Con las tierras de mejor calidad en Uruguay y más de la mitad de sus hectáreas dedicadas a la producción de cereales y oleaginosos —el “departamento fértil” es el eslogan que utiliza la Intendencia—, Soriano tiene una larguísima historia agropecuaria. Pero dentro de su Producto Bruto, de unos U$S 1.300 millones anuales —según cálculos de Búsqueda actualizando la última cifra oficial, de 2008— sobresalen también actividades comerciales, industriales, turísticas y de transporte y logística. De hecho, algunas tuvieron un crecimiento notorio en los años recientes. El turismo diversificó su oferta y hoy hay numerosos eventos que mantienen a lo largo del departamento al sector en movimiento. También hubo un boom de empresas de camiones de transporte y a su vez el número de pequeños comercios creció, aunque con una competencia muy dura por parte de las grandes superficies.
Una central hidroeléctrica complementaria a la represa de Palmar se instalará en Sacachispas, un proyecto de entre U$S 150 y U$S 200 millones de inversión que se prevé licitar durante 2016.
También está a estudio y sujeta a permisos ambientales —en los que se requiere el visto bueno del gobierno argentino— la construcción de una planta de aceite de soja por unos U$S 150 millones. Cavallero ve este proyecto como una oportunidad de “exportar más trabajo” desde el departamento, ya que actualmente la soja sale sin mayores procesos del campo al exterior.
Dijo, además, que en los años recientes las inversiones en negocios relacionados con el agro —como la instalación de ocho complejos de silos— y también con la construcción fueron significativas.
“Precavidos”.
Tras un “excelente momento” entre 2004 y 2012, “hace un par de años que la situación cambió y el cimbronazo fuerte recién ahora está llegando” al agro, explicó a Búsqueda el vicepresidente de la Asociación Rural de Soriano, Felipe López.
Aseguró que “hay mucha empresa agropecuaria que no está ganando dinero” y que intenta “solventar los costos”.
Y aunque el valor del dólar “mejoró”, la agricultura aun así “se desplomó” y eso afecta a la ciudad; el comercio de semillas, agroquímicos y maquinaria agrícola se vio resentido por la baja en la actividad en los campos, comentó.
En Mercedes, la capital, directivos del Centro Comercial e Industrial de Soriano dieron cuenta sobre la situación de “desaceleración económica”, principalmente a causa del peor desempeño agrícola. El bajón en el campo se siente “de un día para el otro” en las ciudades y “ya no está ese peso extra” del que dispusieron los trabajadores en los últimos años que se volcaba mayormente al comercio, añadió uno. Por eso, los comerciantes están “más precavidos”, si bien recientemente las ventas mostraron cierto repunte, puntualizó otro de los directivos.
“Hay una peladera bárbara”, se quejó de todas formas un quinielero sentado en un banco de madera frente a un local comercial en el centro de Mercedes. Aseguró que ahora tiene que estar “todo el día” para “levantar” la misma cantidad de apuestas que hacía en media jornada un año atrás.
Que Soriano no tenga ningún gran frigorífico es un dato que muestra su perfil más agrícola que ganadero, que se ratificó en los años recientes por el boom sojero.
Pero, para los productores, hay un motivo claro que explica el menor dinamismo de la economía departamental: la soja a U$S 500 la tonelada ya no volverá. Así lo sostuvo López, tras resaltar la dependencia agrícola que tiene Soriano; indicó que el valor de ese grano bajó 40% en el mercado uruguayo y los costos disminuyeron hasta 15%. A su vez, el precio del ganado al productor “tampoco se disparó”, acotó.
Por estos días los agricultores están empezando la trilla de trigo, uno de los principales cultivos de Soriano. Al mismo tiempo, en los campos que no se cosecha ese cereal se inician las labores de siembra de soja. En ese rubro el agro “se juega gran parte del partido”, resaltó el directivo de la Asociación Rural del departamento y quien a esta altura del año trabaja en algunos predios que forman parte del local de la Expo Activa, la mayor exposición agrícola del país que se realiza cada marzo desde hace 20 años. En las inmediaciones de esos campos se puede ver un continuo ir y venir de tractores y maquinaria para la cosecha del trigo, mientras otros trabajadores preparan terrenos para la siembra de soja. Los “mosquitos” (maquinaria para pulverizar agroquímicos) pasan seguido por la ruta y el tráfico de camiones de carga es más notorio que en otras zonas del país.
De las 839.682 hectáreas de tierras de uso agropecuario de Soriano, 459.802 están destinadas al cultivo de cereales y oleaginosos, según el censo de 2011 del Ministerio de Ganadería.
También se ven por las rutas del departamento varios vehículos con matrículas de color negro porque Soriano tiene una fuerte presencia de argentinos, que se hizo más notable en los años recientes. Pero ahora “los argentinos se están yendo a su país, aunque no todos, algunos se quedan”, contó López, quien asesora a productores venidos del otro lado del río Uruguay. Expresó: “Lastimosamente, les tengo que recomendar que con los números de la agricultura no da para invertir, principalmente si tienen que arrendar las tierras”. Esto ha incidido en que los envíos al seguro de paro aumentaron en ese sector recientemente, comentaron también desde la gremial de comerciantes.
Innovación.
En Mercedes se ve que las casas están bien mantenidas, pintadas y al mismo tiempo hay nuevas construcciones, especialmente de hoteles y algunos comercios. “En el 2000 venías acá y estaba todo venido a menos”, comentó uno de los directivos del Centro Comercial e Industrial.
Actualmente hay una baja en las ventas, aunque no hubo cierre de locales.
Los directivos de esa gremial creen que “falta innovación” y esa es la clave para sostener la actividad, dado que “las grandes superficies dominan el mercado” y “matan al pequeño comercio”.
Señalaron que los cambios que exigen las nuevas leyes vinculadas a la bancarización e inclusión financiera serán un desafío para los comerciantes sorianenses, ya que la inversión “resulta muy costosa para el pequeño empresario” y no es “justo” si se compara con el de gran porte.
Entre los proyectos que lleva a cabo ese centro se destaca un relevamiento que busca saber qué oportunidades de inversión hay en Soriano, y qué rubros existen y cuáles no, para incentivar el desarrollo de nuevos emprendimientos.
Uno de los sectores que más crecieron en los años recientes muestra problemas; las compañías de transporte carretero están sufriendo el bajón del agro y “muchos camiones están parados”. La competencia por las cargas, incluso entre empresas de distintos departamentos, se hizo mucho más fuerte en los últimos años.
Los problemas sindicales también se hicieron notar en Soriano y eso generó molestia en muchos empresarios. “Es preocupante cuando la gente no quiere invertir o ampliar porque está cansada” de la conflictividad, explicó uno de los directivos del centro entrevistados.
Los comerciantes nucleados en esa gremial se quejan además de que “la mayoría de los salarios se van del departamento a través de las grandes superficies”. Es que si bien “se percibe una mayor descentralización”, “falta mucho” y “un departamento como Soriano debería tener una universidad”, reclamaron.
Mercedes tiene una ubicación estratégica no solo por la calidad de sus tierras sino porque se encuentra a orillas del río Negro y los que viven allí tienen a su alcance una rambla amplia, verde y muy pintoresca. Eso es también un problema ya que todos los años la zona se inunda cuando crece el río.
Cavallero destacó la inversión que hizo la anterior administración municipal y el gobierno nacional, que permitió realojar a unas 480 familias. Esos U$S 6 millones posibilitaron que los costos actuales de las inundaciones sean mínimos; “eso es invertir para ahorrar”, sostuvo el jerarca.
El turismo es un sector que se está potenciando. “La Intendencia supo cómo hacer que un departamento que solo tiene soja sea atractivo turísticamente”, comentó un empresario.
Aunque Cavallero puso énfasis en la ubicación de “posta ideal entre Uruguay y Argentina” —a 280 kilómetros de Montevideo y la misma distancia de Buenos Aires—, el desarrollo turístico se apoya en la diversificación de la oferta con una serie de eventos que se dan durante todo el año y movilizan distintas localidades. Se trata, por ejemplo, de las inversiones en la ciudad histórica de Villa Soriano, el festival Jazz a la Calle, que todos los veranos llena a Mercedes de músicos y aficionados de toda la región, las domas de Palmitas (unos 10.000 asistentes todos los años), las competencias en deportes fluviales y carreras de motos. Cavallero afirmó que hay que posicionar a Soriano como referente en actividades diversas que atraigan turistas al departamento: “Somos un muy buen departamento para invertir, pero si no vienen a invertir, que vengan a pasear”.