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La teoría de los universos paralelos y la cuisine française llegaron al Florencio, en la entrega de los premios al teatro uruguayo celebrada el lunes 30 en el Teatro Solís. La ceremonia estuvo marcada por la polémica entre artistas y la Intendencia de Montevideo (IM). Asimismo, no faltaron los habituales furcios, como un sobre vacío, sin el nombre del ganador.
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Constelaciones y Cocinando con Elisa, producciones de El Telón Rojo y El Galpón, compartieron el premio al Espectáculo, Dirección (Jorge Denevi y Gerardo Begérez, respectivamente) y Actriz protagónica (Myriam Gleijer y Leticia Scottini, rubro compartido por primera vez en los 53 años de Florencios). Pero más allá de los premios, el pulso de la ceremonia fue marcado por las fuertes críticas a la directora de Cultura de la Intendencia de Montevideo, Mariana Percovich, y al intendente Daniel Martínez, de parte de unos cuantos artistas y de la Asociación de Críticos de Teatro (ACTU), organizadora de la premiación. El conflicto que los gremios teatrales mantienen con la comuna ante los anuncios de reestructura y recorte del Programa de Fortalecimiento de las Artes (PFA), que otorga financiamiento y seguridad social a espectáculos de teatro, música y danza, así como a la actividad de escritores y artistas visuales, caldeó los ánimos e instaló en el escenario la constante de que Percovich “traicionó” a sus colegas y de que Martínez “no sabe nada de cultura”.
Constelaciones, obra del dramaturgo emergente inglés Nick Payne, estrenada en 2012 en el Royal Court de Londres y montada aquí en El Telón Rojo, narra una historia de amor como cualquier otra. Chica conoce chico, son muy diferentes, ella es física y él apicultor. El romance es imposible porque uno está comprometido. Pero la carne puede más. El tour de force de Payne es introducir la teoría de los universos paralelos, que estipula que ante cada disyuntiva, se crea un universo que acompaña esa nueva decisión. El sello de fábrica fue Denevi, un director apasionado por el cruce entre ciencia y arte. El Flaco pone en marcha un dispositivo escénico que multiplica cada escena por cuatro o cinco, revelando todas las posibilidades ante una situación puntual. Desde el “No, estoy casado”, hasta el “Bueno, vamos”. Según los avatares, el mismo encuentro puede deparar un encuentro fugaz o un matrimonio hasta que la muerte los separe.
Álvaro Armand Ugón y Leticia Scottini despliegan todo el espectro de matices posible en una relación, en un notable duelo actoral dirigido con mano maestra por Denevi, quien tuvo un gran año con esta obra y otras tres que mostraron virtudes diversas: Arcadia, Miedos privados en lugares públicos y Skylight.
Cocinando con Elisa, escrita por la argentina Lucía Laragione y dirigida por Begérez, es una comedia dramática y bastante negra sobre una matrona cocinera de una familia de la aristocracia francesa, y una joven encinta que debe aprender el oficio para suplantar a la veterana. Notable trabajo de Myriam Gleijer, que demuestra aquí ser una señora actriz; Elizabeth Vignoli no se queda atrás en esta cocina llena de bichos muertos, especias, ollas y grandes cuchillos, impecablemente armada por el escenógrafo Rodolfo Da Costa, ganador en su rubro.
Carbajal vs.
Martínez. Desde el vamos, el discurso de María Rosa Carbajal marcó la cancha cuando la crítica integrante de ACTU protestó enérgicamente ante la decisión del Departamento de Cultura de retirar el apoyo económico a los premios. “El Florencio recibió el desdén de la Intendencia de Montevideo. El Departamento de Cultura, dirigido por la profesora Mariana Percovich, negó la asignación que año tras año nos otorgaba para la confección de las estatuillas. En el período anterior, bajo la dirección de Héctor Guido, se había impulsado con gran entusiasmo la institucionalización de los Florencio con la anuencia de la ex intendenta Ana Olivera. Nosotros nos plantamos aquí y decimos que este desconocimiento es grave para un premio con esta trayectoria, y deseamos que esto sea revisado. Contamos sí con el valioso aporte del MEC, que se hizo cargo de ese aporte”, dijo Carbajal en el estrado, ante unas 700 personas.
Desde ese momento, la crítica comenzó a hablar en primera persona y subió los decibeles: “Estamos atravesando uno de los momentos más duros de nuestro teatro, que jamás bajó los brazos, tesonero, audaz, creativo, propulsor de nuevas ideas. Por eso le digo a usted, ingeniero Martínez, que con las decisiones que está tomando no está honrando a nuestra cultura (aplausos). Porque hacerlo es honrar a sus protagonistas, los artistas, y en este caso a la gente de teatro. Teatro que es nuestra expresión artística por excelencia, nuestros indispensables. Me niego en forma rotunda a relegar nuestra cultura al rol de la parienta pobre, a recortarla, a quitarle el oxígeno que el PFA le aportó”.
Y de allí pasó directamente al terreno ideológico: “Le confieso, intendente, que somos del mismo palo, pero con concepciones muy diferentes de lo que es el socialismo. En mi sistema social y económico, la organización se basa en la propiedad y administración colectiva o estatal de los medios de producción y distribución de los bienes. ¡Eso no es lo que se está haciendo en el Departamento de Cultura! En mi concepción de la socialización de la sociedad (sic) y su cultura, se impone la obligación de nivelar ¡siempre hacia arriba! Lo que implica desde ¡mi sentir! socialista, lograr la equidad y fomentar fuentes culturales que nos enriquezcan y nos hagan crecer. Por lo que observo, usted y yo no tenemos la misma visión social de la cultura. ¿Hay muchas formas de socializar la sociedad (sic)? Yo le respondo: No. Una sola: cultura, cultura y cultura y siempre cultura. Este es nuestro capital porque da trabajo y dignifica al ser humano. El teatro es el reflejo de nuestra sociedad. Para que esta sea libre debe ser culta, porque de otra forma corremos el riesgo de ser manejados al antojo por nuestros jerarcas de turno. Estoy planteando la creación de políticas culturales que determinen que a una sociedad con equidad en recursos le corresponda un teatro fermental y dinámico. Con el monumental recorte que se le pretende hacer al PFA se está dejando sin trabajo a los hacedores de nuestra cultura, y como si esto fuera poco, nuestras salas teatrales, baluartes, corren el riesgo de cerrar. Los vecinos de Montevideo se quedarían sin espacio de recreación y sus barrios sin la llegada de los grupos teatrales, que se nutren de la alegría y el aplauso de un público que no estaba acostumbrado a que esto ocurriera. A vos, pibe, que esa fue tu primera experiencia en este mundo de magia y encanto, si las salas cierran te estarán quitando el teatro y su gente. No es justo y juntos podremos cambiarlo. Los críticos también integramos el colectivo teatral, y junto a los artistas lucharemos para cambiar la situación. ¡La lucha recién comienza! ¡Luchar hasta vencer! ¡Larga vida al teatro uruguayo!” (aplausos).
Traición.
Poco después, el escenógrafo Rodolfo Da Costa agradeció su premio y acusó de traición a Percovich: “Cuando estuvimos el otro día frente a la Intendencia, me sentí muy raro gritando ‘Ni un paso atrás’ a una Intendencia supuestamente socialista. Yo soy de los sesenta, viví muchas cosas, soy frenteamplista desde 1971, y me duele muchísimo que el señor Martínez no tenga idea de qué es la cultura y que haya nombrado a esta persona. Cuando sufrimos una traición duele, y si la traición viene de nuestras filas duele mucho más. No tengo otra expresión para con esta señora que decir que nos traicionó, porque no cumplió con lo que se había impuesto en las anteriores administraciones. El intendente y la directora de Cultura nos han traicionado a todos. ¡Viva el teatro!” (aplausos).
El director de Liberaij apartamento 9, José María Novo, agradeció el Florencio al Elenco en sintonía con la idea de la traición instalada por Da Costa: “SUA y FUTI esperaban que nuestros candidatos cumplieran con lo que prometían. En la campaña y en el programa que votó la mayoría de los montevideanos, Daniel Martínez prometió fortalecer el PFA. Si nos empiezan a mentir cuando todavía no empezaron a hacer nada, es un peligro. Una traición desde adentro es peor. Mis maestros me enseñaron algo que se llama ética. Si tenés que tomar una medida que perjudica a tu gremio, es mucho más sencillo renunciar”.
Reclamo ilustre.
El director y dramaturgo Dino Armas fue reconocido por el cincuentenario de su carrera, y su obra Sus ojos se cerraron triunfó en todos los rubros de Comedia: Espectáculo, Dirección (Daniel Romano), Actriz (Susana Castro) y Actor (Jorge “Coco” Echagüe). En su alocución, se quejó del desinterés del teatro oficial e independiente por su obra y protestó por no haber sido declarado ciudadano ilustre. “Son 50 años de trabajo no apoyado por las grandes instituciones: ni la Comedia ni El Galpón ni el Circular ni La Gaviota, sino por teatros chicos y cooperativas de actores en los 19 departamentos formados porque les gustaban mis textos. También en el exterior hubo quien supo reconocer esta dramaturgia, no tan reconocida por los mismos críticos de la franja más intelectualoide que sigue negando el teatro popular. Gracias a esa gente que apoyó siempre a Dino Armas, que tuvo una ética y una conducta durante toda la vida. Y gracias a la Federación Autónoma de la Carne del Cerro, que juntando firmas le llevó un expediente a la Intendencia para que me declarara ciudadano ilustre, expediente que desde principios de año debe estar en un cajón de Martínez o de Percovich”, concluyó entre aplausos y risotadas.
La actriz Nidia Téllez, distinguida con el premio Ciro Scoseria a la Trayectoria, destacó en el podio al teatro independiente uruguayo y su aporte a la cultura. “Ahora no alcanza con el apoyo de cuatro o cinco quijotes. Ahora necesitamos una política cultural. Eso lo aprendí a sangre y fuego y con el ejemplo. ¡Toda lucha por la defensa del teatro es una lucha por la defensa de la cultura! Y tiene que ser siempre, y absolutamente siempre, bien recibida. Aunque nos estemos equivocando o no pensemos lo mismo, tenemos que tratar de comprenderla. Compañeros, el año que viene estaremos en la calle pero igual tendremos una hermosa temporada 2016. ¡Viva el teatro!”.
Myriam Gleijer, actriz de Cocinando con Elisa, apeló a la síntesis: “Por el PFA, con FUTI y con SUA, ¡ni un paso atrás!”. En tanto, Carbajal volvió al micrófono para agradecer los apoyos del Teatro Solís, su directora Daniela Bouret, el Ministerio de Educación y Cultura, el Instituto Nacional de Artes Escénicas y la Unión Europea. Anunció además que la ACTU entregará una medalla de honor al ex director del Departamento de Cultura, Héctor Guido, y a la ex intendenta Ana Olivera, “por todo el apoyo que nos brindaron durante el anterior período”.