Título: If I Can Dream (Sony)
Título: If I Can Dream (Sony)
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáAutor: Elvis Presley & Royal Philarmonic Orchestra
Hace casi 40 años que murió pero la fruta sigue dando jugo. La etapa más grandilocuente de Elvis Presley, de fines de los 60,transcurrió junto a una orquesta de 25 músicos que lo acompañaba junto a su banda y un coro gospel. Durante 15 meses de minucioso trabajo del productor Don Reedman, se extrajo la voz de Elvis de las cintas de ese tiempo, y se filtró el sonido residual de su auricular de retorno. Con esa voz enorme y atemporal como centro, la Royal Philarmonic Orchestra de Inglaterra grabó en Abbey Road esta nueva orquestación, compuesta por Nick Patrick, quien por suerte no se excede con el almíbar. Detrás de esta cruzada está la ex esposa del Rey del Rock And Roll, Priscilla Presley, quien recuerda el gusto de Elvis por las grandes orquestas. “Este es su sueño hecho realidad”, dice la señora en las notas del álbum. Entre los 14 temas están los himnos Love Me Tender, Can’t Help Falling In Love, Bridge Over Troubled Water y An American Trilogy, que parecen estar hechos para este formato. Y por supuesto, está la apoteósica If I Can Dream. Pero la industria mete la cola y en la foto aparece gente que estorba, como el cantante de jazz-pop Michael Bublé cantando Fever con Elvis, un dúo absurdo pero seguramente muy rentable. Ni que hablar del trío de pop lírico italiano Il Volo, que sobrevuela sin pena ni gloria It’s Now Or Never. Salvando estas cuestiones, al parecer inevitables, este nuevo disco de Presley no empalaga como Paul Mauriat y resulta bastante equilibrado y elegante.

Autor: Gastón Rodríguez
Otro de los laburantes incansables de la canción uruguaya. Como Walter Bordoni, Darío Iglesias, Sebastián Larrosa, José Soba, Nicolás Klísich, Ernesto Díaz, es uno de los tantos trovadores talentosos que tienen la mala suerte de que seamos tan pocos en esta comarca, y de que haya tan pocos espacios para la buena música nacional. Surgido en los años 80 del teatro independiente, este músico y actor nacido en 1964 fue durante dos años el guitarrista de la mítica obra El Regreso del Gran Tuleque, de Mauricio Rosencof, con música de Jaime Roos. Compartió debut con Jorge Drexler en una edición colectiva y luego editó tres discos como solista y uno a dúo, Aguafuertes montevideanas (Ayuí), junto a Walter Bordoni, un trabajo de 1997 que dejó una nítida huella en la obra de ambos músicos. Su cuarto álbum, editado a fines de 2015, reúne 11 nuevas canciones que siguen el trillo personal de lírica introspectiva que busca ilustrar y explicar los avatares de la vida cotidiana. Autohipnosis, Mantra, Secretos poderes y La noche son buenas muestras de un cancionista nato, con buen olfato para melodías que desprenden aromas beatles, de Cabrera, El Darno y Silvio. Un artesano amante de las cuerdas de acero, siempre presto a moldear arreglos sensibles y sutiles, como un noble colchón de violoncello o una cuerda de violas con el audio invertido. Y si el escucha anda buscando una bella milonga amorosa y campera, allí está Donde terminan las casas. Si pide garra, Tabaré Rivero canta con Rodríguez La inundación, un rock furibundo que habla del hastío, del paso del tiempo, de la nada, del inexorable final ilustrado en ese “frío mar”.

Título: Polk (Perro Andaluz)
Autor: Dany López
Este pianista, tecladista, compositor, arreglador, productor y cantante nacido en Montevideo en 1970 ha pasado buena parte de su vida acompañando a solistas destacados como Daniel Drexler, Ana Prada, Carmen Pi, Queyi, Samantha Navarro y Rossana Taddei. Hizo abundante música para teatro y en 2008 lanzó Acuario, su debut solista, y en 2012 hizo Canciones cruzadas con el brasileño Marcelo Delacroix. Aquí conviven sonidos globales, de fuerte impronta pop contemporánea y frecuentes desvíos al rock, con estilos folclóricos de la región que abarca el Uruguay, el sur de Brasil y la Mesopotamia argentina. Radar, en un plan Radiohead, Noche de San Juan, con la sugestiva voz de la española Queyi, y Milonga del viento, a cargo del enorme cantante brasileño Vitor Ramil, contienen la esencia del disco, de arreglos muy cuidados, especialmente de teclas y guitarras.

Título: Tango instrumental en vivo (MMG-F. Itaú)
Autor: La Mufa
Con este flamante trabajo el quinteto liderado por el bandoneonista Martín Pugín se sitúa bien alto en la escena tanguera uruguaya. Grabado en vivo en la sala Verdi en los recitales del 15 y 16 de junio de 2015, con edición, mezcla y masterizado de Braulio Burgueño, la placa exhibe un sonido que nada le debe envidar al estudio. La profunda búsqueda de este grupo de virtuosos se traduce en un repertorio que zafa de los clásicos lugares comunes. Está el clásico Caminito, pero en una versión originalísima. Hay dos piezas del sanducero Alfredo Eusebio Gobbi, padre del célebre violinista y compositor Alfredo Gobbi, cuya obra ha sido abordada en profundidad por el quinteto en sus últimos recitales. La misteriosa y tensa magia de Piazzolla aparece en la enorme Oblivion y en dos piezas no tan frecuentes: Kicho y Contrabajísimo. Aparece la inspirada veta compositiva de Pugín en la lúgubre y piazzollesca Onetti. La dupla Federico-Garello aparece en el majestuoso Bandola Zurdo, y Arolas-Firpo en Fuegos artificiales. Figuran además autores no tan visitados como Pedro Dotta (El aeroplano) y Oscar Herrero (Nochero Soy). Un inquietante rostro en collage pintado por Alina Di Natale ilustra este gran trabajo del quinteto que completan Lucía Catti (cello), Alejandro Migues (piano), Jorge Pi (contrabajo) y Vivian Graf (violín).

Título: Chole (MMG)
Autor: Alfredo “Chole” Giannotti
En su primer disco como solista, el cantante de Abuela Coca se proyecta hacia un pop-rock anodino e impersonal. Solo cuando se acerca al reggae, como en Siguen latiendo, aflora aquella garra que abrió la brecha del rock latino post Mano Negra en Uruguay. Por momentos su tono de voz recuerda a Calamaro, de a ratos suena más reventado al estilo Pity Álvarez, pero claramente su performance vocal ha disminuido bastante desde los tiempos de Después te explico y El ritmo del barrio. No hay aquí mayor destaque compositivo o lírico, y esta multitud de invitados (Fede Lima, Seba Teysera, Gonzalo Brown, Julio Cobelli, Albino Almirón y Santiago Batello) no alcanza para disimularlo.

Título: Quebrajar (ind.)
Autor: Mushi Mushi Orquesta
El tercer disco de esta banda uruguaya de música instrumental es otra invitación a adentrarse en terrenos desconocidos y desafiantes, donde los esquemas rígidos se resquebrajan, como lo sugiere el neologismo del título. Estos jovencitos desbordantes de creatividad incorporan la guitarra eléctrica con arreglos casi orquestales, y cultivan un concepto de canción instrumental con abundantes reminiscencias de la música balcánica, del universo circense y de compositores contemporáneos como el francés Yann Tiersen. Se puede oír y descargar a U$S 7 en Bandcamp.

Título: Allegro (MMG)
Autor: Rubén Rada
Luego de los notables Confidence, Amoroso pop y Tango, Milonga y Candombe, el Negro vuelve al terreno que multiplicó su popularidad a principios de siglo: la plena, el merengue, el cha cha cha y otros géneros festivos, con un claro tono comercial. Nico Arnicho dijo una vez: “Rada ya salió varias veces campeón del mundo, no le pidan que siga trayendo la copa”. Hagamos caso a Arnicho y dejemos pasar este álbum bastante olvidable (salvo por el candombe Mi amigo el Tano, con Rada y Lobo Núñez en tambores, las voces de Lucila y Julieta Rada y una notable orquestación de Gustavo Montemurro, tecladista y productor del disco). El otro invitado es El Gucci en una versión salsera —y muy insulsa— de No me queda más tiempo, una operación a todas luces marketinera en la que el cantante tropical tira sus eslóganes más de lo que canta. Como muestra de la pobre edición, Niky Niky aparece con “y” en el librillo y con “i” en la contratapa.

Título: Piano Forever - En vivo en Argentina (Sony-Discos Crack)
Autor: Hugo Fattoruso
Hiperactivo como en toda su vida, en el último trimestre de 2015 Hugo editó tres discos: uno de estudio con Ha Dúo, junto a la percusionista Albana Barrocas, otro a dúo con Leo Maslíah, grabado en el Solís y este registro en vivo de sus conciertos íntimos (piano y voz) en varias ciudades argentinas. Este trabajo mezclado y masterizado por Gustavo de León en el estudio Sondor, incluye clásicos de su repertorio como Estrellas, Día después, la bella balada Nueva, Yo ya lo sabía, tema con letra de Carmela Barbé, y Tres de agosto, firmada junto a Laura Canoura. Todo con una potente atmósfera jazzera. Sus manos impredecibles recrean clásicos tangueros como Mano a mano y Adiós pampa mía. De su producción reciente están El Karma, Melolinda y la chacarera Cuando se miran, con el notable acordeonista misionero Chango Spasiuk como “invitado espectacular”. En el final, dos joyitas: Figuras y reflejos y Esta simple melodía.