Entre el “humo” y la “manija”, los blancos empiezan a definir sus candidaturas y alianzas para las elecciones internas

escribe Federico Castillo 

Alguna vez un dirigente blanco calificó a los clásicos encuentros de verano entre políticos de vacaciones como una combinación de “humo, manija, carne y alcohol”. Son asados de camaradería. Unos más públicos —inevitablemente expuestos en esta época de redes sociales donde casi todo se transmite en tiempo real— y otros más privados. Pero en enero las reuniones se suceden. Y este comienzo de año, antesala de tiempos electorales y definiciones de candidaturas para las internas partidarias, ha sido particularmente intenso.

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