En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Edward Snowden. El consultor tecnológico estadounidense que trabajó para la CIA y la NSA (Agencia de Seguridad Nacional) y que en junio de 2013 reveló documentos clasificados, ultra secretos, que ponían en evidencia el uso de programas de espionaje de parte del gobierno de Estados Unidos dentro y fuera del país. Según Snowden, el terrorismo es la excusa de la que se valen las agencias de inteligencia y espionaje para violar la privacidad de millones de ciudadanos. No se trata de una estrategia de defensa y prevención. La verdadera motivación, explicó el informático, es el control económico y social. Por estas revelaciones y declaraciones, hay quienes lo consideran un héroe, un patriota, mientras otros se colocan en la vereda opuesta y lo ven como un traidor. Snowden, actualmente exiliado en Rusia, es el personaje que le faltaba a la filmografía de Oliver Stone, que si bien a veces da la impresión de que nace en las páginas de los diarios más que en los guiones cinematográficos, también tiene el inmenso valor de mostrar la historia silenciada por la historia oficial. Trilogías involuntarias sobre Vietnam (Pelotón, Nacido el 4 de julio, Entre el cielo y la tierra) y sobre los presidentes de Estados Unidos (JFK, que cuestionaba el informe de la Comisión Warren, Nixon, con la parte autodestructiva del presidente, y W., tragicómico retrato del lunático George W. Bush), además de Wall Street (cáustico relato sobre la jungla de las finanzas de Nueva York) y Asesinos por naturaleza (una reflexión sobre la violencia y su espectacularización mediática que recurre a la sátira y la espectacularización de la violencia), lo posicionaron como un autor político, polémico y controvertido, más allá de que su obra completa es un poco más amplia y abarca otros asuntos (Salvajes, Un domingo cualquiera, Camino sin retorno, The Doors).
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En sus documentales sobre Fidel Castro, su visión de Alejandro Magno y la segunda parte de Wall Street, Stone siguió adelante con sus inquietudes, aunque sin la contundencia de aquellos títulos. Y ahora, después de presentar su visión de los atentados del 11-S con la libre de polémica y curiosamente políticamente correcta Las torres gemelas, se mete con otro asunto delicado, otro coletazo del 11-S: el silencioso y feroz aparato de vigilancia de la administración de Barack Obama.
Snowden, el hacker de los hackers, reveló la existencia de ese dispositivo de análisis masivo de datos en 2013 por medio del diario The Guardian, y existe un magnífico e inquietante documental, Citizenfour, de Laura Poitras, que registra una reunión que se prolongó a lo largo de ocho días entre Snowden, la directora y un periodista de The Guardian y otro del Washington Post. La película de Stone recrea la realización del documental (que ganó el Oscar en 2015), ilustra hechos que allí aparecen relatados, además de que expande y agrega información biográfica (su frustrante pasaje por el Ejército, sus vínculos afectivos), muestra los entretelones de la filmación que fue a la vez una confesión, una denuncia y una advertencia.
Entonces, mediante flashbacks, puede verse cómo Snowden llegó a donde llegó, su formación prácticamente autodidacta, su patriotismo y la firmeza de sus principios e ideales y cómo este trabajo fue afectando su vida íntima, su salud física y mental. Y también: cómo se encadenaron los hechos y los develamientos para que finalmente decidiera contarlo todo.
Joseph Gordon-Levitt ni siquiera se parece mucho físicamente al individuo retratado, aunque nunca deja de ser Snowden: su mirada amable y a veces horrorizada, su gestualidad ambigua, que pasa de la incertidumbre y la inseguridad a la convicción y la autoconfianza. Shailene Woodley, de Los descendientes, interpreta a la sufrida novia del protagonista. El inglés Rhys Ifans tiene breves y turbadoras apariciones, mientras que Nicolas Cage hace de Nicolas Cage trabajando para la CIA.
A pesar de su inteligencia descomunal, Snowden, el hombre, llegó a ser un peón de la NSA. Ahora, Snowden, el personaje, es un peón en el tablero de Stone, que busca echar luz sobre zonas confusas y sombrías, inmiscuyéndose entre las grietas de un sistema de poder aparentemente ilimitado pero con una seguridad falible. Lo hace de un modo más recatado, menos ampuloso, como evitando los ruidos molestos, para que el mensaje llegue claro. Lo logra, y llega a ser desagradablemente escalofriante.
Snowden. Estados Unidos, 2016. Dirección: Oliver Stone. Guion: Stone y Kieran Fitzgerald a partir de The Snowden Files de Luke Harding y Time of the Octopus de Anatoly Kucherena. Con Joseph Gordon-Levitt, Shailene Woodley, Melissa Leo, Zachary Quinto, Tom Wilkinson, Nicolas Cage. Duración: 134 minutos.