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    martes 11 de junio de 2024

    Las AFAP privadas dudan de que se puedan “pagar las promesas” con los cambios propuestos para el sistema

    El proyecto de ley de reforma previsional que el Senado empezará a discutir en noviembre consolida el régimen mixto, creado en 1996, y establece varias modificaciones al pilar en manos de las administradoras de fondos previsionales (AFAP). Todos los trabajadores que se incorporen al mercado después de que entren en vigencia los cambios deberán estar afiliados a una AFAP, ya sean simultáneamente aportantes al Banco de Previsión Social (BPS), a alguna de las cajas paraestatales o a los servicios militares y policiales.

    Hoy solo están obligados a afiliarse a una AFAP si se supera cierto mínimo de salario. Si se aprueba la reforma, los aportes de los nuevos trabajadores irán 10% al régimen general (BPS) y el restante 5% al ahorro individual. Estos porcentajes son distintos a los que se preveían en el anteproyecto, una modificación que surgió como sugerencia del Partido Colorado con el objetivo de mejorar las jubilaciones medias.

    Sin embargo, esta distribución no aumenta per se la jubilación, sino que mejora “el peso del pilar de reparto”, interpretó el presidente de la Asociación Nacional de AFAP (Anafap), Sebastián Peaguda, en diálogo con Búsqueda. 

    “Si llegaste a la conclusión de que con más pilar de reparto” se van a aumentar las jubilaciones medias es porque “vas a incrementar los subsidios que tiene”, consideró. “Es lo que típicamente sucede con los sistemas de reparto y por eso son insolventes. Llega un momento que no pueden pagar las promesas que están realizando”, afirmó.

    Según él, las “mejores prestaciones”, entonces, se concretarán en la medida que se “puedan sostener los aportes fiscales” que se requieran.

    En el corto plazo da mejores resultados fiscales porque el dinero que se inyecta al sistema público se puede gastar “instantáneamente”, con la “promesa de que algún día vas a pagar una mejor prestación”, interpretó Peaguda. Así, dijo, esa promesa que realizaron los sistemas de reparto provoca que sus afiliados estén “contentos”, pero al “momento de cumplirlas se puede complicar”. Añadió: “El problema es que por la demografía contás con menos recursos hacia delante, y es por eso que hacés una reforma”.

    “Hay que tener la mirada en si esta medida, que es la ampliación del régimen de reparto, es de sostenibilidad financiera o no. Típicamente no lo es”, sostuvo.

    El presidente de la Anafap —que representa a Sura, UniónCapital y Integración— recordó que Uruguay ingresó en un proceso de reforma previsional por un “problema de sostenibilidad” y este cambio de los aportes, según su visión, no lo soluciona. “Necesitamos financiar los sistemas previsionales sin dudas, pero ponerlos en trayectorias que conocemos atentan contra otras áreas de gasto social (como la primera infancia) es, cuando menos, inconveniente”, escribió Peaguda en una carta al director.

    Preguntas

    Hay otros cambios que están previstos para las AFAP. Las administradoras podrán invertir en otros instrumentos, como acciones de empresas extranjeras, e incorporarán un nuevo fondo en el que incluirán el dinero de sus afiliados más jóvenes. También modifica las comisiones que cobran: el monto no podrá ser superior al 50% de la más baja. “En este punto quedan bastantes preguntas de cómo es el funcionamiento”, dijo Peaguda.

    También hay ajustes en las licitaciones para designar la AFAP de aquellos trabajadores que no eligen una durante los primeros tres meses de aportes.

    “Veremos si (las administradoras) están dispuestas a operar en el mercado con estas reglas”, advirtió el redactor principal del proyecto de ley, Rodolfo Saldain, sobre estos cambios propuestos.

    Peaguda interpretó ese comentario como una “preocupación razonable”. “Si al final del día la comprensión de márgenes, por todas las restricciones que se incorporaron en la reforma, es tan grande, puede volverse que no sean compañías sustentables como para seguir ofreciendo los servicios”, dijo el ejecutivo.

    Afirmó que las críticas al cobro de comisiones se realizan sin “atender los balances de las compañías” y sostuvo que hay una “desproporción”, porque República AFAP define “el nivel de remuneración que pueden tener las otras”. En el proyecto de ley “sigue habiendo un peso muy grande asignado” a esa administradora estatal, criticó.

    “Si querés un mercado competitivo, para que haya competidores necesitás que exista un retorno económico que justifique la actividad. Si no, caés en mercados monopólicos, porque el negocio y la prestación remunerada de determinados servicios no deja los márgenes adecuados”, opinó.

    Críticas “optimistas”

    Desde sectores de la izquierda dicen que este proyecto de reforma amplía el mercado para las AFAP. Pero Peaguda entiende que esas afirmaciones son “más optimistas” que lo que establece la propuesta, en el entendido de que también les fija “nuevas obligaciones” a estas empresas. Tendrían “más clientes, lo que es bueno para el sistema como universalización”, pero “también hay que proveer más servicios y no necesariamente uno encuentra más beneficios económicos en la actividad de las AFAP”, comentó el ejecutivo. Y mencionó como ejemplo que hay mayores limitaciones en el cobro de comisiones.

    Búsqueda procuró la opinión de República AFAP sobre el proyecto de ley, pero no obtuvo respuesta. Su presidente, Nilo Pérez, no hizo declaraciones públicas desde que asumió.

    Economía
    2022-10-26T19:32:00