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El ataque del presidente de VenezuelaNicolás Maduro al canciller Rodolfo Nin Novoa le dio margen suficiente al gobierno uruguayo para marcar distancia del chavismo sin sufrir fisuras en la interna del Frente Amplio, dijeron a Búsqueda fuentes del Poder Ejecutivo y la coalición de izquierda.
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Uruguay fue quien más protegió los intereses venezolanos cuando en la interna del Mercosur quisieron sancionar a ese país. Según los informantes, incluso en algunos casos esa defensa de Venezuela requirió un trabajo diplomático intenso, pero que mantuvo siempre un ojo en la reacción que el posicionamiento uruguayo podía tener en la interna frenteamplista.
El exabrupto de Maduro implicó un cambio. Si el sábado 1º Uruguay había aprovechado el “paraguas” del Mercosur para criticar al chavismo, la acusación contra Nin habilitó una declaración dura del presidente Tabaré Vázquez.
Los principales líderes del oficialismo cerraron filas detrás de Vázquez esta semana después de que exigiera a Maduro que se retractara de las declaraciones en las que acusó a Nin de coordinar las “agresiones a Venezuela” con el Departamento de Estado de Estados Unidos.
El ministro de Economía, Danilo Astori, dijo el martes 4 en el programa “Telebuendía”, de Canal 4, que lo de Maduro fue un insulto sin fundamento y que en Venezuela no existe una democracia sino un gobierno “profundamente autoritario”.
El ex presidente y senador del Movimiento de Participación Popular, José Mujica, dijo a Canal 12 que apoyaba la posición del gobierno uruguayo. “La democracia está cuestionada en Venezuela, y en todas partes está bastante cuestionada (…) a mí no me gustan los presos políticos en ninguna parte, tampoco me gustan en Venezuela”, declaró el martes 4.
Otros sectores de la izquierda uruguaya más afines al gobierno venezolano como el Partido Comunista optaron por transmitir al mandatario uruguayo que entendían su planteo aunque mantuvieron sus críticas hacia la Cancillería uruguaya, añadieron los informantes.
El jueves 30, el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) venezolano aprobó dos sentencias en las que, entre otras cosas, asumía las competencias de la Asamblea Nacional, que cuenta con mayoría opositora al chavismo, y les quitó inmunidad a sus integrantes.
La decisión fue calificada como un golpe de Estado por parte de la oposición en ese país y fue duramente cuestionada por los gobiernos de la región.
Uruguay decidió esperar 24 horas antes de opinar. La oposición uruguaya cuestionó al gobierno por sus demoras y emitió un comunicado firmado por todos los legisladores blancos, colorados, independientes y del Partido de la Gente en el que denunciaron el “golpe de Estado” de Maduro.
La Mesa Política del Frente Amplio aprobó una declaración el viernes 31 en la que advirtió que la “nueva situación atenta contra las bases del mutuo respeto y debido equilibrio de poderes” y “rechaza la decisión tomada por la Sala Constitucional del Tribunal Supremo de Justicia de la República Bolivariana de Venezuela, ya que no aporta al proceso y desestabiliza el orden institucional del hermano país”. La resolución no contó con los votos de los delegados comunistas.
Ese día, Uruguay fijó posición mediante un comunicado conjunto de la Unasur firmado por Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Paraguay y Uruguay. Los países condenaron las resoluciones del TSJ porque “atentan contra los principios y valores esenciales de la democracia representativa”.
Al día siguiente fue el turno del Mercosur, que el sábado 1º denunció la “ruptura democrática” en Venezuela y exhortó al gobierno de Maduro que respete “la separación de poderes”, garantice “el pleno goce de los derechos humanos, las garantías individuales y las libertades fundamentales” y libere a los “presos políticos”.
En la conferencia de prensa de los cancilleres del Mercosur, Nin tuvo un tono más conciliador que sus colegas. “El hecho de que un poder se arrogue facultades de otro es una señal compleja desde el punto de vista democrático”, dijo el ministro uruguayo, pero prefirió no hablar de golpe de Estado.
Pese a ello, en su programa dominical el presidente Maduro cargó contra Nin. Dijo que el canciller “agrede a Venezuela, coordina con el Departamento de Estado las posiciones contra Venezuela, coordina con la embajadora de Estados Unidos en Montevideo la agresión contra Venezuela”. El mandatario pidió a Vázquez que “pase a la historia como el líder que detuvo la agresión y la intervención a Venezuela en todos los espacios en donde el imperialismo norteamericano presiona”.
La respuesta que recibió de Vázquez fue la opuesta a la que deseaba. El presidente rechazó “tajante y categóricamente” las acusaciones y solicitó que Maduro “proporcione las pruebas de la infundada denuncia”. En caso contrario, debía retractarse porque sus expresiones “afectan gravemente el relacionamiento tradicionalmente amistoso entre los dos países”.
Las relaciones diplomáticas con Venezuela, aliado histórico de los gobiernos del Frente Amplio, quedó así en uno de sus peores momentos, según fuentes de la Cancillería.