La recolección de firmas realizada por el PIT-CNT para someter a plebiscito los cambios introducidos al sistema jubilatorio y la postura que asumirá el Frente Amplio (FA) motivaron varios cruces políticos.
La recolección de firmas realizada por el PIT-CNT para someter a plebiscito los cambios introducidos al sistema jubilatorio y la postura que asumirá el Frente Amplio (FA) motivaron varios cruces políticos.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáA propuesta de su presidente, Fernando Pereira, el FA tiene a consideración dejar en libertad de acción a sus dirigentes y militantes; la Mesa Política prevé tomar una decisión a mediados de octubre.
El secretario de la Presidencia y posible precandidato blanco, Álvaro Delgado, consideró “un abismo” y el “Triángulo de las Bermudas” la campaña del PIT-CNT que busca hacer caer la reforma jubilatoria. “El Frente Amplio no puede mirar para el costado” ante ese planteo que “confisca” los ahorros que manejan las AFAP, reclamó. En la misma línea, Laura Raffo, precandidata por el sector blanco Sumar, dijo que si cae la reforma se “les mete la mano en el bolsillo a los uruguayos”.
Pereira reconoció que dentro de su fuerza política hay diferencias “tácticas” y de contenido respecto a la campaña del PIT-CNT. “Tantas encuestas consecutivas dando al Frente Amplio por encima del 42%” de intención de voto para el 2024 “ponen nervioso a Delgado. Si yo fuera Delgado, estaría igual de nervioso”, contraatacó.
También respondiendo a Delgado, la intendenta de Montevideo y probable precandidata en el FA, Carolina Cosse, señaló: “Desde el oficialismo, como siempre, están apurados”.
La reforma jubilatoria busca estabilizar la asistencia financiera estatal que requiere el sistema. Aunque sin adelantarse a los hechos, su suerte es seguida con atención desde las agencias calificadoras de riesgo.
“La calificación de Uruguay (‘BBB+’ y perspectiva ‘estable’) incorpora nuestra opinión de que la reforma (…) refleja el compromiso institucional y político de Uruguay de contener mayores presiones sobre el presupuesto”, dijo a Búsqueda Constanza Pérez Aquino, analista de Standard & Poor’s.
Acerca de la campaña lanzada por el PIT-CNT, consideró que los procesos de plebiscito constitucional “son parte del marco institucional de Uruguay y se han respetado y llevado a cabo de una forma pacífica en años recientes. En caso de que sea derogada la reforma, haremos nuestro análisis sobre nuevas propuestas y lo que implican para las cuentas fiscales a largo plazo”.
La reforma jubilatoria significó “un paso importante para garantizar la sostenibilidad fiscal a largo plazo de Uruguay, dada su tendencia demográfica y el envejecimiento de su población. (…) Fue un avance crediticio positivo y la incorporamos en la reciente acción de calificación para otorgar una perspectiva positiva” a la nota soberana, declaró a Búsqueda Samar Maziad, vicepresidente y analista senior de Moody’s Investors Service.