A continuación un resumen de la entrevista.
—La sala preparada para albergar un Imae traumatológico se inauguró en 2003 y comenzará a operar en 2015. ¿Qué ocurrió en el medio?
—El Imae traumatológico era un largo anhelo de Sanidad Militar, que hace 11 años inauguró una sala blanca, se puede decir que la mejor del país (con una inversión inicial que superó el millón de dólares). El mismo día que la inauguró, el gremio de los traumatólogos dijo que no se podía operar en esta sala porque acá no se paga el acto médico. Los traumatólogos nuestros fueron poco menos que impedidos de actuar. Por lo tanto, no la hemos podido estrenar.
—¿En qué condiciones se encuentra la sala ahora? ¿Qué plazos manejan?
—Está bien porque se le hace el mantenimiento periódico y en estos días se va a hacer la primera prótesis, algo que se debió haber comenzado hace 11 años. Esto es particularmente grave porque hay una demanda insatisfecha a nivel nacional. Hoy, una persona que se tiene que hacer una prótesis a veces está casi dos años esperando que le llamen por falta de lugar en las distintas salas que hay en el medio. En marzo de 2014, el FNR aprobó ese IMAE traumatológico y todos estos meses hemos estado equipándonos. Nos regimos por el Tocaf, tenemos que llamar a licitación y ha habido demoras normales en los distintos escalones. Recién ahora tenemos todo y vamos a arrancar.
—Hubo 11 años de espera tras el conflicto con Traumatología. Este año el FNR aprobó el IMAE y todo parece fluir. ¿Por qué ahora?
—Al ser IMAE y financiado por el FNR, tenemos el mecanismo legal para que parte de lo que paga ese fondo estatal vaya a ser retribución de los que participan. Ya no está más el argumento del sindicato de los traumatólogos. Se soluciona por la vía de la financiación del FNR. Creo que las autoridades de la salud, ante la demanda insatisfecha y la queja de los usuarios, buscaron una salida. Se autorizó al Hospital Militar en marzo a tener su propio IMAE traumatológico, junto con otro en el CASMU.
—¿Qué demanda estiman tener?
—Pensamos que pueden ser unos 30 o 40 pacientes por mes, sumadas las prótesis de cadera y rodilla. El cuello de botella nuestro actualmente son las salas de internación. Sanidad Militar tiene las que sus usuarios necesitan. Si empezamos a traer usuarios que no son nuestros, que en algunos casos tienen que estar cinco días internados, en otros tres, podemos colapsar desde el punto de vista de la internación. Estamos en el umbral de la inauguración de una torre nueva en mayo de 2015 que nos va a dar la posibilidad de atender la demanda sin el problema de la internación, con más de 200 camas nuevas. No van a ser adicionales porque vamos a suprimir las salas colectivas que tenemos, que ya tienen un siglo de funcionamiento. Al año serían 400 o 500 pacientes que van a aflojar la tensión de esa lista de espera que tiene hoy el FNR, que genera demoras de un año o dos. Es en beneficio para todo el sistema. Hoy se hacen prótesis en varios lugares como el Banco de Prótesis, el Sanatorio Americano, la Asociación Española, pero ahora se va a agregar el Hospital Militar.
—¿Han dialogado con el sector privado? ¿Perciben para el IMAE traumatológico una resistencia similar a la que desde la Universidad de la República (Udelar) y el sector privado se registró con el IMAE cardiológico?
—Los dos casos son muy similares. Los actores que están hoy tanto en el área traumatológica como cardiológica se movieron fuertemente para que esto no prosperara en Sanidad Militar. Nosotros no dejamos de ser una competencia en el ámbito público. Por definición y por estructura, no nos mueve ningún afán de lucro y podemos llegar a ser un factor que regule también los montos que hoy paga el FNR por cada una de esas cosas. Sin lugar a dudas, vamos a ser más económicos que otros centros.
—¿Usted plantea que la irrupción del Hospital Militar podría desequilibrar la balanza hoy establecida?
—Exactamente. Aparte de ser un competidor, podemos llegar también a hacer las cosas por un monto menor. Acá no se va a buscar ganar.
—En este contexto, ¿cómo está funcionando el IMAE cardiológico?
—El IMAE cardiológico fue otro partido con otros actores y en el fondo tuvo algo similar a este. Los demás actores no querían que levantara vuelo. A partir de setiembre empezó a funcionar en Sanidad Militar un servicio de cirugía cardíaca interna, propio, para nuestros usuarios cuando se tienen que operar del corazón. Sanidad Militar no aporta una cuota al FNR, no somos partícipes. Ahora, si se tienen que operar, lo hacen en nuestro servicio. Ya se llevan casi 50 cirugías realizadas, la totalidad con éxito. Está por fuera del FNR. Por otro lado, por una resolución del 18 de diciembre, el FNR creó el IMAE cardiológico público. No es uno nuevo, ya existía el universitario, que se mantiene y pasa a denominarse público. Va a jugar en tres sedes, en tres canchas: el Hospital de Clínicas (HC), el Hospital Militar y el Hospital de Tacuarembó, cuando tenga la estructura. A partir de ahora nosotros, como “subsede” de ese IMAE público, vamos a poder recibir pacientes de cualquier sector, privado o público, que nos elijan a nosotros porque la persona puede decir en dónde se quiere operar. Se va a formar una comisión coordinadora que es la que va a decidir a cuál de los tres centros se derivan los pacientes cuando piden ser operados en el IMAE público.
—¿Un centro de distribución coordinará el trabajo?
—Sí, va a haber un centro que manejará el IMAE público con representantes de ASSE, el Hospital de Clínicas y el Hospital Militar. En la letra dice que “las cirugías cardíacas se van a distribuir de forma equilibrada”.
—¿Cree que ese “equilibrio” pondría paños fríos sobre los temores de la Universidad estatal en cuanto a que el Hospital Militar acapare todo?
—Claro. La base de todo esto es que el Hospital de Clínicas, que tiene su IMAE autorizado desde hace años, en realidad está cumpliendo con el 15% o menos de las cirugías de todo el sector público. Cuando alguien del Hospital Pasteur tiene que ser operado del corazón y el Clínicas no está en condiciones de hacerle la cirugía, lo derivan a un IMAE privado. Se busca fortalecer el eje público para que desde lo público pueda haber una respuesta. Si el Clínicas hoy estuviera haciendo el máximo que le demanda el sector público, entonces sí sería válido que el Militar le puede sacar “clientes”. Si el Clínicas está haciendo el 10% de lo que le piden, el Militar podrá trabajar dentro de ese 90% que el Clínicas no cubre. El Militar tampoco va a poder dar abasto con todo y va a seguir habiendo pacientes del sector público que van al sector privado. Yo entiendo que protesten y se quejen los actores privados; pero no la Udelar. Es que la Udelar actúa como punta de lanza. Atrás de ellos estaba el tema de los actores privados.
—¿Usted quiere decir que la Udelar actúa como un escudo para beneficiar intereses privados?
—Exactamente. Aparte es más fuerte que sea la Udelar la que se queja y no el sector privado.
—Hay médicos del Clínicas que operan e integran IMAE privados. ¿Se refiere a estas personas que pueden hablar desde la Udelar?
—No voy a decir lo que pienso. Creo que es claro. La Udelar estuvo en primera línea. Hubo declaraciones muy fuertes y fuera de lugar de directivos, tanto del director del Clínicas como de grados 5 de ahí hablando contra nuestro proyecto en forma muy baja. En realidad, nosotros no le vamos a sacar ni un paciente al Clínicas, que tiene un campo por delante inmenso. No lo está cumpliendo hoy por cuestiones propias del Clínicas, que no me corresponde a mí juzgar. No veo en qué lo podemos afectar negativamente y sí podemos ser socios en la formación de recursos humanos, que es en definitiva la tarea de la Udelar. Ya lo estamos haciendo acá, se forman en distintas áreas.
—¿Cuándo estima el Hospital Militar que podrían comenzar a trabajar en el marco del nuevo IMAE cardiológico público?
—De inmediato. Los primeros meses del año 2015 ya podremos recibir pacientes que no sean usuarios nuestros. Vamos a tener la capacidad de internación máxima desde mayo.
—La incorporación de los dos IMAE, ¿refleja una estrategia de Sanidad Militar por fortalecer servicios especializados del área quirúrgica?
—Sanidad Militar tiene por misión constituir una reserva estratégica en materia de salud. Si mañana, por ejemplo, hay un accidente muy grande en el Aeropuerto de Carrasco un domingo de Carnaval, tenemos que estar en condiciones de dar respuesta. Eso nos obliga sobre todo en el área de la cirugía y la traumatología a tener autonomía. No podemos depender del resto del sistema. Tenemos que tener buenos equipos y potenciarlos. Para nosotros es un beneficio porque vamos a ir formando un equipo de mejor nivel y van a empezar a venir los mejores traumatólogos para acá. Esa es nuestra proyección, nuestro plan, si esto se mantiene en el tiempo. Con diez pacientes por semana de IMAE sumados a los nuestros, se empiezan a formar equipos. Buscamos abarcar la totalidad del espectro. En enfermedades tropicales tenemos experiencia de años y recibimos consultas del sector privado. Hay un reconocimiento de todo el sistema, son pilares. Chocamos porque les pisamos los callos siempre a alguien. Somos competidores y por eso a veces tenemos problemas. Se preferiría que nosotros no transitáramos esos caminos y nos limitáramos a tratar cosas básicas. Que no nos metamos en cosas que son, en definitiva, grandes negocios. Hoy la medicina se transformó en un gran negocio que maneja decenas de millones de dólares. Nuestra intención es llegar a todos los estratos, incluso los más pobres de nuestra sociedad, empezando por nuestros usuarios. Ahora estamos empezando el proceso para incorporar un resonador magnético, que también va a ser un salto cualitativo. Estamos en el proceso de licitación por el equipo y la obra especial. Antes de 2016 se va a poder inaugurar y, al haber un IMAE traumatológico, se justifica. Sabemos que hay varias instituciones públicas y privadas que tienen especial interés en que tengamos ese resonador para asociarse y ser clientes nuestros. También el medio es muy caro y está copado por cuatro o cinco empresas que cobran lo que quieren las resonancias. También en este tema aparecen los que no les gusta que nosotros tengamos un resonador. Seguramente, nuestros precios van a estar por debajo de los que hoy se manejan. Eso es lo que ha visto el Ministerio de Salud Pública y por eso nos ha autorizado todos estos emprendimientos. Han sido un apoyo importante. La principal misión del Ministerio es llevar la salud más avanzada hasta el más humilde de los uruguayos.
Contratapa
2014-12-31T00:00:00
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