En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El director del Hospital de Tacuarembó siente “desazón” porque el IMAE Cardiológico sigue en “stand by” tras 15 años de idas y vueltas
Los pacientes del “interior profundo” del norte que sufren un infarto agudo de miocardio “tienen siete veces menos chance de acceder a cateterismo cardíaco de salvataje, que aquellos que viven en el sur, litoral, y este del país”, dice Ciro Ferreira
Buena parte del camino ya está recorrida. Están las habilitaciones del Ministerio de Salud Pública (MSP) y las del Fondo Nacional de Recursos. También la autorización y los decretos que habilitan su funcionamiento como extensión del Instituto de Medicina Altamente Especializado (IMAE) del Hospital de Clínicas (UDELAR). Y todavía hay más. El Hospital de Tacuarembó tiene un block quirúrgico con salas “híbridas”, equipamiento de alta tecnología y última generación de alto costo que corre riesgo de pérdida de garantías y deterioro por no uso.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
A pesar de todo eso, el centro asistencial lleva 15 años de idas y vueltas, de ilusiones y desilusiones, sin poder poner en funcionamiento un IMAE cardiológico. Por eso, su director Ciro Ferreira, después de hacer ese relato como introducción, desemboca en la sensación de impotencia que le genera esta situación a las jerarquías y al personal del hospital.
“Nos genera desazón tener absolutamente todo para hacer hemodinamia y cirugía cardíaca y no poder concretarlo”, dice en diálogo con Búsqueda.
Ferreira lamenta también la “decepción y desmotivación” del personal que estaba dispuesto a trabajar allí. Todavía más le “duele” la situación de los pacientes. Ahí cree que directamente hay una situación de injusticia, que explica con claridad.
“Los cientos de pacientes norteños del interior profundo, que sufren un infarto agudo de miocardio (IAM) tienen siete veces menos chance de acceder a cateterismo cardíaco de salvataje, que aquellos que viven en el sur, litoral, y este del país. Como decía un viejo presidente, cuando se planteaba la departamentalización de la salud: ‘a veces los gobiernos se olvidan del interior profundo, donde se encuentra nuestro brazo productivo’”, afirma.
“En coche” y “en veremos”
Para Ferreira son varios los elementos que explican la demora en la concreción del proyecto. Empieza por el más reconocible. La burocracia del sector público que hace que cinco años sea poco para desarrollar un proyecto aun cuando estén los recursos y que vuelve necesaria una “amplia base de sustentación en la comunidad” para empujarlos. En el caso del Hospital de Tacuarembó cree que eso estuvo. Hubo involucramiento y apoyo de la sociedad y del gobierno departamental.
Pero hay más obstáculos. Para que haya una verdadera descentralización, dice Ferreira, tiene que haber “descentralización de la caja fuerte, de los recursos económico-financieros”. Eso es particularmente difícil en la salud y en el sector público porque el país padece “una gran macrocefalia”.
“Montevideo concentra más del 90% de la tecnología médica del Uruguay, a pocas cuadras del obelisco”, dice.
En el caso de los IMAEs las dificultades del sector público son todavía más, porque “fueron pensados para el sector privado”, o al menos así lo ve Ferreira. Lo que sucede, explica, es que a mayor productividad, se generan mayores ingresos lo que redunda en beneficios para toda la comunidad que rodea al instituto. Pero en el sector público lo recaudado es volcado a Rentas Generales, no vuelve al hospital y no puede ser usado tampoco como un incentivo para los recursos humanos.
“Se convierte en un sistema perverso en la medida que no recuperemos las prestaciones”, sostiene.
Además, cree que hay “interés” de algunos prestadores en que la “torta no se reparta” por temor al “desfinanciamiento”. La asimetría entre el sector público y privado queda plasmada en los números. Para Ferreira “no es casualidad” que todos los IMAEs sean privados, excepto el del Hospital de Clínicas que realiza solamente entre el 2% y el 5% de los procedimientos.
“En las diferentes administraciones ha habido voluntad política, decretos y promesas de todo tipo y calibre para el IMAE de Tacuarembó que finalmente no se cumplieron. El barco nunca llegó a puerto. Hemos puesto pienso, compromiso y trabajo durante más de 15 años. Interminables reuniones y proyectos quedaron en el papel y cayeron en saco roto. Instituciones privadas de otros departamentos, en iguales condiciones, lograron hacerlo realidad en algunos meses. Parece increíble, pero es así. Con un fin seguramente loable, ellos fueron en coche, mientras nosotros todavía estamos en veremos”, lamenta.
A pesar de los antecedentes, Ferreira guarda la esperanza de que en esta administración el proyecto pueda finalmente concretarse. Asegura que el actual directorio de la Administración de los Servicios de Salud del Estado es consciente de la problemática y que también el presidente Luis Lacalle Pou la conoce “de primera mano” y está comprometido a darle “el puntapié inicial”.
Como contracara, y quizás también para demostrar la importancia de contar con ese tipo de servicios, Ferreira cuenta que el hospital hace pocos habilitó su Centro de ACV, financiado por el Fondo Nacional de Recursos. “Está funcionando en forma espectacular, en la realidad, salvando vidas. Recuperar un paciente que sufre una hemiplejia por una trombosis en las arterias del cerebro, es muy reconfortante y nos llena de orgullo”, dice.