• Cotizaciones
    sábado 21 de febrero de 2026

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
    $ Al año*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
    $ por 3 meses*
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá
    * A partir del cuarto mes por al mes. Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
    stopper description + stopper description

    Tu aporte contribuye a la Búsqueda de la verdad

    Suscribite ahora y obtené acceso ilimitado a los contenidos de Búsqueda y Galería.

    Suscribite a Búsqueda
    DESDE

    UYU

    299

    /mes*

    * Podés cancelar el plan en el momento que lo desees

    ¡Hola !

    El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
    En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] o contactarte por WhatsApp acá

    La principal víctima de la Operación Océano asegura que ninguno de los imputados le pidió la cédula para comprobar su edad

    La joven denunció a uno de los investigadores de Interpol por cuestionarla y amenazarla con que iría presa si no colaboraba

    La Justicia lleva formalizados a una treintena de hombres adultos por dar o prometer regalos o dinero a menores de edad a cambio de sexo. El caso, conocido como Operación Océano, tomó una dimensión inusual debido a la cantidad y al perfil de los involucrados —profesionales, empresarios y políticos, entre otros—, y a las estrategias mediáticas del equipo de fiscales y de los abogados defensores, que han trasladado la batalla legal también a la opinión pública.

    Mientras las fiscales lideradas por Darviña Viera aprovechan la visibilidad del caso para explicar a la población por qué es un delito intercambiar dinero o viajes por sexo con jóvenes menores de 18 años —aun cuando no lo aparenten o mientan sobre su edad—, los abogados que defienden a los imputados las acusan de hacer una “cruzada moral” y se aferran a la estrategia de alegar que sus clientes fueron engañados.

    Sin embargo, la principal víctima del caso, una adolescente que cumplió 18 años en mayo, declaró en el libro Sugar Daddy. La trama de la Operación Océano, el caso de explotación sexual de menores más grande del país, del periodista César Bianchi, que ninguno de los imputados le pidió la cédula. Su testimonio pone en duda la que ha sido la estrategia defensiva más firme y repetida entre los involucrados: que las víctimas los engañaron mostrándoles cédulas falsas o de amigas mayores de edad.

    El libro, que será publicado la semana próxima, recoge testimonios de las fiscales, los imputados, los abogados y abogadas defensoras, y reconstruye la vida de algunas de las víctimas y las circunstancias que las empujaron a buscar vínculos con hombres mayores a cambio de beneficios. Adicción a las drogas, soledad, vínculos disfuncionales con familiares, intentos de suicidio y baja autoestima son el denominador común de las adolescentes que buscaban en sitios web lo que se conoce como sugar daddys. Entre los adultos, el denominador común era una buena o muy buena situación económica, y el deseo de estar con mujeres muy jóvenes.

    “Hoy sí me veo como víctima”.

    Candela, el nombre ficticio que le asignó el autor a la principal víctima del caso —que tuvo contacto con todos los imputados—, reconoció en una entrevista realizada en octubre que varias veces había mentido sobre su edad, pero aseguró que ninguno de los más de 30 hombres acusados le pidió una documentación para asegurarse. A algunos, incluso, les dijo que era menor, pero eso no los detuvo.

    “Ninguno me pidió la cédula. Yo decía que tenía 18 o 19, no decía más. Inventaba que iba a la facultad y un montón de cosas”, dijo. “Yo capaz que aparento ser mayor, pero sé que la ley solo tiene una cara. A veces me siento culpable por haber mentido en mi edad, pero lo que soy es sincera y no voy a dejar de serlo. Yo no presenté ninguna cédula”, agregó más adelante.

    Interrogada sobre si se veía a sí misma como víctima, Candela dijo: “Hoy sí me veo como víctima en la mayoría de los casos. En algunos me cuesta todavía reconocer y creo que me falta un poco todavía para darme cuenta, pero ta”.

    Candela también habló sobre lo que sentía cuando se encontraba con alguien por primera vez. “Tenía mucho miedo. Por lo general, les sacaba fotos a las matrículas y se las pasaba a mi amiga Amanda (nombre ficticio). A veces me ponía a temblar y ella me preguntaba si estaba bien. Siempre tenía dudas, me ponía nerviosa, me estresaba”.

    “Temblando a declarar”.

    En su testimonio, la víctima cargó contra uno de los policías de Interpol que investigó el caso. Según narró, el día que la Policía fue a su casa, uno de los agentes (que el autor identificó por sus iniciales DDS) le dijo: “¿Cómo no vas a tener vergüenza de haber salido con todos esos hombres?”.

    “Yo le dije que no quería afectar a nadie. Me dijo que yo iba a ir presa, que iba a ir al Inisa, que me iban a cagar a palos y que le iban a venir a pedir plata a mi madre para chantajearme para que no me pegaran. Me dijo que si yo no decía la verdad iba a ir presa (…). Al siguiente día que me allanaron fui a Fiscalía temblando a declarar. Todo por ese policía”. También contó que el policía le dijo a una amiga que sabía “que se hacían pasar por vírgenes” para cobrar más. Candela dijo que ella lo denunció y que por eso lo apartaron del caso. “Lo sacaron porque no puede tratar a la gente que pasó por abuso sexual así”.

    Desde la Fiscalía confirmaron a Búsqueda que están en conocimiento de que la víctima denunció al agente. Sin embargo, informaron que no saben qué sucedió con la denuncia, que fue radicada en una comisaría, ya que en el sistema de información de la Fiscalía no surge que haya sido asignada a un fiscal para ser investigada. Fuentes cercanas a la víctima consultadas por Búsqueda ratificaron que se presentó una denuncia en la Policía.

    Fuentes de Interpol, en cambio, dijeron que ninguno de sus agentes había sido denunciado o removido del caso.

    “Cruzada moralista”.

    La Fiscalía entiende que los delitos que investiga en la Operación Oceáno encuadran en el régimen de protección y sanciones previsto en la Ley Integral contra la Violencia Basada en Género (Nº 19.580). Los abogados de los imputados, en cambio, sostienen que “no hubo violencia, que el sexo fue consensuado y que las transacciones con las menores fueron acordadas y hasta promovidas por ellas”, relata el libro.

    Según el penalista Ignacio Durán, la fiscal Viera “está haciendo un juicio moral”. “Es lo que están vendiéndole a la sociedad y es el repudio que ella logró que se arme en torno a la Operación Océano, que hoy salpica hasta a los abogados”, agregó. Para Cecilia Salom, que defiende a otro imputado, “no es una investigación fiscal, es una cruzada moral”. Además, el enfoque de género “no aplica al caso”.

    “La Justicia con perspectiva de género no es justicia”, dijo el abogado Diego Ospitaleche. “Para mí la ideología de género es algo impuesto de afuera y como toda cosa impuesta de afuera, tengo derecho a cuestionarla. No es por ser machista ni nada, al revés, soy realista. La legislación que ya estaba, servía”, opinó el defensor Nicolás Pereyra. “Es un gran circo mediático”, agregó. Para el abogado Martín Frustaci, el caso no es más que una “cacería de brujas”. Según Pablo Casás, “a la fiscal se le fue la mano con la causa”. Para él, no hay dos lecturas: “¿A vos te cabe alguna duda de que esto es por plata?”.

    La visión de la Fiscalía es muy distinta: “Siempre va a ser víctima si es menor de edad, si hubo pago o promesa de pago. No hay otra interpretación”, afirmó Giuliana Realini, fiscal adscripta de Delitos Sexuales. “¿Te parece que la sociedad es neutra al género? La ley se aplica en la sociedad. Si la ley es neutra al género, no sirve porque la sociedad no es neutra al género”, planteó la fiscal Fulvia Favretto. Y Viera cerró: “La ley es clara: le responsabilidad es del adulto”.

    // Leer el objeto desde localStorage