—¿Qué implica en la práctica la entrada en vigor del decreto 127/14 sobre los servicios de prevención y salud en el trabajo para las pymes?
—(MA) Abarca a una gran cantidad de empresas y trabajadores. Si bien las leyes y decretos que ya existen sobre seguridad les pueden aplicar también, a partir del 1º de noviembre la obligación es para las firmas de entre cinco y 49 trabajadores, que en total emplean a unas 300.000 personas.
Según la normativa, deben contar con un plan de prevención —elaborado por un profesional en la materia, un ingeniero en seguridad, un técnico prevencionista o un médico especialista en salud ocupacional— con una intervención semestral mínima o cada vez que haya un cambio en el proceso productivo o en la estructura de la empresa que pueda afectar la seguridad de las personas. En la Asociación Española existe un Servicio de Salud Ocupacional Empresarial, ahora relanzado desde Española Móvil, que provee herramientas a muchas empresas sobre salud ocupacional. Con la entrada en vigor de este decreto se llegará a una mayor cantidad de empresas.
—¿Qué repercusión cree que puede tener esta norma desde el 1º de noviembre?
—(MA) Que las empresas, con la norma en vigencia, tendrán que invertir en salud ocupacional. Se trata de cumplir las normas de seguridad, lo que trae aparejado menos incidentes, menos accidentes, menos costos y pérdidas en términos de producción. Por eso digo que es una inversión y no un costo, que además tampoco es oneroso. Y por otro, para los trabajadores también es una ventaja trabajar en lugares que tengan en cuenta estos temas.
—Los riesgos varían según el sector, tipo de empresa y puesto que se desempeñe. ¿En qué consiste el asesoramiento que debe realizar el profesional al empleador?
—(MA) De acuerdo al rubro, en todos los lugares hay riesgos específicos, pero en sí la evaluación se basa en grupos que ya están determinados, que tienen que ver con riesgos de seguridad, riesgos químicos, riesgos físicos, biológicos, ergonómicos y psicosociales. Por ejemplo, si se trabaja en una institución de salud quizás el riesgo biológico sea uno de los más importantes (la transmisión de enfermedades a través de las personas). En agroquímicos o en la industria química, será la exposición a los productos químicos. También existen riesgos ergonómicos, que tienen que ver con las posturas, el manejo de carga, riesgos psicosociales relacionados con la carga mental y el estrés, por ejemplo, en puestos de atención a clientes. En las oficinas uno puede pensar que no hay riesgos, pero también puede haber riesgos eléctricos, de incendio, etcétera.
El técnico o profesional va a determinar qué peligros existen para la persona y qué medidas se deben tomar para controlarlos. Ahí surgirá la necesidad de hacer capacitaciones o exámenes médicos ocupacionales periódicos, asignar elementos de protección personal o mejorar algunas cuestiones estructurales, como salidas de emergencias y demás. Y en función de eso, se arma un plan de prevención que define riesgos, medidas correctivas o preventivas y los plazos para implementarlas. Luego habrá que hacer un seguimiento. Así lo establece el decreto. También dice que todas las empresas tendrán la obligatoriedad de contar con el carné de salud, que es una evaluación básica de salud de la persona.
—Ello regía pero ahora se ajustan las marcas.
—(MA) Sí, quedamos todos nivelados. Porque un carné de salud parece muy simple, pero consta de una evaluación visual, odontológica, medición de la glicemia, del perfil lipídico, de un examen físico, toma de la presión y con más de 45 años obligatoriamente la búsqueda de sangre en materia fecal, que detecta el cáncer de colon. Es decir, es una evaluación médica que sirve para detectar muchas cosas antes de que sean un problema mayor.
—Este servicio de salud ocupacional y toxicológica es ofrecido por Española Móvil de la Asociación Española. ¿Cómo se da esta convergencia?
—(NS) La Española Móvil es la emergencia de la Asociación Española y eso nos permite trabajar de forma conjunta, brindando un sistema convergente a nuestros socios que le garantiza ciertas ventajas a la hora de la asistencia. Por ejemplo, un médico de la Española Móvil puede indicar pase a especialistas, exámenes de laboratorio, recetar medicamentos de forma electrónica para que el socio pueda retirarlos en la policlínica más cercana o pedirlos a domicilio. Siguiendo con esa convergencia es que también vamos a ofrecer desde la emergencia todo lo relacionado con salud ocupacional. La Asociación Española nos da el respaldo de poder brindar una cantidad de soluciones y herramientas a nuestros socios.
Es un esfuerzo conjunto, hace seis años que la mutualista cuenta con este servicio y ahora lo relanzamos con la emergencia móvil.
—¿Qué exámenes y prestaciones incluye este servicio para las empresas?
—(NS) Dentro de lo que ofrecemos está todo el tema preventivo, que tiene que ver con talleres y charlas de primeros auxilios, reanimación cardíaca básica, el uso del desfibrilador automático que hay en las empresas y es el primer equipo que se utiliza para los primeros auxilios antes de que llegue la emergencia al lugar del incidente. También en materia de prevención damos charlas sobre alimentación y trabajo, manejo del estrés, consumo de alcohol y drogas.
Además, hacemos evaluaciones médicas pre-ocupacionales y chequeos médicos laborales, que incluyen análisis de laboratorio, estudios de imagenología, consultas con especialistas, funcionales respiratorios, electroencefalogramas.
También hacemos la aplicación de test de consumo de alcohol y drogas en las empresas; vamos, tomamos las muestras y hacemos los controles.
Incluye, además el carné de salud laboral y deportivo, el examen médico para libreta de conducir, el servicio de fiscalización de certificaciones médicas a domicilio, juntas médicas y el servicio de vacunación en las empresas en el marco de campañas anuales o especiales que disponga el Ministerio de Salud Pública.
Realizamos jornadas de control oftalmológico en las empresas.
Se incluyen las audiometrías, que las empresas tienen la obligación de hacerla por una ordenanza del ministerio. Este tipo de estudios se realiza en la empresa o se pueden coordinar en consultorio.
Además, contamos con un equipo muy moderno (batería psicométrica) que permite hacer las evaluaciones para las personas que son conductores de vehículos, de autoelevadores o que hacen trabajos en altura o de alto riesgo, que permite medir la audición, la visión, los reflejos, las destrezas de las personas que lo realizan. Para el empleador es una tranquilidad contar con estas evaluaciones y para las personas es muy interesante ver cómo se detectan cosas que se pueden corregir, como un problema de visión, etc. La prevención es una materia con la que todas las personas tenemos que amigarnos.
Y como somos emergencia móvil brindamos el servicio de área protegida para las empresas, sus trabajadores, clientes o proveedores que se encuentren en el lugar en ese momento.
—El servicio abarca muchas especialidades. ¿Cómo está compuesto el equipo de profesionales?
—(MA) En el servicio trabajamos médicos especialistas en salud ocupacional, médicos que están haciendo el posgrado en salud ocupacional, técnicos prevencionistas, psicólogos, nutricionistas. Y, además, en la coordinación participan otros profesionales, porque, si una empresa solicita juntas médicas con psiquiatría, con el traumatólogo o especialista que se precise, la estructura de la Asociación Española permite brindarlo.
—¿Qué expectativas tienen con este servicio?
—(MA) Este decreto abarca a unas 29.000 empresas de todo el país y es mucha la cantidad de gente empleada en ese rango de firmas. Además, con nuestro servicio llegamos a Montevideo y al interior del país.
—(NS) Hemos recibido muchas solicitudes de cotizaciones de diversos rubros en los días previo al 1º de noviembre, sabiendo además que el Ministerio de Salud Pública va a hacer los controles que correspondan.
—(MA) Seguramente pasará que los que tengan mayores riesgos de accidentes van a ser los que deban trabajar con más periodicidad y equipos multidisciplinarios. Por ejemplo, los que tengan riesgos de conducción de vehículos, construcción en altura, trabajos con productos químicos o empresas que son chicas pero con riesgos importantes (como mantenimiento de edificios, talleres mecánicos, carnicerías, etcétera).
—En el aspecto comercial, ¿hay algún beneficio para los socios, un paquete de servicios o exámenes que se puedan cotizar según el tipo de empresa y nivel de riesgo?
—(NS) Después de un primer contacto, relevamos la información básica, cuántos trabajadores son, cuántos locales tienen, cómo funcionan, qué tareas hacen. Eso lo evaluamos con la doctora Alpuin, y a partir de eso elaboramos un plan a medida que incluye todo lo que es salud ocupacional. Quizás, a alguna empresa le interesa hacer las charlas preventivas y elegir dentro de todo lo que ofrecemos algunos servicios; por ejemplo, el carné de salud, o aplicar el test de alcohol y drogas. Por eso, dependiendo de lo que esté interesada la firma se arma un plan puntual, a medida de sus necesidades.
—(MA) Es importante que la empresa se informe. Que nos consulte. La relación costo-beneficio para la empresa es realmente buena. Además, muchas veces el beneficio que se obtiene no se puede medir en números, pero significa un avance enorme para el empleador lograr que los trabajadores puedan contar con controles de seguridad y vigilancia de salud, es un beneficio intangible también.