Filtro y otros que vivió como dirigente del sindicato portuario, cuando intentaban oponerse a las privatizaciones. Aquellas movilizaciones “no eran solo viru viru, después había que bancar”, recuerda.

    Todo eso estaba latente en la primera reunión y se fue soltando en una conversación frontal. Los sindicalistas les dijeron que hasta ese momento cuando habían estado cerca de los policías era porque los venían a reprimir; los policías reconocieron que para ellos los sindicalistas eran “los pichis”.

    “Estábamos eternamente desconfiados de los policías, pero también convencidos de que había que organizarlos, de que tenían derechos. Había que romper con algunos tabúes”, dice Castillo.

    A Jorge Larrobla, dirigente de la Asociación de Bancarios del Uruguay (AEBU), le encomendaron la tarea de ayudar a romper los tabúes. Dentro del movimiento sindical no eran pocos los que entendían que la Policía era un “brazo ejecutor de la oligarquía” y por ende se resistían a su ingreso al PIT-CNT.

    Para Larrobla, el paso del tiempo demostró que esa concepción no representa a la Policía actual. “Hay una nueva Policía”, dice. Intenta demostrarlo con ejemplos. Primero recurre a la historia y recuerda cómo murieron en 1968 Líber Arce, Susana Pintos y Hugo de los Santos. “¿Se entienden las diferencias de los procesos? ¡Murieron estudiantes en la calle por reclamar la rebaja del boleto estudiantil!”, remarca y lo compara con la situación actual: boleto estudiantil gratuito y amplias libertades para manifestarse. Después invita a mirar lo que pasa en la región, en Chile, Argentina o Brasil. Ahí, según su visión, se “reprime salvajemente” a estudiantes y trabajadores y sería “una canallada” decir que pasa lo mismo acá.

    “Hoy la Policía en Uruguay no es el brazo ejecutor de las políticas del capitalismo salvaje, etc., etc., etc.”, insiste Larrobla.

    “Zona de dificultad”

    Pese a su opinión y al “proceso maravilloso” de sindicalización que cree que se dio entre los policías, Larrobla es consciente de que aún persisten algunas “incomprensiones” y “visiones diferentes”.

    En esa otra línea parece estar Tamara García. A raíz de su publicación en Facebook se generó una discusión virtual en la que la dirigente soltó más argumentos. A su entender, la Policía sigue siendo parte del “aparato represivo del Estado”. Habló del “abuso policial” que sufren las personas más expuestas a la violencia, del destrato y la insensibilidad que viven quienes hacen denuncias por violencia doméstica, del “gatillo fácil” y de la represión.

    “Tengo contradicciones eternas que tienen que ver con al servicio de quién están, con la formación recibida y la realidad misma que nos muestra cómo se actúa en situaciones”, escribió en un comentario. “Ahora resulta que la gorra es amigue y todos los malos son casos aislados. Por favor”, ironizó en otro.

    Visiones similares surgieron en la discusión que se produjo en la última Mesa Representativa. El episodio de la marcha contra UPM trajo un dilema que Castillo supo desde el principio que en algún momento llegaría.

    “La zona de dificultad siempre la advertimos. Era el gran debate y el gran temor que teníamos 15 años atrás. A la hora de que se les ordene disuadir una movilización, ¿cuál debe ser el papel del policía? ¿Tiene o no tiene que cumplir la tarea ese funcionario?”, dice Castillo, pero se interrumpe antes de desembocar en la conclusión. Esa discusión les toca a los dirigentes sindicales actuales.

    “Tengo opinión. Omito darla porque sé que si lo hago incido directamente en un debate que está procesando el movimiento sindical. ¡Y a mí me recontracalentaba cuando se metían en la interna del movimiento sindical!”, se ríe.

    // Leer el objeto desde localStorage