“Pierda cuidado Seregni que algo vamos a armar para mantener la votación y que no se nos disgregue la cosa”, esa fue la respuesta que le dio en 1989 Mariano Arana al general Líber Seregni, entonces presidente del Frente Amplio (FA).
“Pierda cuidado Seregni que algo vamos a armar para mantener la votación y que no se nos disgregue la cosa”, esa fue la respuesta que le dio en 1989 Mariano Arana al general Líber Seregni, entonces presidente del Frente Amplio (FA).
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El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáEl panorama lucía complicado para la coalición de izquierda en esa segunda quincena de abril de 1989. El Partido Demócrata Cristiano (PDC) y la lista 99 que lideraba Hugo Batalla habían roto con el Frente Amplio y esa colectividad política junto con sectores blancos y colorados habían fracasado en su intento de revocar, mediante un referéndum, la Ley de Caducidad de la Pretensión Punitiva del Estado.
A poco de esos episodios y con la popularidad de Arana en aumento, un grupo de dirigentes fundó la Vertiente Artiguista, con sectores escindidos del PDC, la Izquierda Democrática Independiente (IDI) y figuras independientes dentro de la coalición. En sus primeros 25 años de vida, la Vertiente Artiguista consiguió varios éxitos políticos: Arana fue electo intendente de Montevideo en dos ocasiones, tuvo una bancada con dos senadores y cuatro diputados y sus cuadros ocuparon ministerios en los dos primeros gobiernos del Frente Amplio.
Pero eso es historia. En las últimas elecciones nacionales la Vertiente Artiguista se presentó junto con la lista 5005 y otros grupos pequeños, bajo el lema Frente Unido, y no obtuvo ni siquiera un diputado. En el sector consideran que ese resultado marcó la crisis político-electoral más profunda desde su fundación. Peor incluso que la de 2009, cuando los propios dirigentes de la Vertiente Artiguista apelaban al humor para referirse al pésimo resultado electoral de ese año. “La Vertiente es única”, decían, “porque tiene un senador, un diputado y un edil en Montevideo”.
Ahora, luego de tocar fondo, una vez más la Vertiente apuesta a la figura de Arana para cambiar la pisada. Y por eso lo exhibe en todas sus publicidades en la actual campaña electoral, en la que Arana es el primer candidato a edil de la lista 77 en Montevideo. “Cuando vi que había un apoyo tan rotundo a mi candidatura en la asamblea departamental de la Vertiente, pensé que debía asumir esta responsabilidad, la misma que en otros momentos asumió Héctor Grauert en el Partido Colorado”, dijo Arana al ser consultado por Búsqueda sobre las razones de su postulación. En 1984, Grauert, ex senador, diputado y ex ministro, encabezó las listas batllistas a la Intendencia de Montevideo como respaldo al electo jefe comunal Aquiles Lanza. El intendente de Rocha, Artigas Barrios, es también el primer candidato a edil en ese departamento en el marco del acuerdo logrado entre el Partido Socialista (PS) y el Movimiento de Participación Popular (MPP).
Arana, doctor Honoris Causa de la Universidad de la República, fue uno de los principales impulsores del apoyo de la lista 77 a la candidatura a intendente de Montevideo de Daniel Martínez (PS). La definición no fue unánime pero sí ampliamente favorable, la aprobó el 70% de la asamblea sectorial. El ex ministro de Trabajo Eduardo Brenta y el ex subsecretario de Industria Edgardo Ortuño plantearon que el sector respaldara a Lucía Topolansky (MPP). El también ex ministro José Bayardi era partidario de abrir listas tanto con Topolansky como con Martínez.
En diálogo con Búsqueda, Arana fue crítico con la estrategia desarrollada en los últimos años por su sector. “Por pensar demasiado en ingenierías electorales perdimos el empuje vital y la frescura para estar en contacto directo con la gente, algo que jamás debe dejarse de lado”, comentó
“Si mi candidatura ayuda a sacar a la Vertiente de este pozo, producto de que la ciudadanía nos dio la espalda, bienvenido sea. Si bien vislumbré problemas con el camino que adoptamos, como hombre de organización también tengo mis responsabilidades y no me las quito de encima”, dijo Arana. Y añadió que su postulación no es simbólica, sino que asumirá su lugar en la Junta Departamental en caso de ser electo.
Tanto Arana como el presidente de la Vertiente, Daoiz Uriarte, señalaron que, proporcionalmente, el sector perdió más respaldo en Montevideo que en el interior. Por eso, con encuestas que contienen proyecciones auspiciosas, los dirigentes esperan con especial interés las elecciones de mayo en departamentos del interior. Guillermo Caraballo, en Paysandú, y Oscar Terzaghi, en Río Negro, ambos de Vertiente Artiguista, son candidatos a intendente y tienen alguna expectativa de conseguir una victoria. Con ellos manejando poder político y territorio, evalúan en el sector político, el relanzamiento de la Vertiente puede resultar menos dificultoso.