Un “líder ambiental”, precursor de un “cambio de paradigma”, un “modelo para el mundo”, fueron algunos de los elogios que recibió Uruguay de parte de funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
Un “líder ambiental”, precursor de un “cambio de paradigma”, un “modelo para el mundo”, fueron algunos de los elogios que recibió Uruguay de parte de funcionarios del Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl viernes 17, al participar como panelista en una charla efectuada en el marco de la Asamblea Anual del organismo, que tuvo lugar en Panamá, la ministra de Economía, Azucena Arbeleche, fue felicitada por el moderador, Graham Watkins, jefe de la División Cambio Climático del BID. Habló de Uruguay como “modelo” y “ejemplo para el mundo” por haber emitido el año pasado un bono “sostenible”, con tasa de interés atada a compromisos ambientales. ¿Cuáles son los próximos pasos en el desarrollo de estos nuevos instrumentos?, le preguntó el funcionario.
Arbeleche respondió poniendo en contexto a la audiencia. Dijo que Uruguay atraviesa por una “sequía muy importante, con consecuencias muy importantes”, que tiene en marcha una “segunda transición energética” y que el actual gobierno aplica un “nuevo paradigma” según el cual la preocupación por el medio ambiente es algo “transversal” que permea, incluso, en la política económica. Agregó que la forma en que los países “industrializan”, la “atracción de inversiones”, “el consumo, todo va a estar mirando lo ambiental”, y por eso en un futuro la producción de Uruguay deberá contar con “sello ambiental”. Se refirió al bono sostenible como un “hito” para el país y a nivel internacional. Es una innovación porque su tasa “premia o penaliza” al gobierno en función de si cumple o no ciertos indicadores ambientales que pasan a ser “restrictivos” y “con consecuencia” fiscal. “Así como tenemos el concepto de libre de aftosa, vamos a tener el concepto de libre de deforestación”, aseveró la ministra.
A escala de los organismos multilaterales de crédito, para “avanzar” se precisa desarrollar “productos innovadores, emulando lo que han hecho Chile y Uruguay” con esos bonos, desafió Arbeleche. “Venimos trabajando para que la tasa no esté solo en doble sentido, sino que haya un beneficio para el buen comportamiento, que se premie a los países que contribuyan a un bien público global como es el cuidado medioambiental. Los organismos están en una situación muy privilegiada para tener este rol”, planteó.
Watkins la felicitó, otra vez, por el bono sostenible por ser un “hito enorme para el mundo”.
Este mes, también el representante en el país del BID, Matías Berdensky, había elogiado la política ambiental en una gacetilla del organismo titulada Uruguay: el extraordinario recorrido de un líder ambiental.
El país “ha demostrado que la apuesta por la sostenibilidad es compatible e incluso?conducente al crecimiento económico”, afirmó. En los últimos 30 años, Uruguay redujo las emisiones de gases de efecto invernadero de sus sectores económicos en más de 40% y se ubica hoy como líder mundial en la proporción de electricidad proveniente de fuentes renovables (98%), repasó.
Berdensky ensalzó la “visión nacional de progreso respetuoso con el planeta que ha impulsado el liderazgo uruguayo en este ámbito”, así como la coherencia de poseer una economía fuertemente basada en su capital natural y, al mismo tiempo, haber “priorizado los temas ambientales”, incluso desde antes del Acuerdo de París. “Sus?instituciones muestran un fuerte interés por promover una coordinación interministerial y traducir en políticas la visión transversal del cambio climático que ha permitido que Uruguay avance de manera sostenida hacia un desarrollo bajo en carbono, resiliente e inclusivo”, sostuvo el representante del BID en Montevideo.
“Esta historia de éxito ha sido el resultado de políticas nacionales y departamentales sólidas que han contado con respaldo pluripartidista; de un fuerte involucramiento del sector privado y la sociedad civil, quienes han acogido favorablemente los conceptos de sostenibilidad; y de proyectos ambiciosos” apoyados por el organismo, afirmó en otro pasaje.
En el marco de la asamblea en Panamá, Arbeleche firmó con el presidente del BID, Ilan Goldfajn, el contrato de préstamo por US$ 145 millones del Programa de Fortalecimiento de la Política Pública y Gestión Fiscal para la atención de la crisis sanitaria y económica. Esta línea, anunciada en diciembre de 2021, es la segunda bajo este programa en apoyo a la estrategia del gobierno para enfrentar la pandemia. El organismo destacó en un comunicado que Uruguay fue el primer país en completar dicha serie programática en la región.