Mientras se deteriora la cartera vencida de las filiales en Uruguay del Bandes venezolano y Nación Argentina
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáCon una economía débil y problemas de empleo, ya antes de la aparición de los primeros casos de Covid-19 en Uruguay varios bancos habían visto deteriorada su cartera de préstamos. El panorama empeoró en marzo en algunas instituciones financieras, en especial las dos de propiedad de Estados extranjeros que operan en la plaza local: Bandes y Nación Argentina.
Eso muestran los estados financieros al 31 de marzo de varias de las entidades bancarias difundidos en los últimos días por el Banco Central; hasta ayer miércoles 22 no fueron publicados datos del Banco República (BROU). Eso limita el análisis desde un punto de vista del conjunto del sistema, aunque permite inferir ciertas tendencias.
Tras la declaración de la emergencia sanitaria que mantiene semi-paralizada a la economía desde mediados de marzo, los problemas de pago empezaron a surgir tanto entre empresas como familias. Los bancos comenzaron a considerar ese tipo de situaciones. Según informó El Observador el viernes 17 a partir de un relevamiento en cuatro instituciones —BROU, Santander, Itaú y BBVA—, al menos 92.000 clientes se habían beneficiado de reprogramaciones de vencimientos automáticas que ofrecen o refinanciaciones acordadas con estas.
“Las primeras medidas de apoyo a las pequeñas y medianas empresas (pymes) surgieron del sistema financiero con la decisión adoptada por Itaú de prorrogar en forma gratuita el vencimiento de las obligaciones para esas firmas y las personas físicas. El banco está preparado para profundizarlas oincorporar nuevas. Lo importante en este momento es ayudar a nuestros clientes a pasar esta situación anómala. Itaú asume el costo financiero de esas decisiones para ayudar a todos aquellos quepodamos, pensando en el banco el día después”, dijo a Búsqueda Carlos Ham, su director de Banca Minorista y Marketing.
Desde Scotiabank, su vicepresidente, Mauricio Pelta, comentó que el plan de diferimiento de cuotas lanzado por la entidad está siendo “muy bien recibido”, tanto por los clientes de Banca Personal como de las Pymes. Acotó que si bien se trata de condiciones ya establecidas, el banco está dispuesto a buscar soluciones para situaciones específicas. El ejecutivo señaló además que el programa de garantías Siga, respaldado y estructurado por el gobierno, “es otro instrumento muy conveniente para apoyar a las pymes en estos momentos”.
“No hemos notado cambios” en el comportamiento de los deudores, dijo Gustavo Trelles, ejecutivo principal de Santander.Acotó que desde el inicio el banco buscó “acompañar a todos los afectados por la pandemia con medidas y planes de alivio”.
Bandes Uruguay, filial del estatal Banco de Desarrollo Económico y Social de Venezuela, es el que presentaba la mayor proporción de préstamos vencidos en relación con el total de créditos. Ese ratio de morosidad tuvo un progresivo deterioro en el último año: pasó de 8,9% en marzo del 2019 a 11,4% en diciembre de ese año, y a 12,4% al cierre del primer trimestre de 2020. Es una entidad que mantiene negocios con su país de origen, que atraviesa una profunda crisis económica y eso puede explicar en gran medida el deterioro de la cartera.
Un análisis similar podría hacerse para la filial local del Nación Argentina, cuya actividad está estrechamente conectada con ese país, también con serios problemas actualmente. La morosidad saltó por encima de 7% en marzo pasado, desde niveles prácticamente nulos un año atrás.
En los demás bancos de la plaza uruguaya se dieron movimientos relativamente leves en la proporción de créditos impagos en relación con el total, y en direcciones diferentes. En marzo aumentó ligeramente la morosidad en Itaú, Santander, HSBC y Heritage, aunque en todos los casos a cifras relativamente bajas (de entre 1,4% a 4,5%). En BBVA, la otra entidad privada para la que se disponía de datos, bajó a 2,8%.
En el BROU —la mayor institución del sistema bancario— la morosidad llegó a 5,5% en setiembre pasado, pero bajó a 4,7% en diciembre. Sin embargo, la cartera vencida volvió a aumentar, ligeramente, a febrero (4,9%).
El lunes 20 el República puso en funcionamiento una línea especial que había sido anunciada semanas atrás por el Poder Ejecutivo, como parte de las medidas de apoyo a sectores afectados a causa de la emergencia sanitaria. Con cobertura del Siga (Sistema de Garantía) de la Agencia Nacional de Desarrollo, ofrece a empresas clientes actuales y también nuevas, préstamos en pesos, unidades indexadas o dólares, en función de la moneda de los ingresos principales de la firma. El cliente debe comprometerse a mantener su actividad, los puestos de trabajo y a no utilizar los fondos para cancelar deuda de otras instituciones financieras.
El BROU estima que unas 7.400 empresas son el universo en condiciones de acceder a esta financiación, por cumplir con el requisito de estar al día en sus pagos de aportes previsionales e impuestos y que tengan una calificación como deudor “2B” (deudores que pueden tener atrasos menores a 60 días en sus pagos y que podrían enfrentar atrasos) o mejor.
En el BHU, mientras tanto, la morosidad mantuvo cierta estabilidad en torno a 1,2% en los meses recientes (1,3% a febrero, el último dato informado).
Los datos de depósitos, créditos y resultados de los bancos a marzo expresados en dólares presentan la distorsión de haber sido calculados por Búsqueda con un tipo de cambio más alto que en cualquier otro momento con el que se compare. El efecto de la conversión de moneda es aun más significativo en los números de aquellas instituciones en las que, como el BHU, prácticamente todo su negocio es en pesos.
A fin de marzo, en moneda nacional todas las instituciones bancarias privadas y el Hipotecario habían aumentado su stock de depósitos respecto a diciembre, aunque medidos en dólares bajaron en ese banco público, en Bandes y en Nación Argentina. Los bancos privados tenían casi US$ 15.640 millones en depósitos de sus clientes y el BHU US$ 461 millones.
En cuanto a los créditos, fue casi generalizada entre los bancos la disminución en el primer trimestre, al comparar los stocks en dólares.
Expresados en términos de esa divisa, todas las instituciones privadas, salvo Bandes, así como el BHU, dieron ganancias en enero-marzo, en general incluso mayores que las del mismo período de 2019. Se destacó Itaú con utilidades por casi US$ 80 millones.