Los ex jefes de Estado se mostraron distendidos, pero fue Batlle quien hizo honor a su fama de ser ocurrente y por momentos impredecible, y planteó la cuestión del futuro político de Vázquez y de Lacalle (ver recuadro).
Además, los cuatro, con algunas diferencias, mostraron una visión crítica del funcionamiento del Mercosur.
Mejor Mercosur.
Vázquez fue el primero en hablar y tuvo elogios para el Partido Colorado. Además de felicitar a Montaner por la iniciativa, el ex presidente recordó que siendo intendente de Montevideo (1990-1995) visitó la Casa del Partido Colorado para homenajear a Héctor Grauert. También recordó especialmente una visita a comienzos del 2005, antes de asumir la Presidencia, por los consejos que recibió de Sanguinetti, y que en síntesis consistían en que en casa de gobierno se sobrevive y en la estancia presidencial de Anchorena se gobierna. Dijo que pudo comprobar la verdad de ese consejo.
Vázquez se mostró a favor del Mercosur, pero planteó la necesidad de tener un bloque “sustancialmente mejor dentro de lo razonablemente posible”.
En esa línea reclamó medidas para hacer cambios. “La gente está cansada de oír hablar a los políticos” dijo, y recibió el aplauso del auditorio. “Hay que saldar asuntos pendientes desde hace mucho tiempo en la agenda del Mercosur —cuestionó—. No podemos seguir tirándolos permanentemente para adelante. Asumamos que algunos de ellos pueden ser aún hoy un tanto ambiciosos, pero hay otros que no eran tan ambiciosos y siguen pendientes”.
También señaló que “los Estados parte comenzaron a encerrarse en sí mismos, desatendiendo en los hechos lo que se promete cumbre tras cumbre del Mercosur”. Agregó que ya “no hay más espacio para la retórica” en el bloque.
El ex presidente por el Frente Amplio enumeró algunas de las medidas que se deben tomar: “Más y mejor institucionalidad”, “mecanismos más ágiles para la internación de la normativa”, la consolidación de los mecanismos de solución de controversias, e incorporar temas como servicios, inversión, propiedad intelectual y seguridad energética.
Mientras se refería a estos temas, una mujer desde el auditorio le reclamó que regrese Paraguay al Mercosur. “Que regrese Paraguay”, respondió Vázquez. Pero la mujer insistió con otro tema: “Que salga Venezuela”. Ahí intervino Bordaberry solicitando que no se interrumpiera a los ex presidentes.
“Que regrese Paraguay, que ingrese Venezuela, que ingrese México, que ingrese el Pacto Andino, que integremos, que busquemos soluciones concretas para la mejor calidad de vida de los latinoamericanos”, remarcó Vázquez.
Además el ex presidente exigió “cambios” al bloque y consideró “fundamental” que se “cumplan los compromisos asumidos”.
En segundo lugar habló Batlle. El Mercosur es una organización de “carácter comercial”, comenzó definiendo el último presidente colorado. Durante muchos años, Uruguay creció porque el “mundo era abierto”. “Los políticos del Uruguay se encargaron de hacer de este país una sociedad más justa. Y se encargaron todos los partidos: para nosotros con don Pepe a la cabeza, pero también el Partido Nacional, también el antiguo Partido Socialista, también el antiguo Partido Comunista y también los anarquistas”, manifestó.
Pero eso, dijo, cambió tras la II Guerra Mundial. Llegaron las crisis económicas y políticas y Uruguay salió de ellas con los acuerdos bilaterales que llevó adelante con Brasil y Argentina.
Batlle sostuvo que Uruguay se integró al Mercosur pensando “líricamente” que el “verbo de Martín Fierro” se cumpliría: “Que los hermanos sean unidos, esa es la ley primera”. “Pero el Mercosur ha mostrado lo contrario hasta el día de hoy. Todas las declaraciones que se han firmado, ninguna se ha cumplido”, afirmó.
A su juicio, la clave está en abrirse al mundo y para ello la llave la tiene Brasil, un país que “ya no precisa del comercio de América Latina para sustentar su comercio”.
“Brasil entiende de política”, sostuvo, y propuso plantearle a ese país que para Uruguay “es insostenible en la condición actual mantenerse en el Mercosur”. Hay que hacer acuerdos con Estados Unidos, Corea del Sur, añadió y se mostró convencido de que Brasil entenderá esa situación.
Y si Brasil dijera que no, hay que plantearse un modelo como el de Chile, que es un Estado asociado al Mercosur, agregó Batlle.
Pragmáticos.
El ex presidente planteó “ser pragmáticos” porque los países “no tienen amigos, tienen intereses”.
Lacalle también consideró que hay que ser “pragmático” y propuso “menos y mejor Mercosur”, cambiando una frase de Vázquez sobre el tema: “más y mejor Mercosur”.
En tal sentido, recordó que Vázquez fue pragmático cuando habló con Estados Unidos ante los problemas creados con Argentina por la instalación de UPM (la ex Botnia), y también Batlle cuando el país atravesaba lo peor de la crisis de 2002.
“Aquí no hay otra ley que la defensa del interés”, por lo que se debe “revisar la política exterior actual. Hay que darle un baño de pragmatismo y de nacionalismo en el más amplio sentido. Tenemos que volver al egoísmo que lo que quiere es adelantar al país”, argumentó.
Lacalle opinó que se ha “asistido al vaciamiento jurídico de la peor especie que se ha conocido” en el Mercosur. “Es la negación de todo lo que se acordó”, criticó, y entonces preguntó si es posible “construir sobre bases tan falsas”. Asimismo, el ex presidente nacionalista subrayó que se cometió el “error” de “partidizar el Mercosur, donde se han generado afinidades que no son compatibles con el interés nacional”.
El ex mandatario planteó además, que en 2014 los candidatos presidenciales se pongan de acuerdo en aspectos básicos de la política internacional porque en la actualidad se está en una situación de “emergencia”.
El ciclo lo cerró el ex presidente Sanguinetti, quien destacó que pese a las diferencias, cuando Vázquez tuvo dificultades con Argentina “estuvieron todos” los partidos. En materia internacional, acotó, “el mundo ha cambiado” ya que el “futuro que se soñó, que se imaginaron los comunistas, los nacionalistas españoles, los liberales de Norteamérica, ese mundo cambió”.
Sanguinetti comentó que desde su inicio se le reclamó al Mercosur “más apertura”. “Nunca se imaginó al Mercosur —continuó— como una fortaleza neoproteccionista; siempre se pensó como una economía de escala mayor para producir a mejor costo y así insertarnos mejor en el mundo”. Tras plantear que es necesario acercar a México a la región, Sanguinetti criticó el estado actual del Mercosur porque se transformó en un “instrumento desgraciadamente claudicante y desvirtuado desde el punto de vista jurídico”. No obstante, indicó que a ese bloque hay que “aferrarse” para “defender aquellas cosas como la vida de los puertos, el uso de los ríos, los servicios”.
El Mercosur tiene una “estructura frágil”, advirtió, pero a pesar de ello el país tiene una oportunidad porque se está dando una “flexibilidad de hecho” que le permite buscar una “mejor inserción” internacional dado que Argentina y Brasil no pueden “reclamar encierro y obediencia cuando ellos mismos no cumplen”.
Política
2012-11-08T00:00:00
2012-11-08T00:00:00