El encanto de una ciudad como Annecy, conocida como la Venecia de los Alpes franceses, es inmediato a la vista. Entre sus calles de adoquines, sus helados de renombre y un lago colosal que le otorga a un paisaje montañoso su toque final, la ciudad es una parada obligatoria para los turistas que visitan la región Auvernia-Ródano-Alpes.
La ciudad es, también, la cuna del Festival Internacional de Cine de Animación de Annecy, el evento de mayor renombre alrededor de esa vertiente del arte cinematográfico. Fue durante su última edición, celebrada entre el 13 y 18 de junio, que los realizadores uruguayos Alfredo Soderguit y Alejo Schettini resultaron victoriosos. Su serie animada, Dos pajaritos, ganó el Premio del jurado en la competencia a Mejor serie televisiva.
Para comprender el lugar del festival dentro de la industria, basta con ver la grilla de estudios participantes a la par de los uruguayos y su serie, una coproducción de Palermo Estudio (Uruguay), junto con Can Can Club (Argentina) y el canal Señal Colombia. Estudios como Netflix, Sony Pictures Animation y DreamWorks Animation mostraron, respectivamente, adelantos de sus producciones Pinocchio, Spider-Man: Across the Spider-Verse y El gato con botas: el último deseo. En otras palabras, los pesos pesados recurren a Annecy con el fin de adelantar sus apuestas para la gran pantalla.
Por su parte, Soderguit y Schettini aterrizaron en Annecy de la mejor manera posible: con la noticia de un premio bajo sus brazos. Tras arribar a la ciudad francesa, el equipo de animadores recibió la noticia de que Dos pajaritos también resultó ganadora en el festival Prix Jeunesse International, un encuentro en Múnich, Alemania, enfocado en propuestas internacionales en materia de televisión juvenil.
En Annecy, cada programa de la sección televisiva es exhibido hasta tres veces durante el festival. Durante una de las funciones de Dos pajaritos, en las que se exhibió el primero de 20 episodios que conforman la primera temporada de la serie, Soderguit y Schettini se mostraron aliviados ante un fenómeno: su proyección, realizada en el cine y centro cultural Le Mikado, fue la instancia que mayores risas generó dentro del auditorio con un público internacional.
Si bien la serie fue concebida para su transmisión a través de diferentes pantallas, tanto en televisores como en dispositivos móviles, fue en la pantalla grande donde los detalles que inquietaban al equipo de realizadores, autoproclamados por Soderguit como “unos obsesivos de lo técnico y lo estético”, salieron a relucir. La textura, las líneas y el sonido se lucieron durante el primer visionado en sala para la dupla de creadores. “Con lo que vimos en esa proyección, estábamos emocionados”, recordó Soderguit en diálogo con Búsqueda.
La sospecha de una posible victoria en la competencia llegó casi mediante un secreto a viva voz entre quienes asisten a este tipo festivales: una llamada de la organización, el día previo a la clausura, cerciorándose de que el equipo de Dos pajaritos estuviera presente en la ceremonia. La delegación participante del festival estuvo integrada por Soderguit y Schettini, codirectores y guionistas; la productora Luciana Roude y Manuel Lo Bianco, director de animación stop motion y director de Can Can Club.
La sección de televisión es una de las más competitivas del festival. Dos pajaritos compitió contra, entre otras, la serie Harley Quinn de Warner Bros. Animation y la producción Arcane de Netflix. Ambos contendientes provienen de propiedades intelectuales muy reconocibles: una pertenece al universo de superhéroes de DC Comics y la otra está vinculada al popular videojuego League of Legends.
El candidato más alineado a la propuesta uruguaya, Robin Robin, un especial de animación para televisión de la compañía inglesa Aardman, también protagonizado por un pájaro, tampoco pudo hacerse del premio del jurado, que optó por la coproducción con trabajo uruguayo entre otras 24 producciones finalistas provenientes de Estados Unidos, Japón, Alemania, Reino Unido, Francia, Hungría, Suiza, Canadá y Bélgica. “Los fallos de los jurados siempre son una declaración política en algún sentido”, señaló Soderguit. “Creo que el jurado pone el foco en ciertas cualidades y no necesariamente en el poder económico de la producción”.
Del libro a la pantalla. Adaptada de un libro homónimo del autor colombiano Diego Dipacho Francisco Sánchez, el encanto de Dos pajaritos radica tanto en la simpleza de su ambientación como en la capacidad de su premisa en construir escenarios y situaciones divergentes. Con episodios de una duración de alrededor de 3 minutos, la serie no pierde el tiempo. En sus créditos iniciales, un ying y yang conformados por dos huevos cae estrepitosamente desde el cielo sobre un árbol, y da origen a los protagonistas: un pájaro blanco y un pájaro negro.
¿Hermanos o amigos? ¿Rivales o aliados? Son lo que la situación amerite, explicó el ilustrador. En un episodio, por ejemplo, los personajes unen esfuerzos al ver que ambos son rechazados por una bandada de pequeños pájaros rojos que deciden celebrar una fiesta dentro del tronco, y hogar, de los protagonistas. Tras varios intentos, en los que pretenden encubrir sus apariencias, los dos pájaros descubren que el resto de los invitados de la celebración también esconden algo. El humor dentro del relato hace hincapié en momentos de comedia física, aunque también se permite incluir un montaje con algún que otro guiño dirigido al mundo adulto y hasta un alegato sobre la construcción artificial de la identidad en torno a las exigencias de un mundo que rechaza la heterogeneidad.
“La serie es bastante atípica”, mencionó al referirse a su duración promedio de 3 a 4 minutos por episodio, que dista hoy de formatos más comunes de narraciones episódicas animadas que giran en torno a los 5, 10 o 20 minutos.
Soderguit se topó con la obra de Sánchez en 2012, mientras se encontraba en Bogotá supervisando el diseño sonoro de la animación uruguaya Anina, que lo inauguró como director de cine de animación. Como autor de libros ilustrados, una búsqueda por librerías lo hizo toparse con Dos pajaritos, el libro. Tras elaborar la idea de una adaptación a serie que convenciera al autor original, él y Schettini desarrollaron un esquema narrativo apoyado en la comedia visual, sin diálogo y con una puesta en escena minimalista pero no exenta de posibilidades infinitas. La ambientación también se definió como un árbol de tronco recto que divide el escenario en dos y para la serie decidieron combinar técnicas de animación tradicional en 2D con elementos del stop-motion. “Si vos ponés un vaso de café arriba del árbol, ya comienza una historia”, explicó Soderguit. “Son el mismo personaje en su comportamiento. Son falsos antagonistas. El problema principal es que siempre quieren exactamente lo mismo”.
Las victorias en Francia y Alemania también resignifican algo por lo que Soderguit se ha mostrado comprometido durante su carrera, y que, enfatizó, ha sido clave en el desarrollo y ejecución de Dos pajaritos desde que el proyecto comenzó oficialmente en 2018: la creación de políticas públicas orientadas al trabajo artístico. En un nicho como el de la animación, que dentro de la propia industria cinematográfica debe luchar para hacerse un lugar contra propuestas más tradicionales, el artista las considera imprescindibles para que el sector crezca dentro de Uruguay y la región. En ese sentido, citó al Premio Nacional de Ilustración, del Instituto Nacional de Artes Visuales (INAV), como una de las convocatorias más estimulantes dentro del sector local para artistas incipientes o en los primeros años de su carrera.
El caso del festival en Annecy, en tanto, es un ejemplo del foco que Francia ha mantenido por conservar y explotar a la animación como disciplina. “Más allá de ser un país económicamente poderoso, ha apostado mucho a la construcción de una identidad cultural y a apoyar realizadores locales”, agregó. Sobre el significado que el premio en Annecy tendrá para la serie a futuro, Soderguit enfatiza que el sello del festival se vuelve un impulso clave para la promoción del proyecto.
Tras la emisión de la serie en la televisión colombiana, actualmente Soderguit y equipo se encuentran en plena planificación de la distribución internacional de la serie. En las negociaciones ya hubo conversaciones con el estudio francés Autour de Minuit, un potencial agente de distribución internacional. Aún no hay un destino definido en las pantallas uruguayas.
Entre otros proyectos personales a futuro, Soderguit se encuentra trabajando en la adaptación a cortometraje de su libro Los carpinchos (Ediciones Ekaré), que ya se encuentra en varios idiomas y que ha recogido numerosos premios literarios.
“Una sensación que había este año en Annecy era de recuperación”, reflexionó el autor al referirse a la reconstrucción que el sector de la animación, al igual que el resto de la industria cinematográfica, atraviesa en los años posteriores a la crisis sanitaria. “La potencia que tiene el festival en la ciudad se sentía a pleno y había una sensación de reencuentro y redescubrimiento entre colegas, en especial sobre lo que se viene para Iberoamérica”.
"Dos Pajaritos" // "Two Little Birds" (Teaser) from Can Can Club on Vimeo.