Sobre las perspectivas, el dirigente señaló que no prevé un crecimiento en la participación de Uruguay dentro de la cuota 481. “Uruguay, si quiere seguir creciendo, sería en base a desplazar a otros países que ya sean proveedores de la Unión Europea (UE)”.
Esta cuota, por un total de 48.200 toneladas y libre del pago de aranceles, surgió como compensación de Europa a Estados Unidos, al haber bloqueado durante años el ingreso de carne norteamericana a ese mercado, acusando a ese país por la utilización de hormonas en sus explotaciones ganaderas.
Además de Estados Unidos, acceden a vender dentro de este cupo también Canadá, Nueva Zelanda, Australia, Uruguay, y más recientemente fue autorizada también Argentina. El sistema establecido determina que no existe distribución de volúmenes, sino que se asigna determinada cantidad en cada trimestre, donde las empresas de cada país deben competir por colocar su producto.
Los novillos deben tener un peso mínimo de 250 kg de carcasa y por sobre eso “el productor obtiene un premio en el precio”. Según la normativa de la UE, los animales deben ser terminados a grano en los últimos 100 días previos a la faena.
Este negocio fue un gran impulso para el desarrollo de los feedlots en el país. En dos años Uruguay pasó de tener unos 40 corrales de ese tipo a 123, donde actualmente se encuentran confinados 204.216 animales (ver Campo N° 32).
Aupcin
En el caso de los socios de Aupcin que tienen los feedlots para proveer de carne a la industria que vende para ese cupo, los precios están establecidos de antemano entre los productores y los frigoríficos. Ferrés comentó que el valor que ellos tienen negociado hasta mediados de año, se ubica por encima de los U$S 4 por kilo, “porque de otra forma, no sirve encerrar para cuota”.
Uruguay tuvo exportaciones record en carne en el año 2014, llegando a la cifra de 1.840 millones de dólares que ingresaron por este producto. Para muchos, la eficiencia de producir carne lo da el feedlot, encierro a corral de los animales en su etapa final antes de ser faenados .
Sin embargo, es un negocio muy variable, producto de que depende de muchos factores, caso el precio de los granos que son la base del alimento de ganado. Si estos suben, el negocio no cierra, si estos bajan, encerrar puede ser rentable.
Otro de los factores determinantes son los mercados, y en este caso desde hace dos años el país vende carne de alta calidad a través de la cuota 481, donde algunos cortes llegan a valer en el entorno de los U$S 20.000 por tonelada. Según Ferrés, “lo único que justifica el encierro es la cuota”.
Dijo que el ejercicio económico se cierra a mitad de año, “como cualquier empresa agropecuaria”, pero que de todas formas ya se puede adelantar que el 2014 fue muy similar al anterior, donde la mayoría de los negocios apuntaron a este contingente sin aranceles. Ferrés alega que “es la cuota lo que justifica tener los corrales de engorde trabajando”.
La Aupcin tiene unos 20 socios que se reparten el encierro de unos 30.000 animales dedicados casi en exclusiva para la cuota, distribuidos en todo el país. La mayoría de los animales encerrados son machos. En el caso de los productores de carne natural encierran todo el año, pero es en el segundo semestre que se da el mayor volumen de animales en los feedlots
Respecto a las perspectivas para este año, señaló que “seguramente el número de animales aumente en relación con el año anterior, debido a que los costos de producir un kilo de carne han disminuido ante la caída en el precio de los granos.
El descenso de precios pronunciado que han tenido el maíz, el trigo y el sorgo, base de los suplementos, puede llevar a que más productores decidan encerrar, o que quizás los que ya están en el negocio y que tienen los corrales armados “metan más cabezas de ganado” porque producir cuesta menos.
La estimación de encierro de ganado en Uruguay ronda las 170.000 cabezas de vacunos donde más del 90% es ganado que se prepara con destino a la cuota 481 “Carne de calidad”. Otro de los factores que juegan a favor de los encierros es la alta producción de terneros, lo cual permite disponer de un buen stock.
Uruguay accedió a vender un 20% del total de la cuota europea que se compone de 48.000 toneladas y de la que participan Estados Unidos, Australia, Nueva Zelanda y Argentina. Para Ferrés esto fue posible “porque hacemos las cosas bien”.
Sobre fines de 2014, el ritmo de los negocios dentro de este contingente se vio enlentecido debido al cumplimiento de la totalidad del volumen, hecho que se verificó por primera vez desde que entró en vigencia. “La cuota se limitó, producto de que se cumplió con lo que prevé el contrato”, afirmó Ferrés.
MGAP
A fines de 2014 surgieron algunas interrogantes sobre la cuota 481, a partir de que los países proveedores completaron el cupo total de 48.000 toneladas. En ese sentido, una delegación oficial viajó a Bruselas para evaluar in situ la situación y despejar las dudas surgidas.
En aquel momento, el ministro Aguerre declaró desde Bruselas que “basta con que EEUU y Europa se pongan de acuerdo y la cuota 481 cae porque es un negocio creado por ellos, para ellos”. Contó que se realizaron más de 14 reuniones tanto del ámbito público como privado, y dijo que “nadie puede asegurar que la cuota no va a cambiar, no se podía asegurar antes, tampoco ahora, lo concreto es que no hay ninguna clase de negociación oficial para cambiar la cuota”.
Lo que Uruguay intenta, comento Aguerre, es “mostrarnos inquietos, tomar una actitud público-privada para tratar de quedar en la mejor posición posible”. Dijo que “en el caso nuestro, llegamos antes que Australia que también está inquieta por la situación, lo digo porque siempre parece que nuestro país va a la cola de todo, sin embargo, en esto llegamos primero y también nos reunimos con los australianos que tienen los mismos temores que nosotros”.
Señaló “no poder asegurar que el Uruguay siga utilizando esta cuota porque no es nuestra, nunca lo fue, solo que ahora las interrogantes surgen porque se cumplió por primera vez con las 48.000 toneladas previstas en el acuerdo. Entonces hay como un sobre stock de la misma. Lo que se puede hacer desde el ámbito público es estar atento a los acontecimientos internacionales, pero yo no le puedo asegurar a nadie que las cosas no van a cambiar porque puede pasar”.