La senadora Constanza Moreira también se refirió a los comentarios del ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.
La senadora Constanza Moreira también se refirió a los comentarios del ministro de Defensa, Eleuterio Fernández Huidobro.
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acá—¿Que opina de la teoría de que la sociedad se arme para defenderse de la delincuencia, un tema planteado por el ministro Fernández Huidobro?
—Eso va en contra del programa del Frente. Para empezar. El ministro no reconoce el programa del Frente. El pensamiento de las personas que están todo el día metidos en una institución armada es un pensamiento que por el hecho de estar allí, los inhabilita para tener una reflexión serena sobre lo que la sociedad uruguaya necesita. Y eso es lo que inhabilita a Huidobro a tener una reflexión serena sobre lo que la sociedad uruguaya precisa. Nosotros pedimos la renuncia de Huidobro. Su posición sobre tener armas es una posición de la derecha y no nos representa.
—En estos gobiernos se ha reforzado mucho a la Policía. ¿Como ve esa situación?
—Uruguay debería tener unas Fuerzas Armadas diminutas. Con 7.000 efectivos alcanza y sobra para lo que tenemos que hacer. No hay una racionalidad atenta a fines en la demanda presupuestal de las FFAA. Lo único que hay es una defensa de la corporación como tal. Eso es lo que más me preocupa del Ministerio de Defensa y el Ministerio del Interior. Del Ministerio del Interior me preocupa la propaganda corporativa: “Nueva policía”. No me gusta. No me gusta la propaganda corporativa a través de la revista “El Cimarron” dada a los niños de las escuelas sobre las Fuerzas Armadas. ¡Por favor! Con respecto a la Policía, esta será una discusión eterna con Bonomi, pero las sociedades menos violentas son las más iguales. Y a Bonomi no le gusta este razonamiento sociológico.