El dólar viene escalando de precio rápidamente en la plaza local desde el inicio de 2016, pero lo hizo de forma todavía más acelerada en países con los que Uruguay tiene estrechos vínculos comerciales. Eso explica —principalmente— que la competitividad tuviera un deterioro en enero.
Según el Índice de Tipo de Cambio Real (ITCR) que calcula Búsqueda con la misma metodología que el Banco Central (BCU), en el primer mes del año la capacidad competitiva de Uruguay —medida a través de sus precios— disminuyó 3,3% frente a diciembre.
El dólar en el mercado uruguayo siguió aumentando de cotización en estas primeras semanas de febrero. Ayer miércoles 24 el tipo de cambio superó los $ 32 en el circuito interbancario por primera vez desde 2002.
Si bien el precio de la divisa estadounidense acumula en lo que va del mes una suba relativamente significativa —de 3,3% hasta ayer—, la tendencia para el ITCR en febrero no es clara. En algunos países como Argentina, con alta ponderación en el índice, el dólar se valorizó más fuerte que en Uruguay; en Brasil, China y la zona de influencia del euro, el incremento ha sido menor. El desempeño del índice de este mes dependerá también de los registros de inflación de cada país.
Varios agentes del mercado local consultados por Búsqueda ven que la tendencia del tipo de cambio en Uruguay será en línea a la observada en los países vecinos, principalmente. Esperan que el gobierno “siga” lo que ocurre en esas plazas a través de las intervenciones que hace el BCU, intentando contener el alza del precio o “dejándolo ir”.
Sin embargo, la mayor restricción es que la suba del dólar tiene un impacto directo sobre la inflación de precios, que a su vez tuvo un registro elevado (2,45%) en enero, y la tasa de 12 meses está cerca de 10%.
Competitividad.
En enero, si bien en Uruguay se dio un aumento del precio del dólar relativamente fuerte (3,5% en promedio), en Argentina, Brasil, México y el Reino Unido la suba fue aun mayor. A su vez, en los países donde el valor de la divisa se incrementó menos que en la plaza uruguaya los registros de inflación fueron bastante inferiores, por lo que de todas formas ganaron competitividad frente a la economía uruguaya.
Combinando esas dos variables, el ITCR permite analizar si Uruguay se hizo más barato o competitivo frente a los demás (cuando aumenta el índice) o lo contrario (cuando baja).
Durante enero se dio una baja del ITCR global de 3,3%, que surge de un descenso de 6,6% frente a los países vecinos y de 0,4% respecto a los socios comerciales de fuera de la región.
La mayor caída se dio con Argentina: 13,9%. La inflación en ese país fue mayor a 4%, pero el dólar aumentó por encima de 22%, lo que hizo que esa economía se abaratara respecto a Uruguay.
También hubo una baja de 2,4% en el índice bilateral con Brasil, donde el dólar aumentó más que en la plaza uruguaya y la inflación de precios fue menor.
Respecto a los países de fuera de la región, hubo un deterioro de 3,9% frente al Reino Unido y de 4,5% con México. También descendió la capacidad competitiva frente a España (1,1%) y más levemente al comparar con China (0,4%). En cambio, mejoró con Estados Unidos (1,2%) e Italia (0,4%), y se mantuvo respecto a Alemania.
Con el dato de enero, se constata que la competitividad de Uruguay descendió 1,9% en los últimos 12 meses.
Ayer, en un desayuno organizado por la Asociación de Dirigentes de Marketing (ADM), el economista Ignacio Munyo estimó que para fin de año el dólar cotizará en $ 35,5, aunque señaló que la suba “no alcanza para compensar” la valorización que esa moneda ha tenido en el resto del mundo. También estimó que Brasil terminará con un tipo de cambio de 4,5 reales y en Argentina rondando los 16,5 pesos argentinos. “No es esperable que Uruguay se abarate de forma repentina”, dijo ese economista de la Universidad de Montevideo.
Mercado
La operativa en el mercado cambiario local mantuvo esta semana la característica de las anteriores: predominan los compradores. Las instituciones financieras privadas demandaron moneda extranjera y, excepto el martes, el BCU estuvo vendiendo divisas; ayer fueron U$S 11 millones, un tercio de la operativa total.
De todas formas, el dólar se valorizó y se negoció en promedio en el día a $ 32,034. Es el precio más alto desde el 11 de setiembre de 2002.
En la pizarra que fija el Banco República para las operaciones minoristas, el precio fue ayer de $ 31,55 la compra y $ 32,55 la venta. Son 10 centésimos más que el día previo.
“Se está usando la manguera para apagar el incendio, que es para lo que se tiene que usar”, señaló Munyo ante una pregunta de la audiencia en el foro de ADM. Según él, las reservas se están administrando de forma correcta para moderar el alza del tipo de cambio. “Y todavía queda agua”, ilustró.
Mientras, el Fondo Monetario Internacional observó en un documento difundido ayer que las ventas de divisas que hace el BCU no deben ir contra los “fundamentos” de la economía. Intervenciones continuas en el mercado “no se justificarían si las presiones externas de depreciación se prolongan”, ya que podrían erosionar tempranamente los mecanismos de protección y alentar una dolarización de los portafolios de activos.
Agentes del mercado dijeron a Búsqueda que la tendencia del dólar se frenó ligeramente al inicio de la semana en parte porque los pesos disponibles se volcaron a demandar títulos del Tesoro a pesar de que en otras plazas financieras la divisa se venía valorizando.
El martes 23 el Ministerio de Economía licitó una Nota del Tesoro en unidades indexadas (UI) a la inflación por 100 millones, equivalentes a unos U$S 10 millones. Pero como la demanda fue casi cinco veces lo ofertado, colocó el doble de lo previsto. La tasa de retorno resultante fue de 4,98% anual, lo que implica un costo de endeudamiento para el gobierno menor al de las últimas licitaciones.