Los Rosales Educación Integral CADI —que hace un par de años inauguró el primer Liceo Tecnológico de Mujeres del país y en 2024 abrió 9° grado, cubriendo así la ahora llamada Educación Básica Integrada (EBI)— es pionero en su modalidad de “educación diferenciada”. Esto quiere decir que solo admiten alumnos de un mismo sexo, en su caso femenino. Algo similar ocurre en colegios vecinos y “hermanos”, como Los Pinos, que también ofrece educación exclusiva para varones, apoyados por el Opus Dei y con fundaciones sufragadas con aportes mixtos, estatales y de privados mediante subvenciones impositivas.
“Ellas son las primeras en sufrir las consecuencias de vivir donde priman altas tasas de adicción, trabajo infantil y violencia de todo tipo. En hogares que en muchos casos (57%) no están constituidos por parejas sino por madres adolescentes, de entre 12 y 15 años, predestinadas a ser amas de casa”, dijo Terra. El colegio busca “acompañar” su desarrollo social, cultural y profesional. “Ellas van marcando su destino, al elegir si quieren hacer algo diferente a lo que vieron en sus casas. Nuestra misión es poder romper esa lógica”, agregó.
Opinó que hace “falta comprensión política”, de todos los colores partidarios que hoy integran el menú electoral. “Muchos políticos y sindicalistas nos critican sin jamás haberse acercado a conocernos de primera mano”, lamentó la directora. Contó que el presidente Luis Lacalle Pou visitó el local en 2023 y quedó sorprendido. Dijo que fue el primer mandatario en recorrer las instalaciones de Los Rosales-CADI desde su creación, en setiembre de 1992.
Estereotipos
En un panel ubicado en el hall de entrada al edificio central, se detallan los cinco programas que ofrece el centro y sus diferentes proyectos educativos. Destaca el CAIF, que atiende a 306 niños y niñas de hasta tres años. El Club de Niñas, que atiende a 167 alumnas y funciona por las tardes, a contraturno de las escuelas públicas de la zona. El colegio, creado en 2015 y que cubre a 171 alumnas de cuarto hasta sexto año, y desde 2022 el Liceo Tecnológico. Así incorpora el EBI y en 2025 sumará un grado más hasta cubrir toda la educación liceal. La oferta se completa con Formación Continua y el Club de Abuelas. “Cubrimos todo el ciclo vital de las mujeres”, celebró la directora.
Terra sostuvo que las modalidades educativas diferenciadas se aplican en varios países y en distintas vertientes: separación por sexos total o solo en algunas materias, durante toda la instrucción académica o restringida a algunos ciclos. Se trata de una “corriente pedagógica”, dijo, cuyo origen es anglosajón.
Los promotores de esta modalidad educativa aluden a las experiencias “exitosas” registradas en estos institutos, avalada por una supuesta mejora de los resultados académicos para ambos sexos si se estudia por separado, y aún más favorable para las mujeres en el área de la ciencia y la tecnología. De los 20 mejores colegios que hay en Inglaterra, la mitad son de educación diferenciada, destacó la directora de Los Rosales. Torres aludió a niveles de promoción “muy altos”, a una tasa de deserción “cero” y a niveles de repetición “casi inexistentes”.
En el otro extremo de opinión argumentan que el centro educativo debe ser mixto. Desde los sectores políticos y gremiales críticos con la segregación educativa aseguran que un entorno separado no favorece que los niños interioricen ideas de igualdad entre sexos. Cuestionan los datos de mejoras académicas, y aducen que las diferencias cerebrales entre sexos no justifican una educación dual. Por lo que concluyen que lo que se consigue con estas experiencias es “aumentar el sexismo” y solidificar los estereotipos.
De esa opinión es, por ejemplo, el exconsejero de Primaria y actual director del Instituto Nacional de Evaluación Educativa, Pablo Caggiani, quien cree que la educación mixta es la mejor opción, porque representa el tipo de mundo donde los niños van a vivir. “La segregación por espacios y actividades que lleva a reproducir el sexismo genera mayor desigualdad”, afirmó Caggiani tiempo atrás a Búsqueda y en sus cuentas sociales.
La Administración Nacional de Educación Pública (ANEP) ha mantenido cierta distancia sobre este debate por entender “insensato” el ir contra una propuesta educativa allí donde el Estado antes no llegaba, explicó a Búsqueda una autoridad del ente rector de la educación.
Torres defendió este modelo diferenciado por la combinación del nivel académico y los valores sociales, remarcando que da “mejores oportunidades” para las niñas, sobre todo de contexto crítico. “Sin presiones de grupo, donde piensas que el otro sexo tiene otros estereotipos, hay más libertad para ellas, por ejemplo, al elegir áreas de conocimiento que suelen estar vinculadas a hombres o mujeres”, dijo al justificar las razones de la elección de un modelo de escolarización diferenciada por sexo.
Otro es el debate sobre las fuentes de financiamiento. La Fundación Los Rosales, que gestiona la institución educativa, se define como “una organización comprometida con el apoyo a las familias de Casavalle”. Recibe el 65% de sus fondos del Estado a través de los convenios de CAIF y con Club de Niñas, más aportes de particulares y de empresas por el programa de “donaciones especiales”, a través del cual recuperan un porcentaje de esos aportes por beneficios fiscales. La institución también explora el aporte de sponsors y donantes particulares que becan a niñas.
Para acceder a las exoneraciones, las empresas deben cumplir varias condiciones y girar el dinero al Ministerio de Economía, que a su vez lo envía a instituciones de gestión privada como Jubilar, Impulso, Los Pinos, Los Rosales y otras cuyos proyectos resulten aprobados. “No competimos” entre estos proyectos socioeducativos, puntualiza Terra. “Cubrimos una demanda insatisfecha en la zona”.
Misión
Anabella Berdinelli, coordinadora de Comunicación y Marketing del centro educativo Los Rosales, cuenta que a la institución acceden niñas del barrio y de otras zonas de Casavalle. Algunas de ellas han vivido situaciones de abusos intrafamiliares y otras violencias. La comunicadora argentina evoca “situaciones muy duras” durante la recorrida por el amplio predio edificado, entre espacios verdes y deportivos.
Los Rosales no cobra cuotas a las alumnas, aunque sí un aporte “simbólic” para involucrar a las familias o “adultos responsables” que definen las plazas y “comprometer” su asistencia a talleres orientativos en distintas áreas. En los últimos compases de este camino de más de 30 años, la institución ha ido sumando actividades formativas para los adultos. Cursos “para mujeres emprendedoras” en áreas de finanzas y herramientas digitales para el mundo laboral, y “acuerdos puntuales”, como uno con el servicio jurídico de la Universidad de Montevideo. Hay lista de espera en todos los programas.
El centro es de inspiración católica pero “abierto a todas las religiones”, así como a alumnas ateas, precisó su directora. Allí se dan clases de catequesis y de “valores cristianos”, según los programas. “No es una institución del Opus Dei”, remarcó. En “términos empresariales” explicó que tienen “tercerizada la formación cristiana en la prelatura”, pero “la gestión privada es independiente”. La misión prioritaria del centro es potenciar el liceo tecnológico femenino, para que sus alumnas terminen el ciclo en Los Rosales.
Durante la recorrida realizada por Búsqueda a mediados de marzo, en la clase de informática las liceales de octavo trabajaban en un proyecto en equipo sobre seguridad vial. La propuesta era responder a un problema provocado a la hora de salida del colegio, en el cruce de San Martín y Capitán Tula, justo a la entrada del centro, explicó una alumna en mitad de la clase.
La separación aboga también por dar más oportunidades a niños y niñas, explica Inés Flores, flamante directora del liceo femenino. Enfatiza el hecho de que las alumnas elijan una carrera profesional “sin estar presionadas” por “los roles que tradicionalmente” se les asignan a unos y otras. Esta psicopedagoga está convencida de que la segregación “aumenta la autoestima” de las niñas y adolescentes, “fomenta su identidad” y también “mejora sus habilidades”, por ejemplo, en las áreas científicas, informáticas y tecnológicas. “Acá hay niñas que nunca salieron del barrio y hoy viven experiencias que nunca soñaron”, añadió.
La institución atiende a más de 800 familias y en ella trabajan 110 funcionarios asalariados y 20 voluntarios. Cuenta con un equipo técnico conformado en su mayor parte por trabajadoras sociales, psicólogas, maestras y tutoras, servicio de limpieza y cocina, con muy poca rotación. El centro ofrece alimentación diaria a 700 personas. Esta vez toca pasta con salsa, frutas y bizcochos caseros de postre.
Para continuar su misión, Los Rosales proyecta construir un nuevo edificio que albergará los niveles primario y secundario, con sus salas administrativas y un oratorio con espacio abierto. El proyecto incluye un bloque que conectará el edificio actual con la nueva estructura, más espacios multiusos, una biblioteca común y la remodelación del colegio que lo transformará en un gimnasio. La infraestructura ofrecerá una capacidad para 350 alumnas más.
“Esta modalidad sería discriminatoria si a los niños se los preparara exclusivamente para el trabajo y a las niñas solo para la casa”, asegura la directora general al despedirse. Según las autoridades de Los Rosales, los menores tienen otros ámbitos para socializar y mezclarse.
Información Nacional
2024-04-10T19:08:00
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