• Cotizaciones
    miércoles 19 de junio de 2024

    Los empresarios mantienen cauto optimismo, aunque sufren por la “presión de costos”

    Al pedirles a los empresarios que señalen libremente los tres aspectos más positivos relacionados con el actual “clima de negocios” en Uruguay, la “estabilidad” en general y también “política”, así como la “seguridad jurídica”, son algunos de los conceptos predominantes. Si la pregunta apunta en el sentido opuesto, surgen con una dimensión negativa similar los “costos altos”, el reducido “tamaño del mercado”, el “atraso cambiario”, la “burocracia” y la “conflictividad”.

    Esa visión fue recogida en una encuesta hecha por Exante del 28 de marzo al 27 de abril entre 301 altos ejecutivos de compañías medianas y grandes que operan en el país. Como síntesis, la consultora aludió a un “clima resiliente pese a la moderación de la actividad económica y un entorno global menos favorable”. Es que, entre otras cosas, el sondeo recogió una menor proporción de respuestas positivas (26%) respecto a las perspectivas económicas para el próximo año en Uruguay comparado con los resultados de octubre anterior, aunque tienden a predominar los juicios neutros (58%) y son relativamente pocos los que esperan un deterioro (16%). De hecho, el saldo neto de respuestas positivas versus negativas en relación con la situación económica y también respecto al clima de inversiones se mantuvo notoriamente más favorable que el que había previo a la pandemia (luego de un período de varios años de estancamiento económico).

    A su vez, el relevamiento volvió a recoger una percepción excepcionalmente favorable del clima de negocios: 89% de los ejecutivos lo califican de “bueno” o “muy bueno”, un porcentaje máximo para la historia de esta encuesta.

    De todos modos, a la luz de la dinámica bajista que ha tenido el precio del dólar en Uruguay en los últimos tiempos, los empresarios revisaron a la baja el tipo de cambio esperado para un horizonte de un año (proyectan, en promedio, que estará en $ 42). Consistentemente con eso, se incrementaron las menciones de preocupación respecto de la competitividad y los costos en dólares. Asimismo, en el marco de una evaluación global del gobierno “sumamente favorable” (78% dijo que lo aprueba y solo 3% lo reprueba), la gestión específica relativa a la competitividad pasó a ser el área peor evaluada: 30% la juzgó como “mala”, superando al tema de la seguridad pública.

    Casi cuatro de cada 10 ejecutivos (39%) entiende que el gobierno debería priorizar mejorar la competitividad “vía tipo de cambio”, un reclamo que hacía el 20% en la encuesta anterior y solo 15% en 2019.

    Sus empresas

    La proporción de ejecutivos que considera que la situación de su firma actualmente es mejor que hace un año bajó levemente (a 47%) aunque, de todos modos, es un nivel alto para la historia de la encuesta.

    La visión respecto al desempeño futuro no se modificó sustancialmente en comparación con lo que esperaban en octubre. En concreto, consultados acerca de cómo creen que evolucionarán la producción e inversión de sus firmas en los próximos 12 meses, más de un 50% de los ejecutivos indicó que aguarda un aumento, lo cual pauta una visión menos optimista que en encuestas previas, pero es notoriamente más positiva que la que se observaba en 2019 (antes del shock de la pandemia). “Eso es consistente con un entorno de crecimiento económico moderado para este año, que contrasta con la dinámica que tuvo el PIB en la segunda mitad de 2022”, contextualiza Exante, que hoy jueves 4 publicará los resultados de su sondeo.

    La proporción de ejecutivos que espera un aumento de la rentabilidad el próximo año bajó a 35%, si bien el saldo neto de respuestas (“aumentará” versus “disminuirá”) sigue siendo positivo (18%).

    Por otro lado, como ha sido el patrón de los relevamientos de los últimos años, predomina entre el empresariado una visión cauta respecto a las decisiones de contratación de personal. Al responder a este sondeo hecho entre fin de marzo y abril, la mayoría no prevé novedades en este aspecto, aunque otro 29% de los ejecutivos aseguró que tomará más trabajadores el próximo año y 14% proyecta un recorte en su plantilla.

    Esas respuestas se dan bajo la percepción de que el “salario real elevado” es el elemento que más condiciona el incremento del nivel de empleo. En esa línea, al preguntar por los principales desafíos que enfrentan las empresas, el aspecto más señalado fue la “presión de costos” (64% de menciones), lo que según Exante es “consistente con la situación de baja competitividad y escaso crecimiento que tiene la economía”. A ese factor le siguieron, con distancia, la competencia creciente (44%), la gestión de recursos humanos (37%) y la incorporación de tecnología (34%).

    Economía
    2023-05-03T19:48:00