Después de dejar a su cliente seguía sin entender cómo funcionaba ese sistema. La curiosidad era tanta que consultó a sus colegas y el lunes siguiente fue a las oficinas de Easy Taxi para informarse del servicio.
Un camino similar han seguido cerca de 2.000 taxistas que hoy utilizan aplicaciones para celulares —como Easy Taxi o Safer Taxi— como herramientas de trabajo para conseguir viajes, como les llaman a los recorridos que hacen sus pasajeros.
Esto desembocó en las últimas semanas en una cadena de hechos que van desde la suspensión de la Gremial Única del Taxi a quienes usen estas aplicaciones, advertencias de envío al seguro de paro a 200 radiooperadoras, paro de taxistas en defensa de las trabajadoras, acusaciones cruzadas, el pedido de la patronal a la Intendencia de Montevideo para que intervenga y diferencias entre jerarcas de la comuna por regular o dejar que las aplicaciones funcionen sin restricción. Pero a fin de cuentas la puja está en quién gana y quién pierde dinero con el cambio tecnológico.
“Ellos tienen bolsillo de payaso, a plata no les puedo ganar”, dijo a Búsqueda Oscar Dourado, presidente de la Gremial Única del Taxi (organización de dueños de taxis), en referencia a las empresas creadoras de la aplicación.
La amenaza para él no está en el avance tecnológico. Allí no hay diferencia porque la gremial viene trabajando en su propia aplicación, que se encuentra en sus últimos ajustes y será gratuita para el taxista y el usuario.
Los taxistas que deseen usar su servicio tienen la opción de adquirir un smartphone en 48 cuotas de $ 58, tras un convenio entre la gremial y Antel. Incluso, Dourado adelantó que en los próximos días se enviará un celular proporcionado por Antel a los 33 senadores y 99 diputados para que empiecen a utilizar su aplicación.
El problema es que Easy Taxi, Safer Taxi y otras aplicaciones no pertenecen a los taxistas “ni defienden sus intereses”. El temor de Dourado es que, una vez instaladas en el mercado, las empresas cobren a los taxis y a los usuarios por ser intermediarios de “un negocio que no es suyo, que es el negocio del taxi”.
En México funcionan en simultáneo Taxibeat, Uber, Easy Taxi y Cabify. Su negocio pasa por cobrar una comisión por viaje; cada empresa tiene su tarifa y su mecanismo de cobro: si el pago se hace en efectivo se le cobra al taxista y si es con tarjeta de crédito se le cobra al usuario.
En Uruguay este negocio alcanzaría cifras que superan los millones de pesos. El servicio de Radio Taxi 141, que nuclea 2.300 móviles de un total de 3.050 habilitados en Montevideo, realiza 1.400.000 viajes por mes, según informó Dourado.
“Yo no puedo competir con ellos porque tienen mucho dinero; te van a ofrecer U$S 5 para que uses su aplicación y al taxista le cobran U$S 0,10 para agarrar el viaje más rápido pero con nuestros taxis. ¿Dueños de qué son? Del conocimiento que ya tenemos”, afirmó.
En 2007, Radio Taxi 141 fue la primera en instalar un sistema de GPS para la asignación de los viajes y también fue la pionera en insertar un sistema más desarrollado de tablets que le cuesta a cada taxista U$S 1.000. Hasta el momento es la primera en tener a prueba el servicio vía celular, pero las aplicaciones irrumpieron de manera general en el mercado sin que la suya esté en funcionamiento.
Sin acuerdo.
A fines del año pasado tres representantes de Easy Taxi se acercaron a las paradas de taxi de los shoppings para hablar con los taxistas y lograr incluirlos a su servicio. Son su recurso más valioso, ya que sin taxis no hay nada que ofrecer a los usuarios.
En noviembre de 2013 buscaron acuerdos con la gremial del taxi, y así llegar a unos 7.500 taxistas registrados, pero no hubo encuentros. “No creyeron que fuéramos a crecer”, dijo Francine Veloni, gerenta regional de Easy Taxi para Sudamérica.
La aplicación utilizada en celulares inteligentes consiste en conectar al pasajero directamente con el taxista sin intermediario ni contrato. El usuario pide un taxi, su solicitud llega a todos los taxistas que estén a su alrededor y quien lo acepte primero tiene ese viaje. Tanto el pasajero como el conductor tienen datos de celular, nombre, foto, modelo del coche y la imagen del trayecto que realiza a través de GPS.
En Uruguay hay 2.000 taxistas que utilizan la aplicación con un promedio de entre 15 y 20 viajes diarios. El éxito, según Veloni, consiste en que optimiza el tiempo porque pueden tomar más viajes en la misma región.
Veloni aseguró que ya hay taxistas en Montevideo que “están trabajando exclusivamente con el uso de su aplicación” y tienen la radio solo por seguridad.
Los usuarios, según el perfil que maneja la empresa, en su mayoría tienen entre 20 y 35 años y piden taxis cuando están saliendo del trabajo o en la noche.
Para la gerenta regional de Easy Taxi esta segmentación permite que “haya mercado para todos porque hay gente que no sabe manejar un smartphone”. “Lo importante es que el pasajero quiere un buen servicio. Si viene una tecnología que trae el taxi más rápido a su puerta va a cambiar”, sostiene.
Para Dourado hay otros incentivos, ya que asegura que las empresas ofrecen $ 500 a cada taxista que registre a un colega y les da un dólar en días de lluvia por su servicio. “El Estado no recibe aportes de ellos”, agregó.
En un principio, la patronal —donde cada taxista paga una cuota mensual de $ 1.550— no se opuso a las empresas sino al contrario, hubo ofertas para comprarlas que no fueron aceptadas.
Una de las empresas, en cambio, ofreció un porcentaje de los viajes a la Gremial Única del Taxi para obtener la base de datos de taxistas. También fue rechazado, indicaron a Búsqueda fuentes cercanas a la negociación.
Otro intento para acercar las partes fue la oferta presentada por la gremial. A cambio de los taxistas las empresas debían comprometerse a no cobrar ni al usuario ni al taxista durante un período de 15 años, pero aún no se llegó a un acuerdo.
“No quiero poner la pelota abajo del brazo. Si vienen y firmamos que no van a cobrar y se quedan con la venta a los clientes o la publicidad, las aceptamos a todas. No podemos aceptar que se nos cobre peaje por trabajar”, afirmó Dourado.
Mientras, Easy Taxi sigue creciendo. Los usuarios se duplican mes a mes, los viajes de los taxistas aumentan 25% semana a semana, según Veloni, y, pese a estar en fase de inversión, el plan a futuro apunta a generar dinero. Las opciones que maneja son tres: servicio para grandes empresas, publicidad y el cobro de viajes a los pasajeros o a los taxistas.
Regulación.
La multinacional Uber, valuada en U$S 13.200 millones, cuenta con su aplicación Uber Taxi. En ella conductores ofrecen lugar en su coche para el destino de su viaje a un precio menor al de un taxista por ser compartido. Las ganancias en Estados Unidos de estos usuarios se estiman en U$S 30.000 anuales, lo que puso a los taxistas profesionales en su contra con protestas y huelgas. Allí y en otros países como Bélgica, Francia y España los gobiernos están intercediendo para regular el mercado.
Este es el escenario a futuro que prevé Dourado si se da libertad de acción a este tipo de empresas en Uruguay. Por eso pidió a la Comisión de Legislación del Trabajo de Diputados y a la IM, que es quien concede los permisos de taxis, de parada y obliga a los coches a tener sistema de radio, que intervenga y regule la actividad.
En la Intendencia no hay posición tomada y se generan opiniones contrarias. Hugo Bosca, director de Tránsito, se opuso y aseguró el martes 8 a Radio Universal que “estas aplicaciones terminan generando desregulación en el sistema”.
En su opinión se debe “evitar que entren en el sistema empresas que no son uruguayas” porque “ese sistema termina no beneficiando a los usuarios”, a quienes se “les remata el viaje”.
En cambio, para el secretario general de la IM, Ricardo Prato, la administración “no tiene que meterse” en el tema porque no le corresponde regular el modo en que los taxis se comunican con sus clientes.
“Es una guerra interna”, dijo a Búsqueda, pero aclaró que es su opinión personal y que la IM todavía no definió su postura. Para Prato el avance de la tecnología no se puede frenar y lo que está ocurriendo es una “evolución natural”. “Si no, vamos a volver a la época en que los trabajadores rompían las máquinas” para no perder sus trabajos, afirmó.
Desde la oposición, el edil colorado Martín Bueno opinó en un comunicado que prohibir tecnología extranjera “podría tener un fuerte impacto”, ya que “esta posición es contraria a la política económica y de relacionamiento internacional que mantiene el actual gobierno”. Agregó que la posición de Bosca es como “que Antel solicite el bloqueo a Skype” mediante “el control de contenidos de Internet, elemento que únicamente se realiza en países como Cuba, China o Libia”.
Más operadoras.
El avance de las aplicaciones y la falta de acuerdo con la patronal llevó a que esta evaluara el envío al seguro de paro a 200 radiooperadoras. “Si no tenemos razón de existir porque la aplicación se queda con nuestra actividad tenemos que despedir a la gente”, agregó Dourado.
Esto molestó al Sindicato Único de Automóviles con Taxímetro y Telefonistas (Suatt), que desde el miércoles 2 lleva realizados cuatro paros. Su reclamo es mantener las fuentes de trabajo y que se priorice su función para garantizar la seguridad de los taxistas.
A principios de la década de 1990, durante su gobierno en la IM, el ex intendente Tabaré Vázquez obligó a que todos los móviles tuvieran comunicación mediante radio como mecanismo de seguridad para los taxistas. Desde entonces, las 432 radiooperadoras que trabajan en el país tienen las dos tareas: comunicarse con los clientes y con los taxistas.
Ary Wiedermann, vocero del Suatt, no está en contra de las aplicaciones si conviven con la radio. Le preocupan la seguridad de los taxistas y las fuentes de trabajo. “Faltan operadoras porque sigue habiendo robos”, dijo.
El problema puede encontrar solución en los planes de Easy Taxi, que no trabaja con radio pero prevé instalar un call center para tener un monitoreo 24 horas de los taxistas y los pasajeros. “Podrá cambiar el tipo de trabajo pero la función no desaparece”, afirma Veloni.
Dourado también piensa cómo reubicar a las radiooperadoras, ya que su aplicación traerá las mismas consecuencias; pero asegura que Easy Taxi miente.
“¿Si llegan a tener tantos taxistas y pasajeros sin usar una persona física, de un momento para otro van a tomar 400? —cuestionó—. Los desafío a que tomen a todo el personal de Radio Taxi 141”.
Información Nacional
2014-07-10T00:00:00
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