La conflictividad laboral del 2022 fue la tercera más alta de los últimos 20 años y esperan un incremento para 2023

REDACCIÓN  

En varios sentidos el 2022 fue un año de quiebre de este período de gobierno. Fue, por ejemplo, el año en que definitivamente quedó atrás la emergencia sanitaria del Covid-19 y en el que se saldó —a través de un referéndum— una larga discusión política que tuvo en jaque durante más de un año a buena parte del articulado de la Ley de Urgente Consideración (LUC). La situación de las relaciones laborales, y en particular de la conflictividad, también parece haber tenido una vuelta de página.

Esta nota es exclusiva para suscriptores de BÚSQUEDA
Elegí tu plan y suscribite

Suscribite

¿Ya sos suscriptor? Iniciá sesión

Probá nuestro servicio, registrate y accedé a una nota gratuita.