Médicos por la Verdad, un movimiento que desconfía del Covid y tiene entre sus miembros a un exasesor de Sartori y Cabildo Abierto

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Nº 2093 - 15 al 21 de Octubre de 2020

escribe Florencia Pujadas

Que la Organización Mundial de la Salud (OMS) es “absolutamente errática”. Que los gobiernos utilizan el coronavirus como excusa para implementar medidas represivas y controlar a la población. Que los tapabocas son casi innecesarios y el distanciamiento físico inútil. Estos son algunos de los postulados del colectivo internacional Médicos por la Verdad, que surgió en Europa y se extendió a varios países del mundo. Desde que se decretó la pandemia, el movimiento atrajo a miles de seguidores en América Latina y Estados Unidos, que participan en reuniones virtuales y siguen las conferencias de prensa en YouTube. Los líderes del movimiento aseguran que la población mundial está “silenciada” y “no reacciona” ante la pérdida de sus derechos.

Sus videos tienen cientos de miles de reproducciones, aunque a veces es difícil encontrarlos porque son dados de baja por la plataforma. Los integrantes del movimiento dicen que la medida es una “clara forma de censura” y una evidencia más del poder del discurso “hegemónico”.

“Nos han llamado chamanes y nos han desacreditado. El objetivo general de esta mal llamada pandemia es la disminución de la población con base en una ingeniería social. Es una estrategia política”, dijo el médico uruguayo especializado en salud pública, Mario Cabrera, a Búsqueda.

Él es la cara visible de la agrupación en Uruguay. Aunque está jubilado hace nueve años, en las últimas elecciones internas trabajó como asesor sobre salud en el equipo del senador nacionalista Juan Sartori y más tarde, durante la campaña electoral nacional, trabajó junto con Cabildo Abierto, informó el portal de la Facultad de Comunicación de la Universidad de la República, Sala de redacción. Cabrera dijo a Búsqueda que se encargó de redactar el capítulo de salud del programa de gobierno de Cabildo. Tras el triunfo de la coalición, Cabildo Abierto obtuvo la dirección de la Salud Pública, con la designación de Daniel Salinas al frente del ministerio.

Dentro del colectivo hay doctores, abogados y comunicadores que dicen que el uso de tapabocas y el distanciamiento físico es “ridículo”. Son críticos con el conteo de casos del gobierno y desconfían de los resultados de las pruebas PCR. Aunque estas fueron elegidas como la herramienta de diagnóstico por excelencia, ellos sostienen que son “ineficientes” y no brindan datos “confiables”.

“Se están dando muchos resultados de falso positivo, y es un problema porque se generan campañas con esos datos”, sostuvo la pediatra e integrante del movimiento, Laura Domínguez, a Búsqueda. “¿A quién estamos protegiendo si la población más vulnerable se queda encerrada sin poder ir a los controles médicos y tener un diagnóstico a tiempo de enfermedades que sí ocasionan mayores daños? Estamos descuidados”, agregó.

Su preocupación es compartida por el colectivo, que el martes 6 se presentó en el Parlamento para expresar su postura contraria a un proyecto de ley que pretende sancionar a quienes violen las medidas sanitarias. Además de ser críticos sobre la propuesta legislativa, la delegación integrada por Cabrera, el cirujano Gustavo Ribero y el fiscal Enrique Viana contó que espera reunirse con el Grupo Asesor Honorario Científico (GACH) para “revisar” las medidas del gobierno.

“Le enviamos una carta al presidente, Luis Lacalle Pou, quien enseguida contestó y nos dijo que habláramos con el grupo, pero aún no contestaron. Nosotros queremos que la población sepa que no hay una postura única, que se termine con esta visión”, apuntó Cabrera.

Discurso negacionista

El colectivo Médicos por la Verdad, que está presente en varios países del mundo, nació con el objetivo de informar a la población sobre los “verdaderos” efectos del Covid-19.

Especialistas y autoridades sanitarias locales e internacionales han cuestionado las afirmaciones “falsas” del movimiento y han advertido sobre los riesgos de su discurso negacionista.

En una conferencia realizada en Madrid a mediados de julio, este grupo de médicos aseguró, entre otras cosas, que la hidroxicloroquina es efectiva en el tratamiento de una forma leve de Covid-19, un producto promovido por el presidente estadounidense Donald Trump sobre el cual la comunidad científica advierte que no hay evidencia suficiente que demuestre su eficacia. En agosto, el Consejo de Médicos de España decidió abrir un expediente al movimiento para examinar su conducta ética.

También sus dichos sobre la baja probabilidad de contagio entre pacientes asintomáticos, la “inutilidad” del uso de tapabocas y el distanciamiento social son criticados por las autoridades sanitarias. Si bien la OMS aclaró que aún faltan estudios para ratificar el peligro de la transmisión en pacientes sin síntomas, las investigaciones internacionales indican que el número de contagios entre asintomáticos oscila entre el 16% y el 40% de los casos.

Además, en la última guía de la OMS se establece la “necesidad” de utilizar tapabocas para controlar el avance del virus. El organismo cita un estudio publicado en la revista científica The Lancet donde se concluye que su uso es “clave” para disminuir el avance de la pandemia.

Las recomendaciones de la OMS son recogidas y seguidas por el gobierno uruguayo y el Ministerio de Salud Pública, que ha hecho una campaña para que la población entienda los “peligros” de las aglomeraciones y el incumplimiento de la distancia social.

Foto: Nicolás Der Agopián / Búsqueda

“Soluciones chamánicas”

Cuando el movimiento local de Médicos por la Verdad trasmitió su primera conferencia en vivo a principios de setiembre —que tuvo hasta el momento casi 140.000 reproducciones en YouTube—, el Colegio Médico del Uruguay afirmó que sus dichos podían poner en riesgo la efectividad de la estrategia contra la pandemia.

En declaraciones a Telemundo, el presidente Blauco Rodríguez aseguró que el movimiento promovía “ideas conspirativas” y “soluciones chamánicas”.

Cabrera, el representante del movimiento, dijo que está a la espera de un debate público.

Rodríguez señaló a Búsqueda que, si bien están “dispuestos” a hablar con los representantes, no han tenido contacto con el colectivo. “Creemos que las medidas son necesarias para controlar una pandemia de la que poco se sabe. Después habrá que hacer un análisis posterior y multifactorial”, agregó.

El presidente del Consejo Médico enfatizó en la necesidad de continuar con las precauciones y “extremar medidas” en caso de ser necesario.

El miércoles 14 el gobierno informó que se detectaron 51 casos nuevos de Covid-19 en el país y que al momento hay 330 personas cursando la enfermedad. La cifra de contagios preocupa a las autoridades ya que es la más alta desde que se decretó la emergencia sanitaria.

Postulados

Según Médicos por la Verdad, la OMS está dando “pasos equivocados, incoherentes y poco confiables”. “Es que ni siquiera estamos en una pandemia. La organización no nos representa y usa mal el concepto; es un problema que habilita medidas autoritarias”, dijo Cabrera.

La polémica no es reciente. El debate sobre el término se abrió hace una década cuando la OMS definió a la gripe H1N1 como “pandémica”. Por aquel entonces hubo especialistas que dijeron que el criterio parecía “poco claro” y el organismo respondió que la confusión se debía a que nunca antes se había utilizado el concepto de manera formal. “Ahí se desvinculó al número de casos y se fundamentó que, mientras llegue a todo el mundo, ya es una pandemia. Pero lo cierto es que importa el número de casos”, señaló Cabrera.

El colectivo sostiene que la ciencia no ha demostrado cuántos son los casos mortales vinculados al Covid-19 y que no tiene sentido “forzar” la cuarentena en casos asintomáticos. De hecho, la mayoría de sus integrantes cree que quienes presentan “una pequeña tos” o no tienen “más que una gripe” están sanos.

“Si estudiás las cifras legales y los certificados de defunción que se están haciendo en Estados Unidos, por ejemplo, llegás a la conclusión de que las medidas son exageradas. No es un virus tan contagioso ni mortal; solo causa mortalidad a la población añosa, que ya tiene enfermedades preexistentes”, dijo Domínguez. “Cuando uno hace un certificado de muerte tiene tres componentes claros: la causa básica, la principal y la determinante. Ahora la determinante e invitada de lujo es el coronavirus, pero nos importa la básica. Una cosa es morir por Covid y otra con Covid”, añadió Cabrera.

Este argumento es la base de su creencia en la inmunidad del rebaño, un recurso que se utiliza cuando una proporción amplia de una población se vuelve inmune a una enfermedad por la vacunación o su propagación masiva. “Es la forma de controlarlo”, dijeron.

Sin embargo, el director de la OMS, Tedros Ghebreyesus, señaló que esta respuesta es inadecuada y peligrosa para combatir la pandemia. “Dejar que el coronavirus circule sin más significa permitir que haya más infecciones, sufrimiento y muertes innecesarias. Es científica y éticamente problemático”, señaló en una conferencia.

Foto: Nicolás Der Agopián / Búsqueda

Críticas

El colectivo Médicos por la Verdad cree que el mayor problema se vincula al poder de las autoridades, la censura y la falta de atención en cuidados que necesitan ser atendidos. Según sus representantes locales, el presidente Luis Lacalle Pou tomó una “decisión madura” e “inteligente” al no aceptar la cuarentena obligatoria. Sin embargo, el cierre de fronteras, escuelas, policlínicas y otros servicios básicos fue “problemático”.

“En muchos casos el impacto psicoemocional es irreversible y las patologías crónicas terminan siendo desatendidas”, señaló Domínguez a Búsqueda.

Los integrantes del colectivo no se consideran antivacunas, pero dudan de la efectividad que tendrán las que están en estudio en laboratorios de todo el mundo. “Nosotros no somos antivacunas, somos anti estas vacunas porque cada uno tiene la libertad de dársela. Es imposible que esté en menos de un año”, criticó Cabrera.

Además, los integrantes señalan que “hay muchos” colegas que comparten su visión y no hablan por miedo a perder el trabajo. “Los médicos son los que aconsejan a los pacientes y llama la atención que haya gente tan capaz que no esté pensando. Lo que dice la OMS es ley y parece que hay que obedecer”, agregó. “Pero entiendo: a veces este sueldo es el más alto de la familia y no se puede comprometer”.

Contratapa
2020-10-14T22:10:00