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La primera revelación de la velada del lunes 13, presentada en el Auditorio Nacional del Sodre por el Centro Cultural de Música, fue la calidad de la Orquesta del Maggio Musicale Fiorentino. Porque todos sabemos quién es Zubin Mehta y también es lógico imaginar que un director de su prestigio no va a ponerse al frente de un organismo mediocre. Pero aun así, las bondades de este colectivo en todos sus sectores dejaron a más de uno boquiabierto.
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Para contemplar y fomentar el lucimiento de sus músicos, Mehta incluyó en el programa las Variaciones concertantes opus 23 de Alberto Ginastera. La obra es interesante, escrita y orquestada con la inteligencia habitual en el compositor argentino. Se inicia con la exposición de un tema en el chelo y el arpa y finaliza con una suerte de reformulación de ese tema en el contrabajo. En el medio se suceden variaciones donde la complejidad de la escritura hace imposible distinguir el tema inicial. Pese a ello, es factible advertir en cada variación el destaque de un instrumento solista en un sector de la orquesta. Y al notable comienzo del chelo y del arpa y al no menos notable final del contrabajo, debe añadírsele el solo de viola sobre un fondo aterciopelado de cornos.
La pieza finaliza rindiendo tributo a la influencia del Stravinsky del Pájaro de fuego y La Consagración de la Primavera. Fue con este Ginastera que se advirtió por primera vez en la velada la calidad magistral de estos músicos y —digámoslo para que nadie se confunda— la excelencia como conductor de Zubin Mehta, quien nos regaló una verdadera fiesta de color orquestal.
Y si decíamos que esos manjares se apreciaron por primera vez con Ginastera, fue porque la Sinfonía N°8 op.93 de Beethoven transcurrió sin pena ni gloria.
El primer movimiento careció de la euforia que le es propia y recién hacia el final, con la repetición obsesiva y en crescendo de una frase, alcanzó el pathos adecuado. En el segundo movimiento el director acentuó la liviandad y retaceó el humor, con lo que privó al fragmento de la gracia que lo caracteriza. En el Menuetto debe rescatarse la delicadeza lograda en el trío con unos cornos de dulzura inusual cantando sobre un fondo de chelos. Y el Allegro vivace fue tomado a un tiempo más lento que el debido, quitándole ese frecuente empuje arrollador que es el resultado de la música escrita y de la velocidad adecuada con que debe volcarse. En general, entonces, este fue un Beethoven cansino, con brillos ocasionales y aislados.
Pero las cosas mejoraron muchísimo con la Sinfonía del Nuevo Mundo de Dvorak. Al comienzo mismo, el ataque pianísimo de las cuerdas fue de tal sutileza que el sonido pareció provenir de otro universo. Brillantes estuvieron el corno inglés en el Largo, el oboe, la flauta y los chelos en el Scherzo, y las violas y los violines en todo momento. Aun así, este cronista discrepa respetuosamente con la lentitud del primer movimiento (Allegro molto), con la rapidez del segundo (Largo) y con un cierto sosiego en el transcurrir del Scherzo (Molto vivace). Nuestra impresión global es que fue una versión de retazos espectaculares, pero algo desestructurada.
Sin embargo, lo mejor todavía estaba por venir. Fuera de programa se hicieron las oberturas de “Las bodas de Fígaro” (Mozart) y de “La fuerza del destino” (Verdi). Y aquí sí la brevedad de las obras alejó todo riesgo en la unidad del discurso. Fueron dos momentos de calidad inusual para la elegancia y la vivacidad mozartianas y para la hondura trágica y el esplendor verdianos. El propio Mehta pareció despertar de cierta modorra. Y el Auditorio Adela Reta literalmente explotó. Y con justicia.
Un párrafo aparte merece la acústica de la sala. Visitas de la jerarquía de la que comentamos, más allá de cuestiones estéticas opinables, permiten al espectador disfrutar las filigranas orquestales y las orgías de sonido con la misma fidelidad. Es de esperar que a ninguna administración se le ocurra agregar moquetas, cortinas o accesorios que modifiquen el actual equilibrio sonoro. Eso ya ocurrió en la vieja sala. Habrá que rezar para impedir todo intento.