El Ministerio de Salud Pública (MSP) sufre el mismo problema que la mayoría de los edificios y comercios de 18 de Julio: está plagado de tags.
Ante las reiteradas pintadas, el MSP prueba un producto antigrafiti
El Ministerio de Salud Pública (MSP) sufre el mismo problema que la mayoría de los edificios y comercios de 18 de Julio: está plagado de tags.
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En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáJosé Munúa, director de Infraestructura, explicó a Búsqueda que desde hace un mes están limpiando la fachada con personal del propio ministerio. “Nos pintaron arriba de lo que ya habíamos limpiado. Es impresionante, de no terminar. Como la pared es porosa, de piedra, una vez que se mete la pintura no se puede sacar. Si fuera lisa o de mármol sería más fácil, sale enseguida con disán”.
Munúa había sido intendente en el edificio de ASSE y tuvo que lidiar con otros problemas de vandalismo en el Parque de las Esculturas. “Se ve que Dios me puso en este camino”, dice ahora que le toca solucionar la limpieza de la fachada.
En estos días harán una prueba con una sustancia antigrafitis, un producto que forma una película en la pared y no permite que se fije la pintura, pero aún no saben si funcionará. Munúa averiguó con otros edificios de 18 de Julio que están en problemas similares, porque no todos los productos sirven para limpiar.
Un problema adicional es que el MSP está en una casa patrimonial que data de los años 30. Por lo tanto, cualquier modificación a la fachada debe ser autorizada y seguir un procedimiento. “Para hacer cualquier cosa en el frente intervienen los arquitectos y hay un protocolo estricto para no dañar la piedra, que tiene un espesor de dos pulgadas. No se puede arenar ni pintar arriba, que sería la solución más fácil”, dice Munúa.
El MSP no cuenta con vigilancia externa ni 222, un servicio que se sacó de varios ministerios por disposición del gobierno. Solo cuenta con un portero y cámaras de seguridad.
“La meta es que para fin de año tengamos limpia la fachada y después habrá que hacerle el mantenimiento que requiera. Esperemos que el antigrafiti dé resultado”, agrega Munúa con esperanza.
En un intento por combatir las faltas, en las que entraría el grafiti, la IM está programando un proyecto que llama Montevideo convivencia. “Queremos trabajar en el cambio cultural de la ciudadanía para que no todo funcione porque hay una multa”, explica Christian di Candia, prosecretario de la IM.
La comuna ha tenido una buena experiencia con la intervención artística de contenedores en la Ciudad Vieja. “Hay casi unos 50 intervenidos y solo uno fue vandalizado, a los restantes casi no los han tocado. Se respeta el arte, igual que los murales en los barrios”, dice el jerarca.
Con el proyecto Montevideo convivencia se piensa hacer un llamado para tener un “bolsón de artistas” que puedan participar en diferentes actividades. Un antecedente fue el proyecto Más museos, en el que cada contenedor intervenido se relacionaba con un museo de la Ciudad Vieja.
En la misma línea, en octubre se hará un llamado para intervenir las cortinas metálicas de 18 de Julio. “Nos llegó la propuesta de algunos grupos, como el Colectivo Persianas, que hizo intervenciones en Buenos Aires. Estamos viendo si usamos los artistas de la bolsa común o hacemos un llamado especial para esta actividad”. El Grupo Centro, integrado por comerciantes, está de acuerdo y quiere participar porque entiende que estas actividades le dan más valor a la zona.
En cuanto al mantenimiento, Di Candia explica que la división Espacios Públicos tiene un presupuesto, pero que normalmente “la realidad desborda y supera al mantenimiento”.
Las fachadas de los edificios públicos, igual que las veredas, no son responsabilidad de la IM, sino de quienes están a cargo de las instituciones. “Algunos los limpian, otros no lo hacen o tiraron la toalla porque siguen grafiteando”, explica el jerarca.