• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    El cambio climático aumentará las sabanas a expensas de bosques en Sudamérica; el sur brasileño y el norte uruguayo tendrán más arbustos

    América del Sur se “sabaniza, no es una decisión humana”, dijo a Búsqueda el ecólogo Osvaldo Sala, integrante de la junta asesora del Instituto Saras y profesor fundador del Colegio de Ciencias de la Vida y de la Sustentabilidad de la Universidad Estatal de Arizona en Estados Unidos.

    Principalmente “son los bosques los que se transformarán en sabanas en América, a expensas sobre todo del área del Amazonas. Es el cambio más importante”, dijo Sala, que junto con los investigadores José Anadón y Fernando Maestre publicaron los resultados de un estudio en el último número de la revista científica “Journal of Ecology”. Revelan cómo cambiarán los ecosistemas americanos en las próximas décadas.

    El proceso de “sabanización” está relacionado con cambios en la temperatura. A futuro, al aumentar la temperatura y la evaporación, los ecosistemas no podrán mantener la densidad de árboles actuales. Algunas de las sabanas “son más resientes a la sequía que los pastizales mismos”, aclaró Sala.

    Habrá más sabanas a expensas de las áreas arbóreas como el Amazonas, pero también habrá algunas zonas de pastizales que hoy no tienen vegetación arbórea que comenzarán a transformarse en sabana con árboles. Este es el caso del sur de Brasil y el norte uruguayo, zona en la que se espera aumenten las precipitaciones. También en casos puntuales aumentarán las áreas desérticas (ver mapa).

    “La sabana es una transición entre pastizales y formaciones más arbustivas o boscosas”, definió el biólogo y ecólogo Néstor Mazzeo, profesor agregado del Centro Universitario Regional Este de la Universidad de la República e integrante del Comité Ejecutivo del Instituto Sudamericano para el Estudio de la Resiliencia y la Sustentabilidad (Saras, por sus siglas en inglés). Con base en Maldonado, Saras reúne a investigadores para abordar temas ambientales del continente americano.

    Como consecuencia del cambio climático los investigadores esperan para 2070 “una sabanización de las zonas tropicales y subtropicales”. Los modelos de predicción indican que el cambio climático hará que las sabanas en las Américas aumenten 12%, principalmente a expensas de los bosques tropicales, que disminuirán en 24%. En particular la zona considerada como de “bosques estables” disminuiría 58%.

    Agua y bosque.

    Mientras “se sabaniza gran parte del bosque amazónico”, en otras zonas “tienden a aumentar la cantidad de bosques”. No es “todo homogéneo y uniforme, hay un montón de detalles que lo hacen muy interesante”, opinó Sala.

    “En gran parte de las zonas subtropicales van a estar operando algunos de los cambios más importantes en la varibilidad climática”. Se deben “a la dinámica del sistema climático atmosférico y su interacción con el sistema oceánico”, explicó Mazzeo a Búsqueda.

    Uno de estos cambios es “la tendencia clara al incremento de la precipitación anual acumulada y en su variabilidad interanual”, comentó Mazzeo. De todos modos seguirá habiendo años en que llueva mucho y otros poco, si se lo compara con los promedios anuales. “Tener una tendencia clara al incremento de la precipitación anual acumulada” no quiere decir que todos los años llueva más que el promedio histórico, aclaró. Estos cambios graduales “podrían fomentar una expansión de las formaciones más arbustivas o arbóreas, transformar pastizales en sabanas”, detalló.

    Según el ecólogo uruguayo, en varias partes del Uruguay esta tendencia a lo arbustivo “se ve” cuando se elimina la ganadería y se deja de producir. “Los campos quedan tapados de chircas” y comienza a invadir “un sistema basado en vegetación herbácea, de pequeños arbustos”.

    “La tendencia es esa, si no hubiera prácticas como las que desarrollamos actualmente el sistema evolucionaría” hacia una vegetación más arbustiva, señaló el ecólogo uruguayo.

    “Hay una serie de forzantes: las naturales como el clima y por otro lado las actividades del hombre. Muchas veces es difícil distinguir y separar los efectos causados por cada uno”, indicó Mazzeo. Aseguró que una de las “contribuciones” de Saras ha sido distinguirlas. Según el investigador, ahora es necesario “definir estrategias de manejo y conservación” y para eso definir prioridades: ¿qué se quiere conservar?, ¿pastizales o sabanas?

    “Es importante concentrarse en los cambios y cómo afectan a los servicios que proveen. Gran parte de nuestra economía en el caso Uruguay y Argentina depende del campo natural”, destacó Mazzeo.

    Detrás del trabajo está la intención de marcar cómo pueden estar siendo afectados los servicios que proveen estos ecosistemas y cómo puede impactar en la producción que se desarrolla.

    “El trabajo especula que podríamos estar presenciando cambios muy bruscos en los sistemas” debido a “aspectos climáticos”, y “lo que más incide son los cambios en la precipitación”, explicó Mazzeo. Pero esta es solo una parte del mensaje.

    “Los cambios podrían llevar” a que se configuren sistemas “más inestables” que tiendan a “variar muy rápido en el tiempo” y también más vulnerables a las presiones productivas como la ganadería o la agricultura. Este es “el punto central”, según Mazzeo.

    Transición.

    Según la investigación, “el cambio climático promoverá un cambio hacia estados más inestables: la extensión de las áreas de transición aumentará notablemente y los estables bosques se reducirán dramáticamente”. Las zonas de transición aumentarán en 32%, según los cálculos de los investigadores. Las áreas de transición entre bosques y sabana están reducidas a un fino cinturón pero los investigadores prevén se expandan y conviertan en un “bioma dominante de grandes áreas” como en el este y el sur de Brasil.

    “Hay zonas intermedias que son las que van a ser más afectadas por la actividad humana local. Van a poder ser una u otra. Esas zonas tienen una alta probabilidad de transición”, comentó Sala. En estas cumple un papel importante cómo los humanos utilizan ese ecosistema, cómo lo manejan. Las zonas de transición abren la “posibilidad de transformarse en un estado u otro, sería mucho más influenciable por la actividad humana”, explicó.

    El estudio indica que las especies arbustivas y arbóreas van a aumentar, “pero si siembran toda la tierra con soja no quedará nada. En el trabajo miramos lo que va a ocurrir debido al cambio climático global, pero la actividad humana a escala local también incide”, aclaró Sala.

    “En Uruguay se han plantado eucaliptus, ya no hay pastizales. En el límite uruguayo con Brasil y en el sur de este país con la ganaderización (término utilizado Brasil) han transformado pastizales”, los han extendido, explicó el ecólogo argentino radicado en Estados Unidos. Es que “la actividad humana transforma” y genera “consecuencias para el funcionamiento” de los ecosistemas.

    A fines del siglo XIX y los primeros años del siglo XX Uruguay tenía en el litoral oeste una “gran sabana con pastizales pero con árboles esparcidos como espinillos y algarrobales”, relató Mazzeo. Durante la primera mitad del siglo XX la madera de esos árboles tuvo un gran uso y con ella se realizó el alambrado de los campos.

    “Si no hubiera habido ciertas presiones en el uso de algunos recursos —como lo ocurrido con los árboles del oeste del Uruguay—, algunas de esas conformaciones de sabana ya estarían instaladas acá hace tiempo. El caso típico es el del litoral oeste”, aseguró Mazzeo.

    “A veces analizamos los temas de vulnerabilidad en relación al cambio climático y los cambios a la variabilidad climática, como si fueran la única forzante que tiene el sistema. En realidad es una combinación de varias cosas” que incluye la acción humana en ese territorio, explicó Mazzeo.

    Ciencia, Salud y Ambiente
    2014-11-13T00:00:00

    // Leer el objeto desde localStorage