• Cotizaciones
    sábado 13 de julio de 2024

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    El gobierno se defendió ante advertencias por déficit y deuda

    “Es completamente inevitable” que la región haga un “ajuste” fiscal, aseguró Végh, del Banco Mundial

    Chile se desvió de su regla fiscal y por ello debió anunciar un plan para volver gradualmente a niveles de resultado estructural más razonables. Si eso le pasó al mejor alumno de la clase, en otros países de la región un “ajuste” será inevitable.

    Ello ocurrirá en un contexto desafiante, pues, más allá del “débil” repunte económico reciente, no es claro dónde estarán los motores del crecimiento en los siguientes cinco años, a la vez que el riesgo del proteccionismo crea “incertidumbre”, y la suba de tasas de interés en el mundo traerá tensiones y dilemas monetarios.

    Este panorama algo sombrío para América Latina y el Caribe, sobre todo a mediano plazo, expuso el uruguayo Carlos Végh, nuevo economista jefe para el área del Banco Mundial, el miércoles 2 en la sede del Banco Central (BCU). El evento fue organizado por la fundación Astur, que preside Enrique Iglesias.

    Carlos Steneri, exrepresentante financiero del país en Washington y primer director de la oficina de Gestión de Deuda Pública, concordó con esa visión al señalar que la región se hizo “chinodependiente” y no elevó su productividad. Por ello, auguró que va a regresar a los niveles de crecimiento “tradicionales”, de “3 o 4% a lo sumo, insuficiente para la situación fiscal y de endeudamiento” actual. En Uruguay la deuda “no es problemática” pero deja una situación “muy estrecha”, advirtió, hablando como comentarista.

    A su turno, el presidente del BCU, Mario Bergara, le quitó dramatismo.

    Dijo que en los años recientes Uruguay redujo su deuda pública, acumuló reservas y también fondos en las AFAP, “todos elementos de ahorro que no se ven en la cosa fiscal directamente”, surgidos de una “combinación de prudencia” en el gasto y “crecimiento económico”. Y agregó que “no todo ha sido fiesta. ¿Se pudo ahorrar más? Sí, claro. Se podría haber ahorrado más si el punto de partida” no hubiera sido niveles de pobreza de 40%, desempleo de 15% y “necesidades” en materia de infraestructura.

    Admitió que el déficit fiscal actual —de 3,6% del Producto Bruto Interno (PBI) en los 12 meses cerrados en junio— genera en el gobierno una “preocupación muy importante”, pero tomó una vez más distancia del concepto de “ajuste” y acotó: “Hablamos de un punto (porcentual del PBI) y le quitamos dramatismo al asunto”. Y dijo que el proyecto de Rendición de Cuentas es “lo más austero” que el Poder Ejecutivo pudo haber enviado al Parlamento.

    Reconoció que al gobierno le “preocupa la retórica” proteccionista de algunas potencias, aunque aclaró que no se ve claro “cuánto de eso se va a implementar”.

    También evaluó que “está bien” que el mundo vaya a una “normalización (monetaria) y mucho mejor si se hace de manera gradual”. Y agregó que pensar en tasas de interés en niveles de 2,25% en un horizonte de tres años “no puede asustar. (…) Seguimos hablando de tasas históricamente bajas”.

    Bergara reconoció que le “corre un frío por la espalda” al ver la actual “exuberancia” de los mercados de capitales internacionales.

    Vacas gordas y flacas.

    Iglesias presentó al disertante como un economista respetado en el mundo y parte de una “estirpe de personajes muy importantes en la vida nacional”, aludiendo a su abuelo, Carlos Végh Garzón, y su padre, Alejandro Végh Villegas, ambos ministros de Hacienda.

    El funcionario del BM destacó como una “buena noticia” que después de “seis años de desaceleración” América Latina y el Caribe volverán a crecer este año, en promedio (1,1% según la estimación del organismo), si bien ello se dará básicamente por la salida de la recesión de Argentina y Brasil. Uruguay se expandirá 2,6%, estimó.

    Planteó como una preocupación que los países sudamericanos tienen —en mediana— un déficit fiscal equivalente a 5,2% del PBI, aunque el BM proyecta que baje a 4,1% este año “muy influido” por la mejora en Ecuador. 

    Esos desequilibrios han conducido a ratios de deuda altos en términos históricos, de 57% del PBI en promedio, observó. Y dijo que ello “es motivo de preocupación porque a estos niveles la sostenibilidad fiscal se vuelve a cuestionar”.

    En este contexto, estimó que el resultado fiscal “se va a ajustar en épocas de vacas flacas”, lo que tendrá efectos contractivos. “No hay muchas otras opciones” para la región, recalcó. Añadió, como expresión de deseo y lección hacia delante: “Y que cuando venga otra época de vacas gordas, sí podamos ahorrar un poco más. Esta vez es completamente inevitable” un “ajuste”.

    La palabra final la tuvo Iglesias. “Podríamos estar entrando en peligros de grandes crisis en el mundo. Espero que no. Pero lo cierto es que esa opción está en el mercado, y para eso hay que estar preparado” con políticas económicas “muy sensatas”, señaló. E instó a redoblar los “esfuerzos de cooperación” porque, para un país chico como Uruguay, es mejor “navegar en convoy que hacerlo solo”.

    Economía
    2017-08-03T00:00:00