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    jueves 06 de junio de 2024

    La calma y la tormenta

    Jack White y Cat Power en el Primavera 0

    Jack White hizo de su primera presentación en Uruguay una noche para el recuerdo. Trajo un repertorio de rock puro bajo un show de estruendo y el público del Teatro de Verano le devolvió, entre los aplausos que poblaron los imperceptibles pasajes de una canción a otra, una bienvenida poblada por la euforia.

    Como el acto principal del cierre del 10º festival Primavera 0, que en mayo recibió a Gorillaz y Nathy Peluso en el Antel Arena, White y su banda brindaron un concierto cuyo conductor rara vez levantó el pie del acelerador. Previo a su arribo al escenario, que comandó con su cabellera azul y un dominio enérgico de la guitarra eléctrica, el despliegue de una galería de guitarras, una batería descomunal y una fortaleza de teclados adelantaban la topadora con la que el músico de Detroit pensaba arrollar al público. Así fue.

    Casi que sin pausas, jugueteando con enganches y demostrando una invaluable comunicación no verbal con su banda, White trajo un poco de todo. Se ganó varios corazones melómanos uruguayos al utilizar una guitarra Loog, diseñada por el uruguayo Rafael Atijas, tocó varias canciones de su ecléctica carrera solista y algunas de sus proyectos The Dead Weather y The Raconteurs y le dio al público lo más esperado: un puñado de canciones de The White Stripes, el dúo con el que revolucionó la escena alternativa del rock de la era MTV.

    Con su devoción por la distorsión, su impulso por convertir sus letras en cantos agudos y una energía solo comparable con la de un deportista, White demostró por qué sigue en lo alto del juego del rock, un género que amolda a su voluntad.

    La antesala de la noche, en tanto, le correspondió a Cat Power, nombre con el que Chan Marshall ha sabido encantar a sus audiencias desde que su carrera como cantautora cobró mayor notoriedad a partir del 2000.

    La tercera visita de Marshall a Uruguay concretó un arco de triunfo para la artista. Su primer recital en Montevideo lo dio en 2010 en el Cine Teatro Plaza, cuatro años después de publicar su celebrado álbum The Greatest. En 2013, año en el que se presentó en La Trastienda con una voz aquejada por un quebranto de salud, la cantante salía de una crisis financiera y una salud mental comprometida que le significaron problemas en su sistema inmunológico. Una década y dos álbumes después, Marshall parece haber dejado esos años oscuros detrás.

    Acompañada de un trío de hábiles músicos y un juego de dos micrófonos con los que coqueteó con un eco y una compresión digital para su voz, Marshall demostró que no solo se encuentra en pleno dominio de su canto, sino también de su personalidad escénica. Alejándose de las luces del escenario, la cantante decidió, por momentos, cantar su repertorio de baladas propias y versiones —(I Can’t Get No Satisfaction de los Rolling Stones y New York, New York de Frank Sinatra fueron parte del repertorio— desde la plena oscuridad. Su voz, hechizante y seductora como siempre, se volvió la protagonista indiscutible de un show que, por las limitantes de su duración, dejó con ganas de escuchar tanto más de Cat Power. Habrá que esperar hasta la próxima visita.

    Vida Cultural
    2022-10-20T00:06:00