Tras el “blanqueo” de los capitales de argentinos en Uruguay, que trajo una zafra de tasaciones de propiedades en el sector inmobiliario uruguayo, se está viendo un “reverdecer” de la actividad en esta segunda mitad del año.
Tras el “blanqueo” de los capitales de argentinos en Uruguay, que trajo una zafra de tasaciones de propiedades en el sector inmobiliario uruguayo, se está viendo un “reverdecer” de la actividad en esta segunda mitad del año.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáA eso está ayudando, por un lado, el repunte del mercado de viviendas en Argentina, que en términos de costos está “parecido” al uruguayo. Y por otro, en lo local, los incentivos definidos por el gobierno para promover la construcción de grandes emprendimientos, dijeron a Búsqueda empresarios del sector.
“Es un buen momento para los dos mercados. Estamos saliendo prácticamente al mismo precio porque si bien en Uruguay se construye más caro, los terrenos son más baratos que en Buenos Aires. Y el valor de venta termina siendo parecido en una zona equivalente; por ejemplo, el precio de Pocitos y el de Palermo es de US$ 3.000 el metro cuadrado”, dijo Daniel Mintzer, director de G&D, una empresa desarrolladora argentina con varios proyectos en Uruguay.
“Hay muy buena receptividad de los argentinos para volver a invertir” en el mercado uruguayo, señaló por su parte el presidente de la Cámara Inmobiliaria Uruguaya (CIU), Wilder Ananikian, quien la semana pasada participó del 9º Congreso de Desarrollos e Inversiones Inmobiliarias de Buenos Aires.
“Estamos viendo un repunte leve en la actividad en esta segunda mitad del año. Hay una lucecita al final del túnel”, graficó el empresario con entusiasmo.
En el marco del evento del real estate porteño, el jueves 24 el ministro de Economía, Danilo Astori, destacó la contribución de la actividad inmobiliaria en la economía uruguaya, que según dijo representa 12% del Producto Bruto Interno.
En su presentación enumeró los regímenes de promoción para la inversión que ofrece el país en general, y en la construcción de vivienda, hoteles condominios y estacionamientos en particular. También identificó a los argentinos como los principales inversores en el sector, y dijo que unos 200.000 de los que vienen a veranear tienen casa propia.
Proyectándose hacia el verano, los operadores inmobiliarios se preparan para otra “muy buena” temporada de turistas con presencia de argentinos y potenciales compradores finales de viviendas para su segunda residencia, dijo Ananikian.
Por otra parte, desarrollistas argentinos también están planificando nuevos proyectos en Uruguay. A las inversiones que avanzan en Punta del Este (como la del empresario Sergio Grosskopf en la Playa Mansa), se suma otro gran proyecto pero en Canelones, próximo al Aeropuerto de Carrasco. Será la incursión del grupo Inversiones y Representaciones (IRSA), un jugador fuerte del sector inmobiliario argentino, con un proyecto de 150.000 metros cuadrados distribuidos en 13 torres de apartamentos previstas a construir en un lapso de 10 años, anunció la semana pasada su director, Daniel Elsztain. “Estábamos esperando el momento ideal, porque allí el costo de la construcción había subido mucho y había menos demanda, pero ahora parece que es el momento. Estamos dándole la construcción de las primeras dos torres a una firma de desarrollistas y luego continuaremos”, señaló Elsztain en el congreso inmobiliario de Buenos Aires, recogió el lunes 28 el portal Comunidad Real Estate.
Según su memoria de 2016, IRSA adquirió en 2009 los terrenos sobre el lago próximo al aeropuerto por unos US$ 8 millones para dos proyectos urbanísticos.
IRSA cotiza sus acciones en las bolsas de Buenos Aires y de Nueva York. El grupo es propietario de casi 30% del Banco Hipotecario de Argentina.
Mintzer, de G&D, dijo que tras el denominado “blanqueo” de capitales que lanzó el gobierno de Mauricio Macri con rebajas impositivas al declarar activos en Argentina y el exterior, el mercado inmobiliario de ese país tuvo un “arranque muy bueno”, que luego se frenó por un cambio en las expectativas de los agentes y la elevada inflación. Ahora, con el fortalecimiento del oficialismo derivado de las elecciones internas con vistas a los comicios parlamentarios de octubre, el ejecutivo señaló que “hay más confianza, se reciben muchas más consultas y se están cerrando más operaciones”.
Aludiendo a los negocios que la empresa tiene en Uruguay, comentó que el gobierno de Tabaré Vázquez está “haciendo las cosas con inteligencia”, y se refirió en concreto a los incentivos para los proyectos de gran dimensión (de US$ 15 millones). Como efecto de esa medida, opinó que el mercado va a “reverdecer” en esta segunda mitad de 2017 y en 2018. Argumentó que tras el sinceramiento fiscal los inversores de su país continuarán apostando en el mediano plazo. “El gran comprador en Uruguay era el argentino con plata no declarada”, señaló.
G&D está terminando de comercializar el Edificio 18, de 40 unidades, construido sobre la avenida 18 de Julio con los incentivos del régimen de vivienda de interés social. “Nos fue muy bien, se está comprando a razón de uno o dos apartamentos por mes. Estamos muy conformes”, apuntó. Y señaló que planean volver a invertir en 2018 en Montevideo.