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    En París se logró “un acuerdo extraordinariamente ambicioso” de cambio climático; Uruguay participó en “decisiones fundamentales”

    “El acuerdo de París abre el camino para combatir el cambio climático”, tituló el Fondo Mundial para la Naturaleza en su sitio web. La mayor organización conservacionista no fue la única optimista. La sociedad civil festejó, al igual que los políticos, tras años de negociaciones y reclamos de mayores esfuerzos para hacer frente al cambio climático y marcar un rumbo de desarrollo sostenible. El documento de París que se terminó de redactar este viernes 11 estableció objetivos hacia los que “solo se puede avanzar con el abandono total de combustibles fósiles a 2050”, según Greenpeace.

    “El acuerdo es extraordinariamente ambicioso. No marca solo objetivos sino obligaciones muy fuertes para los países”, dijo Ramón Méndez, presidente del Sistema Nacional de Respuesta para el Cambio Climático, en conferencia de prensa el martes 15. “Fue un primer paso fundamental, hay mucho todavía por delante. Este acuerdo es una especie de gran constitución. Hay que escribirle las leyes y decretos y todo aquello que haga posible el aterrizaje de los grandes objetivos. Es un paso histórico, un punto de quiebre”. Además, “los gobiernos se comprometen a estar alineados con lo que dice la ciencia, es un elemento central”, evaluó.

    “Naturalmente los poderosos podrán violar los acuerdos”, pero hay una sociedad civil fuerte que reclama y no les será tan fácil asumir el “costo político” del desvío, dijo Méndez.

    La Conferencia de las Partes (COP) número 21 de Naciones Unidas sobre cambio climático culminó este viernes en París entre sonrisas, aplausos y abrazos. El acuerdo, un documento de 12 páginas que comenzará a regir a partir de 2020, fue apoyado por los 195 países de la negociación. Además elaboraron un documento de 19 páginas en el que establecen tareas a realizar antes de 2020.

    “Uruguay se llevó lo que fue a buscar”, aseguró la ministra de Vivienda Eneida de León en la conferencia de prensa del martes. Se llegó a “un buen acuerdo que sienta las bases para el futuro y hay que seguir trabajando”. Arribar a este logro “se hizo dificilísimo” porque en él participaron “países muy grandes, muy ricos y países muy pobres, muy pequeños. Fue un gran esfuerzo de todos” los negociadores, que pasaron la última semana “prácticamente sin dormir y al pie del cañón”, destacó.

    Fue en 2009 durante la COP de ese año que un puñado de países poderosos negoció a puertas cerradas y llegó a un texto del que pocos se sentían parte. Esta vez ocurrió lo opuesto. Triunfó “la transparencia”. Este es “más allá del texto del acuerdo, quizá el mayor logro”, dijo a Búsqueda Jorge Rucks, subsecretario del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente (Mvotma).

    “Se afirmó el multilateralismo; es un triunfo para países pequeños como el nuestro y ante los más poderosos”, opinó De León. En medio de los grandes, Uruguay logró participar de las negociaciones hasta el final.

    “Hasta último momento en una negociación extraordinariamente compleja pudimos participar en la mesa chica de alguna de las decisiones fundamentales que terminaron de cerrar este acuerdo. No fue al azar, se trabajó durante meses. La presencia que Uruguay ha tenido en la negociación lo deja muy bien parado para tener un rol muy activo en futuras negociaciones del aterrizaje de este acuerdo”, destacó Méndez.

    Esta reunión de París fue la segunda COP para Ignacio Lorenzo, técnico integrante de la delegación del Mvotma en la COP21. Rodeado de ministros y técnicos negociadores de mayor antigüedad, Lorenzo fue nombrado la segunda semana de negociación, coordinador del grupo G77 (integrado por los 134 países en desarrollo y China) para los temas de “adaptación” al cambio climático y “pérdidas y daños”.

    “La coordinación no fue dada a Uruguay en base a la negociación, sino a puro reconocimiento del trabajo técnico que estuvimos desarrollando desde hace meses y a su vez por su liderazgo constructivo, conciliador, en busca de acuerdos”, dijo a Búsqueda Lorenzo. El grupo G77 es muy diverso y tiene varios subgrupos dentro: lo integran los países latinoamericanos, Singapur, con alto nivel tecnológico, países pobres de África, pequeñas islas y China, entre otros.

    Lorenzo explicó que sus desafíos fueron dos: lograr acuerdos a la interna del “grupo extremadamente amplio con posiciones divergentes” y hacia afuera “ser la voz de los países en desarrollo ante los países desarrollados”.

    Este grupo logró que un capítulo titulado “Pérdidas y daños”, que los países desarrollados ni siquiera reconocían en un comienzo, hoy esté dentro del acuerdo. Por momentos la negativa de los desarrollados y la presión de G77 puso en vilo el acuerdo, contó Lorenzo, quien fue su representante en estas instancias. Hay efectos del cambio climático a los que es posible adaptarse, pero otros, como el aumento del nivel del mar y sus consecuencias, hay que afrontarlos como una pérdida. Por eso los temas de “adaptación” y los de “pérdidas y daños” quedaron en capítulos diferentes tras una ardua negociación. El G77 reclamó y obtuvo el compromiso de los desarrollados para apoyarlos a hacer frente a estos desafíos.

    El ministro de Ganadería Agricultura y Pesca, Tabaré Aguerre, coincidió con De León. Uruguay se trazó objetivos y los cumplió. El gobierno consiguió todo lo que se propuso. Fue con la idea de frenar el calentamiento y de intentar incidir para lograr un acuerdo mundial y vinculante. Veló porque los países desarrollados reconocieran las responsabilidades de haber emitido Gases de Efecto Invernadero (GEI) y contaminado históricamente mucho más que los países en desarrollo y pidió que aporten dinero a esos países que sufren las consecuencias. El temor de Uruguay era que los países de renta media y media alta no se vieran ayudados por los desarrollados. Su posición fue compartida con otros en desarrollo y se logró incluir en el acuerdo.

    Se acudió a la COP21 con la preocupación de que los sistemas productivos del agro uruguayo se realizan “a la intemperie”, que necesitan aplicar tecnología y desarrollar capacidades para adaptarse al cambio climático, recordó Aguerre en la conferencia de prensa. El documento final reconoce a la seguridad alimentaria como un valor superior y también abre posibilidades para que el país reciba apoyos.

    “Se plantea la necesidad de un cambio en el estilo de desarrollo, la solución no es tan simple como adaptar nueva tecnología. La vida misma se va a encargar de ver cuánto de esto puede llevarse a la práctica. Empieza un escenario completamente nuevo, en el que Uruguay va a tener posibilidad de acceso a financiamiento”, dijo en conferencia Walter Oyantcabal, integrante técnico de la delegación uruguaya en la COP21.

    Dos.

    Los países se trazaron el objetivo de mantener el incremento de la temperatura del planeta “muy por debajo de los 2ºC” respecto al nivel previo a la revolución industrial y continuarán realizando esfuerzos para limitar aún más ese aumento a los 1,5ºC, un logro ambicioso y muy discutido. El acuerdo reconoce que las emisiones mundiales de GEI continuarán creciendo un tiempo más y los países involucrados se comprometen a reducirlas “rápidamente” y a generar un equilibrio entre las emisiones y la capacidad del planeta para absorberlas, lo que tienen, por ejemplo, los bosques.

    El dinero fue un capítulo aparte en la COP21. Luego de días de negociaciones tensas, los países desarrollados se comprometieron a brindar apoyo financiero a los que están en vías de desarrollo, para mitigación y adaptación. Cada uno aportará voluntariamente un monto a definir (con declaraciones cada dos años), que juntos deberán sumar 100.000 millones de dólares anuales a partir de 2020 para ayudar a los países en desarrollo. Pese a intenciones de algunos, el equipo encargado de la revisión de las acciones de los países no podrá sancionar a quienes no cumplen. El acuerdo es amplio y temas como los derechos humanos, la equidad de género, la “madre tierra” y los derechos de los pueblos indígenas están en el texto.

    Ciencia, Salud y Ambiente
    2015-12-17T00:00:00

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