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    domingo 23 de junio de 2024

    La dirección del Frente Amplio busca tener un peso mayor en la campaña y las decisiones de su próximo candidato

    Con un ojo puesto en 2024 y otro en las pasadas elecciones nacionales, el Frente Amplio avanza en una discusión para fijar reglas internas claras en el proceso electoral que comienza, con el objetivo de minimizar el margen de error y evitar los pasos en falso que dio en 2019. Para lograrlo, las soluciones apuntan a que la coalición de izquierda tenga incidencia más directa en la campaña de su fórmula presidencial, reconstruyó Búsqueda.

    Un grupo de trabajo que funciona con una integración similar a la del Secretariado Ejecutivo de la coalición de izquierda diseña algunas “pautas” que puedan aplicarse durante el próximo año electoral, tanto en las elecciones internas como en las nacionales e incluso en el balotaje. Además, el grupo analiza diferentes posibilidades de alianzas y presentaciones electorales de cara a octubre de 2024 con organizaciones políticas y dirigentes no frenteamplistas.

    El grupo de trabajo, conformado a iniciativa del presidente del Frente Amplio, Fernando Pereira, sesionó en dos ocasiones y tiene como objetivo definir tres temas que son claves para la dirección partidaria y en los que se considera que se falló en las elecciones nacionales de 2019. “Lo que está sobre la mesa es que la organización política debe tener un protagonismo mayor”, resumió un dirigente.

    La propuesta la presentó Pereira en la Mesa Política del 20 de febrero, según registra una crónica de la diaria del día siguiente. La idea que se manejó en ese entonces fue que ese grupo de trabajo estableciera las “condiciones mínimas” para las candidaturas, además de una serie de reglas del juego de comportamiento de los postulantes y su relación con la fuerza política.

    Ahora el tema principal del grupo es definir los criterios con los que se debe definir la fórmula presidencial tras las internas de 2024. El asunto ha sido problemático para la fuerza política desde 2009, cuando por primera vez se encontraba en el oficialismo y debía defender su gestión de gobierno. En junio de ese año, los blancos pegaron primero cuando en el mismo día de las internas, el entonces vencedor Luis Alberto Lacalle apareció en el balcón del Honorable Directorio nacionalista junto a quien había derrotado, Jorge Larrañaga, para completar la fórmula presidencial. El Frente Amplio finalmente resolvió el problema de una manera similar con Danilo Astori acompañando a José Mujica, y aunque no lograron el efecto mediático de sus contrincantes, obtendrían la mayoría parlamentaria y ganarían con luz el balotaje.

    Menos complicado fue el escenario de 2014. Sin un vicepresidente cantado, la Lista 711, de Raúl Sendic, se impuso en las internas del Frente Amplio, lo que fue clave para que Tabaré Vázquez lo eligiera como compañero de fórmula. Pero dos años después, y tras el escándalo desatado por el uso que había hecho de las tarjetas corporativas de Ancap divulgado por Búsqueda, se convirtió en el primer vicepresidente en renunciar al cargo.

    Los problemas mayores llegaron tras las últimas internas, cuando el ganador, Daniel Martínez, no llegó a un acuerdo con la ahora intendenta de Montevideo, Carolina Cosse, para que fuera su compañera de fórmula. Después de días de consultas, que dirigentes frenteamplistas veían con preocupación, eligió a la exedila Graciela Villar, una figura de escasa visibilidad, lo que causó sorpresa y malestar en la fuerza política.

    La comisión que trabaja de cara al 2024 maneja dos criterios iniciales para definir la fórmula, sin contar el hecho de que será paritaria, dijeron a Búsqueda varios integrantes. Primero, que la forma más fácil de resolver el tema es que quien sale segundo en las internas acompañe en la fórmula a quien resulte primero. Y segundo, que la decisión final del nombre que completa la fórmula es, a diferencia de ocasiones anteriores, del Frente Amplio y no de quien se erija en candidato. Así, el presidenciable tendrá parte en la definición, pero como un aporte más. De esta manera, pretenden evitar lo ocurrido en 2019, cuando Martínez manejó varios nombres para acompañarlo en la fórmula, algunos que incluso rechazaron la oferta, y finalmente optó por Villar.

    La semana pasada, al ser entrevistado por Búsqueda, Pereira dijo que quien “resolverá” la fórmula será el Frente Amplio. “¿Eso quiere decir que no se va a tomar en cuenta la opinión del candidato? No. Al contrario. Se va a tomar al máximo. Pero luego la fórmula es la del Frente Amplio y no la del candidato. Y quienes van a defender esa fórmula son los frenteamplistas”, sostuvo el exsindicalista, quien agregó que debe haber un “equilibrio” entre “lo que opina el candidato y la fuerza política”.

    Comando unificado

    Otra de las decisiones que la comisión está barajando es la posibilidad de que al comando de campaña del candidato se integre una representación de la dirección del Frente Amplio.

    “Lo que se quiere es evitar algunas desavenencias ocurridas en la campaña pasada respecto a temas de agenda. El funcionamiento a veces se picaba, y lo que se quiere es coordinar para que las actividades y la agenda territorial estén coordinados, junto con los temas que se abordan”, dijo una fuente de la comisión. Añadió que lo que se busca es una “mayor unidad entre la campaña del Frente Amplio y de los candidatos de la fórmula”. Así, se procura que el comando electoral que eventualmente pueda tener la fórmula “no desplace” la dirección de la fuerza política en la campaña.

    Por último, la comisión buscará dar respuesta a un reclamo que vienen realizando las bases frenteamplistas desde hace muchos años, que refiere a la cantidad de listas con las que la fuerza política comparece en las elecciones nacionales. El tema, explicó un dirigente del sector, es que muchos militantes de base terminan ejerciendo como delegados de mesa en las elecciones, y sus tareas de fiscalización y control de que todas las hojas de votación estén en el lugar correspondiente se vuelven inabarcables.

    Si bien la Corte Electoral habilita a cada sector a presentar hasta seis listas por departamento, en el Frente Amplio este debate trae consigo otro adicional: la atomización de la izquierda en cada vez más sectores políticos.

    Se trata del aspecto más “verde” a debatir en la comisión, dijo a Búsqueda uno de los informantes. Señaló que progresivamente la fuerza política ha presentado cada vez más listas desde 1971 a la fecha. El tema, recogió la diaria en un artículo de marzo, incluso se encontraba en el documento de autocrítica de la fuerza política, aprobado por el Congreso, en donde se sostenía la necesidad de que el Frente Amplio pudiera “mantener su amplitud, evitando la microfragmentación, que corre el riesgo de desnaturalizarlo”, pero además se advertía de “la aparición, cada vez con más fuerza, de proyectos personales”.

    Información Nacional
    2023-05-24T20:13:00