En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En sus continuos intercambios diarios con los ciudadanos los policías suelen tener problemas que desembocan en declaraciones ante la Justicia o investigaciones internas. Desde 2014 el uso de cámaras personales que registran arrestos, identificaciones y procedimientos de rutina supuso para la Policía un respaldo ante esos problemas, por lo cual el Ministerio del Interior ordenó la compra de 500 unidades más, informaron a Búsqueda fuentes de la cartera.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Las cámaras solicitadas sumarán un total de alrededor de 1.200 con las que ya están en uso. Son todas fabricadas por la compañía estadounidense GoPro y se colocan en el pecho de los oficiales con arneses especialmente diseñados para sus uniformes. La adquisición es parte de la “verdadera renovación” a la que el ministro Eduardo Bonomi se refiere habitualmente sobre los cambios que la Policía realizó en estructura institucional y en la inversión de equipamiento y tecnología. Además de este tipo de cámaras GoPro, la Policía compró en este período de gobierno chalecos antibala, escudos antimotín, chalecos anticorte y antibala para el sistema penitenciario, visores nocturnos, simuladores de tiro, pistolas Glock 9 mm y pistolas no letales OSA PB-4SP, adquiridas a la armamentista rusa Tecmash por US$ 1,1 millones.
Las cámaras solicitadas sumarán un total de alrededor de 1.200 con las que ya están en uso. Son todas fabricadas por la compañía estadounidense GoPro y se colocan en el pecho de los oficiales con arneses especialmente diseñados para sus uniformes.
“Hoy la mayoría de los policías piden salir con cámaras, porque esa sí que es una garantía”, aseguró Bonomi en abril al discutir en el Parlamento sobre los alcances y límites de la legítima defensa y el uso legal de los medios de fuerza por parte de la Policía. Puso como ejemplo un caso sucedido en enero en Montevideo cuando a través del registro de las cámaras en sus uniformes, 11 policías fueron liberados por la Justicia tras ser detenidos luego de un operativo donde mataron a un delincuente que los amenazó con machetes y cadenas resistiéndose a un arresto (Búsqueda Nº 2.017).
“Existen determinadas actuaciones policiales que generan un problema. Pudo haber problemas en el caso de un hombre que atacó con un machete y la policía tiró. Y bueno, el hombre fue abatido y con muchos balazos: 10. Como el hecho fue grabado y filmado, no tuvieron ningún problema. Con esa filmación se demostró que habían actuado ajustado a lo que es un procedimiento policial y no tuvieron, repito, ningún problema”, explicó Bonomi ante la oposición en la Comisión Especial de Seguridad Pública y Convivencia de la Cámara de Senadores.
Cuando el ministerio trajo las cámaras por primera vez la intención original era colocarlas en el parabrisa de los patrulleros para monitorear el recorrido y los eventos que sucedían durante los patrullajes. Tras el asesoramiento de los gobiernos de Estados Unidos e Inglaterra se decidió comprar arneses para los uniformes y colocar las cámaras en el cuerpo de los propios policías, para asegurarse de que cuando los efectivos se bajaran de los coches quedaran registrado cada segundo de su accionar.
Las cámaras comenzaron a usarse en la Dirección de Información Táctica y en el Grupo de Reserva Táctica (GRT) para filmar allanamientos, manifestaciones, desalojos, registro de lugares, vigilancias y operativos de fútbol y básquetbol. Además, se las utilizó de manera didáctica para que la Policía pudiera repasar los aciertos y errores cometidos en esos procedimientos. Su empleo fue extendiéndose a otras actividades policiales y los nuevos equipos se utilizarán también en controles de tránsito a cargo de la Dirección Nacional de Policía de Tránsito y en controles de rutina como los que se realizan en ferias barriales, procedimientos donde los oficiales interactúan por largos períodos y cara a cara con muchas personas.
En todos los casos los policías deben seguir un protocolo que los obliga a encender la cámara antes de iniciar un operativo o entrar en contacto con otras personas —ya sea para una detención, identificación, toma de denuncia o consulta— y apagarlas cuando esa actividad concluye. Si no las encienden, incurren en una falta interna. Las cámaras tienen una autonomía de cinco horas.