En 2014, Montevideo cerró con un superávit de U$S 13,3 millones, según datos recabados por la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (Búsqueda Nº 1844). Los jerarcas explicaron que se logró ese resultado por ingresos extraordinarios y que, en realidad, la situación financiera es “grave” y “preocupante”. De hecho, para 2015 llegaron a prever un déficit de $ 966 millones (alrededor de U$S 31,4 millones).
La administración de la capital sigue sin llegar un acuerdo con la Asociación de Empleados y Obreros Municipales (Adeom), que amenazaron con continuar con ocupaciones y otras medidas sindicales si no se atienden sus reclamos salariales.
El intendente de Colonia, el nacionalista Carlos Moreira, también enfrenta una situación “complicada” desde el punto de vista económico, por lo que elaboró un presupuesto “bastante austero”, que será de $ 1.860 millones anuales. Esa cifra es algo menor que la del Presupuesto de la administración anterior, que giró en el entorno de los $ 2.000 millones anuales, según el jerarca.
La intendencia de Colonia cerró 2014 con un déficit de U$S 6,2 millones. El déficit acumulado, en tanto, asciende a $ 700 millones (en el entorno de U$S 22,8 millones)
Para complicar aún más la situación, el intendente estimó que el enfriamiento de la economía repercutirá en una mayor morosidad en la patente de rodados y en la contribución inmobiliaria, que son dos de las vías de ingresos más importantes para las comunas.
Además, en los últimos años hubo un desarrollo inmobiliario que no se vio reflejado en la recaudación. “Hay edificios de millones de dólares que por no tener la habilitación de bomberos siguen pagando como terrenos baldíos”, ejemplificó el intendente.
Por eso Moreira comenzará a ser más exigente con la recaudación y actualizará los registros de los inmuebles.
Para mejorar la gestión del gasto también apuntará a reducir gastos vinculados a los recursos humanos.
En esta línea reducirá el régimen de horas extras y de viáticos que disponen los funcionarios, que representan un 25% de la masa salarial y que, entendió, supone un “margen” de maniobra para “paliar” los números en rojo de la administración.
También hará reducciones de personal mediante el retiro incentivado y dejará de contratar empresas tercerizadas para realizar algunos servicios.
El intendente de Cerro Largo, el nacionalista Sergio Botana, que fue electo por segundo período consecutivo, diseñó un proyecto de Presupuesto con un recorte del entorno del 10% respecto al quinquenio anterior, por lo que rondará los U$S 40 millones anuales ($ 1.227 millones al valor actual).
Reconoció que la situación financiera es “muy endeble”, por lo que está decidido a aumentar “levemente” la Contribución Inmobiliaria. De esa manera buscará generar un aumento en la recaudación, aunque también prevé que suba la morosidad. Hacia la interna el intendente quiere “racionalizar” recursos y “mejorar” la eficiencia.
Por otra parte, al igual que en el período anterior, logró firmar un convenio con Adeom por fuera de la mesa tripartita instalada por el gobierno central, en el que acordó un aumento salarial por encima de los ajustes por inflación, premios por producción y compromisos para mejorar la seguridad.
El déficit de la Intendencia de Cerro Largo fue de U$S 600.000 en 2014.
La Intendencia de Canelones, a cargo del frenteamplista Yamandú Orsi, tiene un equipo de gobierno muy similar al de los dos períodos anteriores, cuando él se desempeñó como secretario general de Marcos Carámbula.
El proyecto de Presupuesto ronda los $ 5.000 millones anuales.
El secretario general de la intendencia, Gabriel Camacho, describió el Presupuesto como “cauteloso” y “realista”, aunque implicará un aumento real del 2,7% en relación con el período anterior. Ese número, explicó, tiene relación directa con la proyección de crecimiento del Producto Bruto Interno que hace el gobierno para este año, alrededor del 2%.
En 2014, la Intendencia canaria tuvo un superávit de U$S 3,8 millones.
Al igual que otras intendencias, el gobierno de Canelones hará una “actualización” de los valores catastrales para que la recaudación esté en sintonía con la situación actual de los inmuebles del departamento.
El ex diputado blanco Rodolfo Caram, que es asesor del intendente de Artigas, Pablo Caram, definió al proyecto de Presupuesto de $ 6.822 millones para todo el quinquenio como “generoso” y “popular”, y dijo que su espíritu es el de mejorar la situación de los “más necesitados”.
Beneficios a los jubilados en el pago de tributos, exoneración total del pago de patente de motos a las empleadas domésticas, a los peones rurales, y quienes usan ese vehículo como medio de transporte, figuran entre algunas de las iniciativas contenidas en el proyecto. En este sentido, Caram dijo que el presupuesto, más alto que el del período pasado en términos reales, tiene “más coraje”.
Para equilibrar la renuncia de ingresos que implican esas políticas, el gobierno realizará un “importante aumento” de la contribución inmobiliaria en las franjas más altas de la zona urbana.
En 2014, Artigas cerró su balance con un superávit de U$S 6,6 millones.
El intendente de Florida, el blanco Carlos Enciso, que repite al frente de la comuna, dijo que el Presupuesto que envió a la Junta Departamental es “equilibrado” y “acompasado a la realidad”, aunque no supone un recorte respecto al del período anterior. Por el contrario, dijo que la idea es aplicar una política “contracíclica”, por lo que planea realizar una “fuerte” inversión en infraestructura.
El Presupuesto será del entorno de $ 1.273 millones anuales, lo que, si se tiene en cuenta la inflación, implica una cifra similar en términos reales al presupuesto manejado durante el período anterior.
Para lograr el objetivo de “más inversión” trazado por el gobierno municipal, las autoridades dispondrán de un fideicomiso de U$S 17 millones que ya fue aprobado por el órgano legislativo de ese departamento.
El déficit de Florida en 2014 fue U$S 7,8 millones. “Gran parte de ese déficit que se muestra no es lo que verdaderamente es. Hicimos un cambio de luminaria grande que se financia en 44 cuotas, que se paga en el largo plazo, pero que tuvimos que reflejarlo todo en 2014”, explicó el asesor del intendente, Álvaro Rodríguez Hunter.
El intendente de Río Negro, el frenteamplista Óscar Terzaghi, proyecta un Presupuesto anual de alrededor de $ 1.100 millones anuales, que al igual que en la mayoría de los casos se ajustará de acuerdo a la inflación. El jerarca, explicó, se plegará a un plan de “austeridad” que tiene que ver con recortes de horas extras y un gasto más “racional” en todas las áreas, sin “perder la eficiencia”.
Al igual que el resto de los intendentes, Terzaghi ajustará los mecanismos de recaudación y actualizará los valores catastrales. La idea es hacer un seguimiento “más personal” para evitar la “alta” morosidad del departamento.
En 2014, el déficit de Río Negro fue de U$S 1,8 millones. “Mejorando la recaudación de activos queremos llegar a cero, como tiene que ser”, sintetizó el intendente.
El intendente de Treinta y Tres, el nacionalista Dardo Sánchez, envió un proyecto de Presupuesto de U$S 30 millones anuales (alrededor de $ 920,3 millones), una cifra que se mantiene en línea con el Presupuesto del período anterior.
Sin embargo, Sánchez, que ya logró un acuerdo con Adeom, duplicará la inversión de obras, lo que supondrá destinar 37% de ese total. Y si bien no planea subir los impuestos, sí afinará las herramientas de recaudación y actualizará los valores de catastro. “Para nosotros es fundamental porque aquí hay gente que, directamente, no paga nada”, describió.
En 2014, Treinta y Tres cerró con un superávit de U$S 200.000.
El intendente de Rocha, el frenteamplista Aníbal Pereyra, previó un presupuesto en términos reales casi igual al del período anterior, con una cifra prevista en el entorno de $ 1,700 millones anuales, sujetos a la inflación en los próximos años. Mantendrá los impuestos en los mismos valores.
Después de un conflicto con Adeom el intendente llegó a ponerse de acuerdo con el sindicato en la negociación salarial.
En 2014, Rocha cerró su balance favorable de U$S 2 millones.
En el departamento de Maldonado, su intendente Enrique Antía (Partido Nacional) presentó un proyecto de Presupuesto para el período 2016-2020 de U$S 813,3 millones. Es una iniciativa “bastante austera” que responde a las deudas que tiene el gobierno departamental y al hecho de que se estima que, por la situación económica, en los próximos años habrá una reducción del dinero recaudado por los impuestos, explicó el jerarca blanco.
De todas maneras, la idea es incrementar la inversión social, mantener los recursos en áreas “claves”, como las culturales y las deportivas y a reducir las obras, dijo Antía.
En 2014, Maldonado registró el déficit más alto de las 19 intendencias, con número en rojo de U$S 16,2 millones.
El intendente de Durazno, el blanco Carmelo Vidalín, ha declarado a la prensa que el proyecto de Presupuesto que envió a la Junta es “austero”.
En 2014, según oficiales, esa Intendencia registró un superávit de U$S 400.000.
El intendente de Paysandú, Guillermo Caraballo, también habló con la prensa departamental de un Presupuesto “austero”. En 2014 esa Intendencia terminó con números negativos de U$S 6,1 millones.
La Intendencia de Lavalleja tuvo un déficit de U$S 2,3 millones en 2014, mientras que en Rivera fue de U$S 5,6 millones. En tanto, la Intendencia de Salto y la de Soriano tuvieron déficits de U$S 5,8 millones y U$S 4,5 millones. La Intendencia de San José registró un balance negativo de U$S 8,9 millones y la de Flores U$S 3,6 millones. La Intendencia de Tacuarembó fue la que tuvo mejores resultados después de Montevideo, con un superávit de U$S 10,8 millones.
Información Nacional
2016-01-14T00:00:00
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