Título: Bach Partitas (Sony Classical)
Título: Bach Partitas (Sony Classical)
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAutor: Igor Levit
Este joven pianista de 28 años y de origen ruso-germano empezó a hacerse notar hace un par de años. El solo hecho de acometer la grabación integral de las Partitas de Bach (BWV 825 a 830) es ya por sí solo digno de respeto. El Bach de Igor Levit es diferente al de otros eximios intérpretes como Perahia, Schiff o Gould. Es un Bach sosegado, respirado, que no tiene apuro. Desde este punto de vista puede decirse que es un Bach “personal”. Y sí, ¿por qué no habría de serlo? ¿Acaso no son personales los enfoques de los otros pianistas mencionados? Técnicamente, Levit tiene todo lo que hay que tener. Su enfoque de las seis partitas trae al tapete el tema tan discutido en música de los tempi que deben emplearse en una interpretación. Si se compara el tiempo empleado por Glenn Gould en la grabación de estas obras para el sello Columbia entre los años 1957 y 1963, y el que ahora emplea Levit, la diferencia es asombrosa. Mientras Gould lo hace en una hora y 28 minutos, Levit lo hace en dos horas y 24 minutos. Una hora de diferencia. ¿Dónde está la verdad? Gould seguirá por siempre siendo un artista mayor y un intérprete de Bach de nivel indiscutido. Levit recién empieza y con el paso de los años habrá que ver hasta dónde llega. Por ahora es posible afirmar que mientras el Bach de Gould puede de a ratos crispar al oyente por su filo, su perfección rítmica y su velocidad, el de Levit resulta un remanso de calma y también un verdadero disfrute.
Título: Luna sola (Perro Andaluz)
Autor: Leo Maslíah
No para. Saca uno o dos discos por año, hace teatro, edita DVD y publica libros muy seguido, como el flamante Crucigramas. Aquí reúne novedades grabadas en su casa como Romance de la orquesta y el caño de escape y La naranjera, y tomas en vivo en la sala Siranush de Buenos Aires y en el Teatro Agadu. Que es un prodigio de originalidad, creatividad y virtuosismo, no es noticia. En Luna sola (al teclado) y Susurra el viento (con guitarra, firmada junto a Laura Montaña) demuestra que aún es capaz de alcanzar la emotividad de Biromes y servilletas. En Líneas aparece el narrador absurdo de El concierto; en Acordes la temática metamusical de Canon 2; en Zamba del desfasado su afinidad con los estilos regionales. El juego lingüístico en Las hojas vivas —variación de Las hojas muertas, de Joseph Kosma, con las líneas melódicas invertidas— recuerda al genial Uno coma cinco, su versión “libre y aumentada” del tango Uno. La versión de I lique roc nos recuerda la necesaria reedición de ese disco, original de Orfeo, catálogo hoy en poder de Bizarro. Despojo y Azotea sur demuestran las virtudes creativas de la chelista Lucía Gatti. Pero en ocasiones, la luz de Leo es tan fulgurante que opaca el objeto iluminado, como en la versión “con cambio de modo” de Oración del remanso, del argentino Jorge Fandermole, donde la emotividad de esa hermosa canción se va al diablo y queda un provocador ejercicio melódico-armónico.
Título: Sangre (Little Butterfly)
Autor: Hablan por la espalda
A punto de cumplir 20 años, la banda de Fermín Solana ya se ganó un lugar en el rock uruguayo de culto. No llena teatros de verano —aún— pero aparece en películas —3, de Pablo Stoll—, ha tocado en todo el país, Europa y Estados Unidos, edita en vinilo y vende discos a escala global. Desde Macumba, ha consolidado una obra coherente y sólida, que condensa punk, hardcore, blues, psicodelia y la esencia afro del candombe, con el sonido primigenio de los tambores que elude la tradición a pura personalidad. Esta es la obra de una banda adulta que imprime una lírica nítida y fuerte. Las ocho canciones, netamente rockeras, fluyen por estados de ánimo marcados por el camino de uno de los músicos junto a su madre, durante un duro trance de salud. De ahí lo sanguíneo. La procesión, Canción del remedio y En los días más oscuros son algunos de los pasajes más conmovedores de un disco que late fuerte.
Título: Cerca (Bizarro)
Autor: Sara Sabah
En su tercer disco solista, la ex La Otra se consolida como intérprete (siete de diez temas ajenos) y cambia la black music de Conexión (su disco junto al brasileño Juliano Barreto) por la canción profunda y serena, con más énfasis en la melodía y en la intención que en el ritmo y la improvisación. Detrás están el bajista y productor Fede Righi y el pianista Horacio Di Yorio, arregladores del disco. Dueña de una voz de soprano sutil y expresiva como pocas en la vasta legión femenina local, Sabah es la más completa en el oficio de versionar una canción y apropiarse de ella. Abre Manual para escribir canciones, de Urbano Moraes y Horacio Buscaglia, en plan jazz, su terreno natural. En Adiós a la rama aflora el canto ancestral y quebradizo de raíz hebrea; en Brisas y Monte Maíz todo gira en torno a las inspiradas melodías de Hugo Fattoruso. La guitarra de Sergio Fernández Cabrera arroja misterio y extrañeza sobre Brisas y el estándar Nature Boy. La emoción romántica envuelve las baladas Bella flor de vida y Transmisión, antes de la demencial Corriente alterna, de Maslíah y el cierre jazzero con Rolon, del trío Sabah-Di Yorio-Righi.
Título: Whatever Nevermind (Robotic Empire)
Autor: varios
El sello Robotic Empire publicó un álbum tributo a Nevermind, el disco que inauguró la década de los 90 con un alarido desgarrador y llevó al grunge, heredero del nihilismo punk, a su paradojal suceso. Los intérpretes son absolutos desconocidos, provenientes de circuitos alternativos de todo el hemisferio norte y, salvo excepciones (In Bloom, Breed y Drain You), se toman el trabajo de versionar y evitan la comodidad del cover. Young Widows y los metaleros japoneses Boris vuelven irreconocibles a Smells Like Teen Spirit y Lithium (un espanto perfecto para ambientar la próxima de Evil Dead). Kylesa baja tres cambios en Come As You Are, como después de tomar un licuado de Rivotril. La Dispute está a medio camino entre las Polly eléctrica y acústica. Wrong acentúa el hardcore de Stay Away, Touché Amore pasa de la calma a la furia en Lounge Act, y Nothing logra una Something in the Way, al piano, aún más inquietante. En roboticempire.com se vende el CD, el vinilo y está el álbum entero en streaming.
Título: 500 noches para una crisis (Sony)
Autor: Joaquín Sabina
Apenas seis meses después de la gira que celebró los 20 años del disco 19 días y 500 noches, aparece este doble CD y DVD en vivo, grabado en el Luna Park de Buenos Aires, con el marco imponente de 8.000 porteños coreando Dieguitos y Mafaldas y Con la frente marchita, las canciones con las que el manchego se ganó el corazón del público argentino. Se trata del mismo concierto que agotó seis funciones en el Sodre, en el que el trovador de Úbeda recuperó un estado vocal más que aceptable. Además, el show hizo brillar a Pancho Varona y Antonio García de Diego, sus históricos escuderos.
Título: Linyera (Popart)
Autor: Melingo
Es uno de los mayores camaleones de la música argentina, y aunque se pasee por el tango, la milonga y mil géneros, lo suyo sigue siendo rock. Verlo en vivo es ver a Charly hace quince años: puede pasar cualquier cosa; puede emocionar hasta la médula, como la última vez en la Zitarrosa, o puede dar pena, como la penúltima, en La Trastienda. Pero en estudio sigue rindiendo. Estas doce canciones visitan tonadas ciudadanas y se adentran en terrenos más sinuosos. Hay jazz manouche en La canción del linyera, un rescate de la dimensión punk del indigente, el verdadero nihilista (“no tengo norte, no tengo guía, para mí todo es igual”). El paisaje oscuro y frondoso combina arreglos de cuerdas, sonoridades andinas y el alma eléctrica de una guitarra afilada que seguro irritará a algún seguidor de Violeta Parra en Volver a los 17.
Título: Between Loves (Zoho Music)
Autor: Florencia González
Esta saxofonista uruguaya formada en Berklee, persevera en la meca del jazz, y no le va mal con su fusión entre estilos tradicionales del norte y del sur de América. Después de un disco independiente, ahora debuta con el sello Zoho Music, especializado en jazz, y cuenta en el plantel con el renombrado pianista venezolano Luis Perdomo, quien estuvo este año en el festival de Punta del Este. Comienza con Hurry, clásico de Hugo Fattoruso donde destacan Perdomo, junto al bajista Fernando Huergo y el trombonista Shannon Barnett. Zamba for José Gervasio, Weird Pericon y Chacarera for Greg (dedicada a su mentor, Greg Hopkins) marcan el pulso netamente folclórico del disco. El buen ensamble de vientos es otro de los sellos de fábrica de la música de esta muchacha. De hecho, años atrás dirigió una big band formada por músicos uruguayos y estadounidenses en el festival Jazz a la Calle. En Between Loves, lo mejor del disco, Jonathan Powell saca conejos de su trompeta.