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    jueves 20 de junio de 2024

    Fundadores del Movimiento Social Artiguista, germen de Cabildo, reniegan del rumbo del partido y piden “retomar los principios”

    En su origen, el partido Cabildo Abierto (CA) fue el Movimiento Social Artiguista (MSA), una agrupación integrada en su mayoría por oficiales retirados de las Fuerzas Armadas que luego sentaron las bases de esa formación. El ingreso meteórico a la política electoral de quien fuera hasta marzo de 2019 comandante en jefe del Ejército, Guido Manini Ríos, catapultó al nuevo partido al cuarto puesto en las generales de aquel año, cuando irrumpió sorpresivamente en la política uruguaya. Pronto Cabildo sería socio fundador de la coalición que llevó a Luis Lacalle Pou a la Presidencia de la República y luego se convertiría en su aliado más díscolo.

    De aquel movimiento embrionario —nutrido de miembros de la logia militar nacionalista Tenientes de Artigas y también del movimiento Un Solo Uruguay—, se remontan los principios de amplio contenido social, cuya prédica se asentó en “devolver la esperanza a los más desfavorecidos” como horizonte estratégico, desde una referencia militar inexcusable. Sin embargo, y desde hace tiempo, varios fundadores del MSA observan con “mucha preocupación” el devenir político del partido, de acuerdo con las consultas de Búsqueda. Aunque siempre fieles a su líder, expresan en privado un “enorme malestar” con aspectos de la gestión política pública y de la conducción de Cabildo. El problema en la interna es más profundo de lo que trasciende, indicó un estrecho colaborador de Manini.

    Un “parteaguas” fue el reciente escándalo político que protagonizó la entonces ministra de Vivienda y hoy senadora cabildante Irene Moreira, luego de que Radio Universal informara que entregó viviendas por decisiones discrecionales a militantes y conocidos desde la secretaría de Estado. Moreira —esposa de Manini— recibió un respaldo cerrado por parte de los principales voceros del partido y la dirección nacional cabildante pasó toda la responsabilidad del caso al Poder Ejecutivo. Manini llegó a justificar el accionar de la exjerarca y adjudicó el episodio a un espíritu revanchista de los socios del gobierno por las duras negociaciones en torno a la reforma jubilatoria.

    El caso desató la mayor crisis dentro de la coalición gobernante y, en forma paralela, tensionó la interna cabildante, porque muchos entienden que el partido perdió la equidistancia política para resolver el entuerto que afectó al binomio Manini-Moreira. Varios dirigentes, algunos compañeros de promoción del líder militar (la de 1978, General Leandro Gómez) le han transmitido esa idea a Manini.

    La preocupación es extensiva a la plana mayor cabildante, donde admiten que este episodio ha sido difícil de gestionar y algunos encuentran “razonable” construir una facción política que aglutine ese inconformismo y reivindique lo que consideran la esencia del partido, asociada al MSA.

    “Cabildo nace y crece del Movimiento Social Artiguista y esa esencia fundacional es la que hay que proteger y a la que siempre hay que volver”, dijo a Búsqueda Eduardo Radaelli, hombre de extrema confianza del general retirado, a quien impulsó como líder. “Lo que no podemos perder de vista es el movimiento, y tiene que haber un núcleo partidario que mantenga viva la llama”, insistió Radaelli, fundador del MSA, articulador y estratega de Cabildo.

    Manini, entretanto, dice estar convencido de que le están cobrando facturas políticas, suele repetir que su partido tiene la interna más “monolítica” de todo el sistema político uruguayo y acusa “intencionalidad” de mostrar lo contrario.

    Tras la salida de Moreira de Vivienda, el coronel retirado Raúl Lozano, vicepresidente de Cabildo —que hasta ahora ejerció como senador suplente de la exministra—, fue designado como nuevo secretario de Estado. Considerado “un buen gestor y articulador” parlamentario, Lozano, también fundador del Movimiento Social Artiguista, emerge como “pieza clave” y su nombramiento es leído como una señal destinada a mantener los equilibrios partidarios.

    La ausencia del ahora exsenador también causa incertidumbre en ámbitos parlamentarios. Lozano venía siendo el coordinador de la bancada de Cabildo desde que comenzó la legislatura y es considerado un político dialoguista, a diferencia del talante de los actuales senadores cabildantes.

    Y es que “la crisis desatada dentro de Cabildo es mucho mayor que la que se generó dentro de la coalición”, graficó un dirigente, testigo de los movimientos internos. “No son pocos ni irrelevantes los que están para abandonar el barco; ni tampoco los que ya lo hicieron”, agregó.

    Bajas

    Una de las salidas más recientes fue la del secretario general de Vivienda, el coronel retirado Gabriel Albornoz, que presentó renuncia al cargo días antes del escándalo ministerial. Según allegados a Albornoz, su alejamiento obedeció a “profundas diferencias” con la gestión de Moreira y al “destrato sistemático” que dijo haber recibido de la hasta entonces ministra.

    Ya un año antes, en abril de 2022, el jefe de Gabinete en Vivienda, el también coronel retirado Gonzalo Reissig, había presentado la renuncia al cargo tras marcadas discrepancias con Moreira y por haber perdido su “extrema confianza”. La entonces ministra comparó la salida de Reissig con “movidas de piezas de ajedrez”. Reissig contó el pasado jueves 11 que la adjudicación de viviendas a militantes partidarios y conocidos personales era realizada de forma directa por la entonces ministra. “Yo lo que hacía era cumplir con las directivas que recibía”, dijo a Radio Universal.

    Aunque sin detallar los motivos, también el coronel retirado Daniel Bonelli, director del Instituto Nacional de las Personas Mayores, presentó en estos días la renuncia al Ministerio de Desarrollo Social. Días atrás, renunció a la vicepresidencia departamental de CA en Florida y también a la militancia partidaria Santiago Chifteián, “decepcionado” con el partido, según afirmó al programa radial Buen día Florida. “Creímos que Cabildo Abierto era una opción diferente, asociada a la rectitud militar, esa moral alta y los valores de identidad”, dijo.

    “A Cabildo Abierto lo ha fagocitado el sistema y ha pasado a ser un partido más, porque hoy es más de lo mismo, y entonces Cabildo Abierto ya no tiene más razón de ser”, dijo Chifteián, quien fue el primer titular de la junta departamental de CA en Florida. Y fundamentó su razonamiento: “Cuando un político es descubierto en algunas de estas actividades, en algún asunto no legal o reñido con la moral, el primer argumento al que se echa mano es ‘¡ah, pero los demás también lo hicieron!’ o ‘se hizo toda la vida’ o ‘siempre se hace…’. Y ninguno tiene la honestidad o la integridad suficiente como para reconocer (su acción) o directamente no hacerla”.

    A estas dimisiones, se agregó la renuncia al cargo y al partido del director de Ancap en representación de CA, José Luis Alonso, tras haber cuestionado el proceder de Manini en su defensa a Moreira. Alonso entendió que el partido debía acatar la decisión del presidente Lacalle Pou de remover a la entonces ministra y así lo expresó públicamente. Por ese motivo, dijo haber recibido “amenazas y presiones” desde la cúpula del partido, incluyendo a Manini, entre otras autoridades que lo acusaron de “deslealtad” y le pidieron el cargo.

    En su carta de dimisión, difundida el jueves 18 en El Observador, Alonso contó que en Cabildo, que definió como un partido donde “se imponen acciones no consensuadas”, debió tolerar “órdenes fuera de orden” y “reacciones fuera de línea” que se tornaron “costumbre”. A mediados de 2020, Búsqueda informó que integrantes de Cabildo cuestionaban “verticalazos” de una cúpula que controla las riendas del partido. Cabildo es un partido que “ha resultado muy distinto al proclamado”, escribió Alonso, y afirmó que esa fuerza se encuentra en una situación de implosión.

    “La falta de preocupación percibida y padecida en los pequeños y grandes detalles me traen frecuentemente a la mente el Cilindro Municipal, el que, sin los cuidados necesarios, terminó implosionando”, indicó.

    Un día después, en el programa Desayunos informales, de Canal 12, Alonso contó que en Cabildo “se intenta acallar a los individuos”. “Imagínense si pasa con alguien que tiene un cargo, que tiene cierta representatividad, lo que puede pasar con el resto de los componentes”, afirmó. Alonso criticó que la decisión de mantenerse en los cargos de gobierno se procesó en la mesa política, sin consultar los ámbitos orgánicos, representados por la junta nacional y las departamentales cabildantes, los reglamentos internos y los códigos de conducta ética. “No se puede pretender que lo que dice una mesa política sustituya lo que determinan las autoridades constituidas de ese partido”, dijo, y agregó que “muchos” otros dirigentes y militantes están “desencantados” con Cabildo, sobre todo entre quienes defienden los principios fundacionales ligados al MSA.

    “El Movimiento Social Artiguista es un núcleo firme, sensato y con fuerza que intentó oponerse a estos arrebatos intempestuosos de actitudes, de poderes, de pronunciaciones y de poner a todo el colectivo asumiendo una misma posición pétrea, férrea, firme, que difiere de la realidad”, contó Alonso, quien dijo sentirse “engañado” en su buena fe por “un mecanismo de construcción de un mito adornado de caudillismo y que es muy riesgoso para la sociedad toda”. Repreguntado por el periodista Leonardo Haberkorn sobre el significado de esas palabras, contestó: “Yo percibo el arrogarse los derechos de un caudillismo que cuando uno está adentro ve que no es tal. Esa es la realidad”.

    Información Nacional
    2023-05-24T21:25:00