En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Nuestro gran veterano de Hollywood, grande por edad (84) y talento (varias obras maestras), ha vuelto a encarar una aventura musical. Esta vez no es su amado jazz, como lo hiciera con la soberbia “Bird” (1988), ni a propósito de alguien que vive de la música, como aquel disc-jockey de la costa oeste acosado por una demente en “Obsesión mortal” (Play Misty for Me, 1971), que marcara su debut como director.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Clint Eastwood le hinca el diente al rock. O mejor dicho a una de sus variantes, más suelta y menos dura: el pop. Y lo hace con la historia real de un cuarteto de muchachos de New Jersey, The Four Seasons, criados en las calles y bajo la protección de un clásico mafioso italonorteamericano, que se abren camino a principios de los 60 en pequeños bares, pelean por un contrato y finalmente alcanzan la popularidad, en particular gracias a un hit de todos los tiempos: “Can’t Take My Eyes Off You”, con ese estribillo en falsete que dice “I Love you baaaby/ And if it’s quite all right/ I need you baaaby”.
El guión es de Marshall Brickman y Rick Elice, también autores del musical que reside en la base del asunto y probablemente justifique las más de dos horas de metraje, porque hay que incluir unas cuantas canciones.
Más allá de algún desajuste, como el torpe maquillaje final de los jóvenes actores, que deben lucir envejecidos (algo similar ocurría con “J. Edgar”), el estilo de Eastwood es, como siempre, sobrio y sumamente eficaz. Los muchachos y sus andanzas son los protagonistas; el resto del mundo —padres, novias, esposas, empresarios, mafiosos— representan las adversidades. A veces, en primer plano, los cuatro protagonistas hablan a la cámara buscando complicidad con el espectador. No es el único guiño del director de “Los imperdonables” y “Río Místico”, que también se permite aludir a Joe Pesci, al cine clásico norteamericano (el bofetón de Kirk Douglas a Jan Sterling en “Cadenas de roca”, de Billy Wilder) e incluso a sí mismo cuando apenas era un mozalbete y le pagaban un puñado de dólares por desenfundar su pistola en el desierto de Almería. Una historia simpática —además tiene a Christopher Walken— en la línea de “Eso que tú haces”, de Tom Hanks (That Thing You Do!, 1995). A juzgar por el remate a todo trapo, el octogenario Clint debe haber bailado con el resto del elenco: I love you, baaaby!
“Jersey Boys: persiguiendo la música” (Jersey Boys). EEUU, 2014. Con Vincent Piazza, John Lloyd Young, Michael Lomenda, Erich Bergen. Duración: 134 minutos.