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    domingo 23 de junio de 2024

    Entre protestas sociales y críticas de la oposición, el gobierno amplía las medidas paliativas a la crisis de suministro de agua

    OSE construirá un embalse en el río Santa Lucía y el Poder Ejecutivo dice que garantizará agua embotellada a población vulnerable; la situación vuelve a poner en debate la conveniencia del proyecto Neptuno

    La situación crítica del abastecimiento de agua potable, principalmente en el área metropolitana, se convirtió en uno de los principales temas de discusión política. En medio de movilizaciones sociales, reclamos sindicales, una fiebre creciente por la compra de agua embotellada y una interpelación en agenda, el gobierno busca alternativas que procuren asegurar el servicio en un panorama que no garantiza las lluvias necesarias para salir del estado de emergencia.

    Las zonas en las que el abastecimiento está más comprometido por las reservas disponibles son el área Metropolitana, Nueva Helvecia, Minas y San José de Mayo. La crisis, según ha dicho el presidente de OSE, Raúl Montero, es la más grave —por lo menos— de los últimos 50 años.

    En las últimas semanas, por dos veces, la empresa incrementó los niveles de cloruros y sodio permitidos en el agua que provee. Los límites vigentes son ahora 720 miligramos de cloruros por litro y 440 miligramos de sodio por litro.

    Con estos nuevos márgenes —avalados por el Ministerio de Salud Pública, aunque con advertencias particulares para hipertensos—, OSE pudo empezar a tomar agua del curso del Santa Lucía, aguas abajo de la planta de Aguas Corrientes, para complementar la que toma del embalse de Paso Severino y del Santa Lucía, pero aguas arriba de la planta de Aguas Corrientes.

    “Queremos blindar mayo”, dijo Montero entrevistado por En Perspectiva el lunes 8.

    En complemento al incremento de los niveles permitidos de cloruros y sodio, OSE tomó esta semana la decisión de construir un embalse a 10 kilómetros aguas abajo de Aguas Corrientes, informó a Búsqueda el director de la empresa por el Frente Amplio, Edgardo Ortuño.

    La decisión busca poder tener más control sobre ese tramo del río Santa Lucía respecto a mareas del Río de la Plata. En la entrevista con En Perspectiva, cuando la decisión todavía se estaba evaluando, Montero la definió como “una especie de represa precaria” que tendría capacidad de algo más de un millón de metros cúbicos.

    En caso de que las lluvias no lleguen, OSE tiene más medidas en carpeta. Un siguiente paso es bombear agua del río San José, que cerca de su desembocadura tiene niveles de salinidad dentro de la norma, a la planta de Aguas Corrientes o al embalse del río Santa Lucía. Ese punto del río San José está a unos 30 kilómetros de Aguas Corrientes, y el costo del kilómetro de tubería se aproxima al millón de dólares. Si el agua se bombeara al Santa Lucía, la distancia sería menor. En una etapa posterior, OSE tiene prevista la posibilidad de recargar el río San José con agua dulce del Río de la Plata.

    Agua embotellada, saqueo y Coca Cola

    “Hay mucha gente que puede dejar de comprar una Coca Cola y comprarse un agua”. Las palabras las dijo la vicepresidenta de OSE, Susana Montaner, el lunes 8 en una entrevista con el programa Doble Click de Del Sol FM y cosecharon rápida reprobación de propios y ajenos y ambientaron los días siguientes.

    El consumo de agua embotellada efectivamente creció y fue noticia. Tanto El Observador como El País dieron cuenta de incrementos de más del 60% en las ventas en distintas cadenas, mientras en las redes sociales empezaron a circular fotos de carros de supermercados llenos de bidones y botellas.

    El martes 9 hubo una concentración en la plaza Independencia y luego una marcha hasta la explanada de la OSE. “No es sequía, es saqueo”, “El agua de la gente no se vende, se defiende”, cantaban los manifestantes que llevaban numerosos carteles alusivos a la salinidad.

    En medio de los cuestionamientos, esta semana se reunió un comité interinstitucional conformado por la cartera sanitaria, el Ministerio de Ambiente, el Ministerio de Desarrollo Social (Mides), el Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) y OSE para analizar la situación. En la instancia, se evaluó cómo instrumentar una reducción en la presión del agua en algunas líneas de la zona de Montevideo y Canelones, así como la elaboración de recomendaciones referidas al consumo de agua de OSE, “avaladas por las cátedras de Nefrología, Cardiología, Medicina Interna, Academia Nacional de Medicina y por la Presidencia de la Comisión Honoraria de Salud Cardiovascular”, indicó en una conferencia de prensa posterior al encuentro la ministra de Salud Pública, Karina Rando.

    Las autoridades recomendaron a la población “sin diagnóstico de hipertensión arterial” mantener el consumo habitual de agua diario” de OSE, aunque “de ser posible”, sugirieron utilizar “agua mineral” para la preparación de fórmulas de lactantes.

    Las autoridades anunciaron también una serie de medidas —que regirán por un plazo de 30 días— dirigidas a asegurar el consumo de agua potable de las personas más vulnerables. Es así que el ministro de Desarrollo Social, Martín Lema, dijo que se definió “garantizar el costo equivalente a dos litros de agua por día durante un mes en diferentes poblaciones” de Montevideo y Canelones.

    La medida incluirá particularmente a los “menores de dos años y embarazadas que reciben asignaciones del Plan de Equidad”, así como miembros del plan de enfermedades crónicas del Mides, agregó. En tanto, Rando informó que también se verán beneficiadas las personas con cirrosis y los que tienen insuficiencia renal que estén bajo tratamiento del Fondo Nacional de Recursos, quienes recibirán directamente el agua embotellada.

    El proyecto Neptuno y la interpelación

    Las autoridades del Ministerio de Ambiente respaldaron las medidas adoptadas. El ministro Robert Bouvier señaló en rueda de prensa que el aumento de la salinidad “es la única posible”, ya que otras opciones, como interrumpir el suministro, serían mucho más graves desde el punto de vista sanitario”.

    Consultado por Búsqueda, el subsecretario Gerardo Amarilla coincidió con esa visión. “Aunque con niveles un poco altos de cloro, siempre es mejor tener agua que no tener”, dijo. El jerarca añadió un elemento más al análisis. “Esta es una prueba irrefutable de la necesidad imperiosa de una fuente alternativa al Santa Lucía; la realidad está justificando la obra en Arazatí”, expresó respecto al proyecto Neptuno que busca potabilizar agua tomada directamente del Río de la Plata.

    La Federación de Funcionarios de OSE (FFOSE) está en la vereda opuesta. Su presidente, Federico Kreimerman, dijo a la diaria que esta situación “muestra que el proyecto Neptuno no sería una solución” para el abastecimiento del área metropolitana a través del Río de la Plata.

    En un comunicado público pidieron la suspensión de ese proceso licitatorio. También reclamaron que el MSP y OSE se expidan con claridad acerca de si el agua que se está ofreciendo es o no potable; que el gobierno dé soluciones a la población que no puede comprar agua embotellada; que la tarifa refleje el empeoramiento de la calidad del servicio, y que se habilite de “forma urgente” ingreso de personal a la empresa.

    Por su parte, el Frente Amplio interpelará el próximo 17 de mayo en el Senado a los ministros Bouvier y Rando, y esperan que también las autoridades de OSE rindan cuentas ante el Parlamento.

    Los intendentes de los departamentos afectados también se manifestaron. La intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, dijo estar muy preocupada por el aumento en la salinidad del agua de OSE y opinó que “sea cual sea la crisis que uno tenga con el agua, lo que jamás se debe hacer es degradar la condición de potabilidad”.

    “Es una línea que no se puede cruzar. Es grave y se ha cometido un error”, expresó.

    En ese marco, Cosse anunció el martes que los beneficiarios del Plan ABC —particularmente menores de seis meses, adultos con hipertensión arterial e insuficiencia renal y embarazadas con problemas de presión arterial— podrán acceder a dos bidones de agua mineral de seis litros por semana sin costo mientras se mantengan las medidas de OSE.

    En tanto, el intendente de Canelones, Yamandú Orsi, se refirió ayer miércoles a la “situación crítica” del suministro en su columna semanal en la radio CW 41. Allí propuso crear una “especie de GACH”, el Grupo Asesor Científico Honorario que asesoró al Poder Ejecutivo durante la pandemia, con expertos de “distintas barras o partidos” para abordar el “tema hídrico, riego, producción, alimentación, agua potable”.

    Información Nacional
    2023-05-11T00:29:00