Se estrenan Sangre de campeones y El origen: fútbol uruguayo
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
En caso de que tengas dudas o consultas podés escribir a [email protected] contactarte por WhatsApp acáYa está. Solo faltan tres semanas. De aquí al 15 de junio es la temporada de manija mundialista. La tanda se llena de promociones mundialistas, se organizan las pencas. El Mundial es el tema. En la calle, en el laburo, en las redes, en el almuerzo, los viejos goles de la Copa del Mundo en la tele, los temas de Italia 90 y Francia 98 en la radio, las figuritas del álbum en los recreos, las bromas a los chilenos en WhatsApp. La zafra mundialista alcanza las librerías, con Maestro (Ediciones B), crónica de la era Tabárez, de Jorge Señorans y Luis Inzaurralde, Uruguay en los Mundiales (Planeta), del Profe Ricardo Piñeyrúa, Gerardo Caetano y el equipo de 13 a 0, y Nuestra generación dorada (Aguilar), de Diego Muñoz.
El audiovisual también tiene algo para decir en esta vigilia mundialista. Por eso, el domingo 27 comienza en Teledoce El origen: fútbol uruguayo y el jueves 31 se estrena en más de 20 salas de Montevideo, y luego en otro tanto del interior Sangre de campeones. Ambas producciones, la primera de Mueca Films y la segunda de Coral Cine, comparten el foco: los inicios del fútbol en Inglaterra, su temprano desarrollo en el Río de la Plata y los grandes triunfos de la selección uruguaya en las primeras décadas del siglo XX, cuando acumuló copas América, oros olímpicos y ganó el primer Mundial en Montevideo, en 1930. Cuando deslumbraron a los europeos y los derrotaron a todos, con las reglas del juego que ellos habían creado pero jugando a otra cosa. Cuando fueron los primeros galácticos.
Conducido como siempre por Facundo Ponce de León, esta nueva entrega de la saga El Origen, que comenzó con hechos centrales y protagonistas de la historia nacional, siguió con una notable edición dedicada al humor rioplatense, estará dividida en tres entregas. La primera se titula Los ingleses locos y se centra en el contexto histórico en el que surge el fútbol, el de la Revolución industrial, con masas obreras que acumulaban ocio los fines de semana y el de los estudiantes de colegios y universidades que necesitaban una actividad que les permitiera canalizar los impulsos violentos y antisociales. La entrevista en un viejo estadio de Londres a un experto en la historia del balompié, un rico archivo de imágenes británicas, una charla con Tabárez y una entrevista a Gianni Infantino, el presidente de la FIFA, en la sede de Zurich, son los principales atractivos de esta primera entrega. Gerardo Caetano, Carlos Demasi y otros investigadores locales y argentinos complementan la pata local del relato. En tanto, los principales periodistas deportivos uruguayos (Piñeyrúa, Kesman, Muñoz, Da Silveira, Rivas y Silvia Pérez, entre otros) leen crónicas publicadas en viejos ejemplares de la prensa de la época, cómodamente apoltronados en un sillón berger instalado en el estudio Sondor, con un atractivo juego de cámaras y luces, en una puesta en escena de gran belleza plástica, que enriquece el lenguaje televisivo de la producción. La segunda entrega se centrará en Amsterdam 24 y Colombes 28 y la tercera en el primer Mundial.

Más de un centenar de ilustraciones originales de Oscar Larroca hacen de Sangre de campeones una obra única en la cinematografía uruguaya. Los 75 minutos de esta película dirigida por Sebastián Bednarik (La matinée, Cachila, Mundialito, Maracaná) y Guzmán García ( Todavía el amor, Mirando al cielo), con edición de Santiago Bednarik (Fattoruso), no presentan una sola “cabeza parlante”. La narración es completamente en off y la producción incluye un ambicioso despliegue de efectos visuales y sonoros que por momentos se aleja del territorio estrictamente documental. Con los innumerables dibujos de Larroca, el montaje de imágenes restauradas y los efectos vocales (sonorización de imágenes mudas con, por ejemplo, el sonido de las multitudes en un estadio), se trata de una pieza que ficcionaliza parcialmente su relato. Pero atención, el despliegue de producción incluye un vasto rastrillaje de archivos fílmicos italianos, franceses y holandeses, que permite ver por primera vez imágenes de los partidos de los juegos de Amsterdam y Colombes con una nitidez asombrosa, así como muy reveladoras tomas de la concentración celeste y los festejos en los cabarets parisinos, con dos figuras centrales: José Nazzasi y José Leandro Andrade.
Bednarik señaló a Búsqueda que la producción insumió tres años de trabajo y costó U$S 200.000, de los cuales la investigación y la digitalización de archivos son los rubros principales. “Pagamos hasta dos mil euros por minuto de material fílmico bien conservado”. La película se nutrió también de importantes archivos nacionales, como el de la AUF que se conserva en Cinemateca y el de filmaciones domésticas del programa Inéditos, de Luciano Álvarez, a cargo de la Ucudal. La secuencia de imágenes de la final de 1930 es fruto de un complejo proceso de restauración que tiene lugar en un nuevo laboratorio para tal fin instalado en el nuevo edificio de la Facultad de Comunicación de la Udelar. Bednarik contó que Coral debió “restaurar unas viejas copias mal coloreadas en betacam porque en la investigación constatamos que las latas originales de la AUF están perdidas”. Agregó que se está iniciando una investigación sobre el tema pero aún “nadie ha hecho ninguna denuncia”.