Esos dos factores también explican un “fenómeno inverso”: la cantidad de emisiones privadas fue la más baja en 10 años, un dato que refleja algo estructural. El mercado local es pequeño, aunque el Poder Ejecutivo, a través de la reactivación de la Comisión de Promoción, lo dinamizó superando los problemas de dirección que tuvieron los gobiernos del Frente Amplio. Sin embargo, tiene algunas “diferencias” y espera que se cambien elementos que trancan su desarrollo: las “asimetrías” entre las empresas que emiten valores y las que no lo hacen, y que los registros estén a cargo de las bolsas, no del Banco Central (BCU).
–Bevsa fue el canal más adecuado para la operativa en los tres mercados (dinero, cambio y valores), en particular en las emisiones primarias de certificados de depósito e instrumentos del mercado de dinero. La profundidad –la cantidad de oferta de compra y de venta– también fue importante. El mercado se comportó con mucha liquidez. La variabilidad de tasas y del tipo de cambio hacen que uno vaya más frecuentemente al mercado a buscar productos financieros.
–Se espera que este año se modere la política contractiva del BCU. ¿Cómo influirá en la operativa?
–Pensamos que la operativa va a ser alta porque hay un reacomodo de las variables que tiene que estar presente: qué tanto sube o no la tasa de referencia monetaria, qué tanto baja la inflación. Que haya un descalce entre las tasas podría generar oportunidades.
–¿Pero estará la necesidad de recurrir frecuentemente al mercado?
–Los niveles de tasas son altos. Hoy tenés un costo del dinero elevado, por lo que vas a tener que estar en el mercado aunque la tasa no termine en 13% o 14%, sino más bien en torno a 8%. No solo miro la variabilidad –que puede ser ascendente o descendente– sino que además tienen niveles altos. No me animaría a predecir un volumen de crecimiento tan alto.
–Así como hubo récord de operativa en Bevsa, la cantidad de emisiones privadas fue de las más bajas de la década. ¿Cómo se explica?
–Se da el fenómeno inverso. Hay una mayor incertidumbre del tipo de cambio, inflación y tasas requeridas para cubrir estas variables y, por lo tanto, es difícil de emitir. Tiene que ver con esa incertidumbre: ¿en qué momento voy a fijar las condiciones para una operación de 10, 15 años o más? Eso se va a moderar y es probable que el 2023 sea mejor, pero sin ser como 2020, que fue un año muy alto. Después juegan las necesidades y posibilidades de los demandantes de títulos de largo plazo, que terminan siendo los inversores institucionales.
–¿Este resultado refleja que las empresas no consideran al mercado de valores como una opción de financiamiento?
–El financiamiento de mediano y largo plazo podría estar en el mercado de valores, pero no se han dado las condiciones para que vengan por acá; o no son apetitosas para quien está del otro lado. Es un debe que tenemos, que tuvo sus puntos altos, pero al que por A o por B no le hemos encontrado la vuelta.
–¿Qué falta?
–Son muchos los factores. Hoy no es un momento para que el financiamiento de mediano a largo plazo pueda venir por la bolsa. Salir al mercado tiene sus costos y hay una escala mínima de deuda o de capital de riesgo al que muchas empresas no llegan. La mediana empresa recurre particularmente al financiamiento bancario o parabancario.
–Hubo flexibilizaciones, que surgieron en la Comisión de Promoción del Mercado de Valores, para las emisiones simplificadas. ¿Eso no dio resultado?
–La regulación es bastante reciente y no es un tema de las bolsas y del BCU. Hay una tarea de los inversores y empresas que hay que hacer y que lleva tiempo. Es un proceso positivo y puede ser que descubramos que hay algún elemento más que está trancando.
–¿Cuál?
–No hay un único factor que pueda identificar, pero hay asimetrías entre empresas que al salir al mercado tienen un régimen de información mucho más extenso y amplio que si buscan financiamiento no bursátil, ya sea bancario o con fideicomisos privados. En esos casos, no hay que publicar determinadas cosas.
Lo otro es una tarea que podríamos hacer las bolsas. Hoy se registra en el BCU y no son las bolsas las que lo hacen con las condiciones que el Banco Central establece. No hay registro automático, ni para las simplificadas. En otros mercados, como el colombiano, es automático y las bolsas son las garantes de la información. No se juzga la bondad o no de determinada forma de emisión. Esa es una de las propuestas que están, pero que no quedó incorporada.
–¿Qué propone respecto a la información a presentar?
–Lo que digo es que hay elementos pequeños de asimetría. Puedo mantener a mi empresa en un ámbito privado, donde el balance no necesariamente se publica. Si voy al mercado, tengo que mostrar; si no voy, no tengo que mostrar. Hay un conjunto de elementos que podrían contribuir.
–¿Cree que el gobierno se preocupó por dinamizar el mercado de valores?
–Hay otros ámbitos de mercado que opinan que el gobierno no se ha ocupado del tema. Yo creo que el mercado es lo bursátil y lo no bursátil; una cosa bastante más amplia. El gobierno intentó y hay mejoras importantes en las normas. En la Comisión de Promoción estamos en una etapa de la que no había antecedentes. Hay un presidente independiente y muy profesional, con quien tenemos algunas diferencias; hay reuniones que trascienden la comisión y van directo al gobierno. ¿Sobre la expectativa respecto a los anuncios de tratar de dinamizarlo? Se ha hecho. Lo que pasa es que, si su dinamización pasa por las emisiones de empresas públicas, eso no ha ocurrido. Tampoco lo dijeron, que recuerde. Las expectativas están cumplidas y quedan dos años para hacer mucha cosa.
–La comisión se creó en los gobiernos anteriores. ¿No hubo un intento en esas administraciones?
–Lo que no hubo fue continuidad en el esfuerzo. Se hizo la ley, pero tenía un problema de gobierno corporativo, que este gobierno superó. En vez de nombrar a alguien de la línea, nombró a alguien de afuera, con un determinado contrato, que trasciende el ámbito del ministerio (de Economía). En eso, realmente cambió la dinámica y la cantidad de propuestas.
–La emisión de las subsidiarias de empresas públicas es una de las “banderas” del presidente de la Bolsa de Valores de Montevideo (BVM), Ángel Urraburu, quien cree que dinamizaría el mercado ¿No coincide, entonces?
–Lo podría hacer, pero debería ser el propio agente el que vea que el mercado de valores y el bursátil son atractivos. El rol del mercado de valores es generar las condiciones para que los emisores vean que les conviene salir por ahí y no tomar un préstamo internacional o bancario. Yo haría el mea culpa de esto: no hemos dado las condiciones. Entonces, no necesitamos subsidios. Necesitamos mejorar las condiciones y los requerimientos para ver si efectivamente lo hacemos más atractivo.
–¿La experiencia de UTE y sus parques eólicos no fue buena?
–Tuvo un costo muy importante para la empresa. Esa segmentación de mercado implicó que gente que estaba dispuesta a pagar un valor mayor por ese título no pudo hacerlo porque se colocó a la par. Un título que podría estar cotizando a 110 o 115, colocó buena parte a 100. Además, tenía un put. ¿El verdadero rol de nuestro mercado es poder tener un subsidio implícito y si no lo tiene no funciona? No podría ser. Las emisiones que han tenido mercado minorista no se operan. Esa ha sido la excepción y no todas operan igual. No todas tienen una cantidad de operaciones que genere una buena formación de precio. Me parece que fue una buena experiencia, pero a un costo importante.
–Desde que surgió Bevsa se habla de una posible fusión con la BVM. ¿Quedó descartado?
—Nunca. Bevsa siempre está abierta a buscar canales para cosas conjuntas. Hubo propuestas que no fueron de fusión, que sería un elemento posterior. Cuando tenés mucha operativa y negocios en común es más fácil tener una sola gobernanza. Que en un mercado del tamaño del uruguayo haya tres bolsas es una cosa fuera de escala. Me parece que no es el modelo.
–¿Y cuál sería el modelo?
–Primero, que haya una suerte de interconexión como tienen otras bolsas.
–Urraburu dijo que se podría ir hacia una fusión de las operativas ¿Por qué no se concreta, entonces?
–El gran principio está. Lo que hay que hacer es desde invertir en plataformas para cruzar mercados hasta temas que hacen a la forma de custodia y depositaria que deberíamos tener. Hemos hablado de avanzar en alguna línea, pero requiere inversión.
- Recuadro de la entrevista
“Tiene que haber alguien que dé señales” para desarrollar el mercado de futuros de dólares