En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
“¡Se acabó la positiva!”. La frase, vehemente, la repitió el candidato a vicepresidente blanco, Jorge Larrañaga, en por lo menos dos reuniones privadas con legisladores y dirigentes de su entorno luego de las elecciones nacionales del 26 de octubre. No fue un mensaje para desautorizar el eslogan y latiguillo permanente de su compañero de fórmula, el candidato Luis Lacalle Pou, coincidieron fuentes consultadas por Búsqueda que participaron de esos encuentros. Más bien fue una expresión del protagonismo que tomó Larrañaga en la recta final de la campaña y de la “rebeldía” que pretende contagiar en las semanas que quedan hasta el balotaje del último domingo de noviembre. Hay un perfil más confrontativo, más de choque, que ahora vuelve a emerger después de un tiempo de discreción.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
La figura del candidato a vicepresidente y su impronta fueron creciendo en las instancias finales de la primera vuelta electoral. Meses antes, el sacudón de la inesperada derrota en las elecciones internas había evidenciado a un Larrañaga al que le costaba encontrarse cómodo en las giras y discursos iniciales. Dominaba “la positiva”. Aun cuando Lacalle Pou buscaba darle su propio lugar y destacaba una y otra vez su apoyo y fortaleza para completar la fórmula y unir los dos bloques del Partido Nacional. Pero Larrañaga se terminó acomodando. En los últimos actos de octubre fue trazando el mismo perfil alto del candidato que fue en las internas, una imagen que se completó en sus primeras apariciones públicas tras el domingo de las elecciones.
Una fuente de Alianza Nacional ubicó a su líder como el “punta de lanza“ de esta nueva etapa en la que hay que “remar” el resultado adverso de la primera vuelta. Los dirigentes blancos son conscientes de que este tramo de la campaña “no será fácil”. Para eso deberán hacer “varios ajustes” y los más cercanos a Larrañaga creen que el candidato a vicepresidente tomará un rol “mucho más protagónico”. Creen que es él quien “tiene que salir a cuestionar” para preservar la “postura positiva” que Lacalle Pou ha definido como una “actitud ante la vida” más que una frase marketinera.
La fuente destacó que Larrañaga “obligó” al candidato del oficialismo, Tabaré Vázquez, a hablar de los vouchers educativos para “aclarar que era un experimento”, y que denunció costos del programa del Frente Amplio y de la publicidad oficial. “También desafió a Vázquez para que fije posición sobre la minera Aratirí y la ley de marihuana”, recordó. En ese rol lo quieren ver en estas semanas en las que los blancos solo hablan de “dar batalla”.
“Como dijo Jorge, a partir de ahora ¡se acabó la positiva!”, comentó otro dirigente de Alianza a un colega vinculado con el Herrerismo. El dirigente del sector de Lacalle Pou compartió la expresión, y agregó: “Es que tiene razón, no hay otra. Pero gran parte de ese desgaste lo tenemos que hacer nosotros y no la fórmula. Va a ser muy duro”, remarcó el informante que relató el diálogo a Búsqueda.
Salir y llegar.
En un acto en la sede de la lista oficial de Lacalle Pou realizado el martes 4, Larrañaga comenzó recordando un tortuoso e interminable viaje a caballo desde Uruguay hasta Asunción del Paraguay. “No nací para salir y no llegar”, dijo para resumir el momento actual y remarcar que la fórmula está “lista para dar batalla con ideas” en este camino que le recuerda a aquel que hizo como jinete.
En su discurso, Larrañaga se pareció al precandidato de las internas. Al de los discursos apelativos a la mística nacionalista, eufóricos y desafiantes: “Nosotros vamos a derogar la ley que habilita el comercio de la marihuana. Doctor Vázquez, ¿qué va a hacer usted?”, cuestionó y reclamó que exista la posibilidad de un debate.
Cuando habló Lacalle Pou, sin subir su tono habitual, también insistió con debatir con el candidato frenteamplista. “Yo quiero ser presidente, tengo su misma ilusión y su mismo sueño. Partimos con el mismo fin y seguramente queremos las mismas cosas, vamos a discutir los caminos”, reclamó y se preguntó si a Vázquez “le asusta tanto” sentarse “café o mate mediante” a intercambiar ideas frente a una cámara de televisión.
El candidato blanco estableció las “reglas” de ese hipotético debate: “No voy a gritar, no voy a descalificar, y si me llega a convencer de algo se lo voy a decir frente a las cámaras. Hasta igualar, envido, Vázquez”, desafió.
Después de eso se tomó un tiempo para hablar sobre su carácter “positivo” y alejar cualquier posibilidad de cuestionamiento al concepto. Dijo que andaba “flotando por ahí” la idea de que “la positiva no corre más”. “Lo voy a dejar bien claro: es una forma de entender la vida (…) si alguien cree que por dos o tres puntos del electorado vamos a endurecernos o despotricar contra el contrario, ahí seríamos poca cosa y yo no tendría que estar acá parado frente a ustedes”.