En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
En Búsqueda y Galería nos estamos renovando. Para mejorar tu experiencia te pedimos que actualices tus datos. Una vez que completes los datos, por los próximos tres meses tu plan tendrá un precio promocional:
* Podés cancelar el plan en el momento que lo desees
¡Hola !
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
El Ministerio de Desarrollo Social (Mides) decidió avanzar con una nueva estrategia de atención a la población que habita en la calle al promover que 300 personas dejen atrás la vida en refugios y pasen a instalarse en viviendas. Con ese fin, el ministerio realizó un llamado de expresión de interés para cooperativas de trabajo, asociaciones civiles o fundaciones para que gestionen cinco proyectos de vivienda.
¡Registrate gratis o inicia sesión!
Accedé a una selección de artículos gratuitos, alertas de noticias y boletines exclusivos de Búsqueda y Galería.
El venció tu suscripción de Búsqueda y Galería. Para poder continuar accediendo a los beneficios de tu plan es necesario que realices el pago de tu suscripción.
Cada proyecto a gestionar tendrá un cupo máximo de 60 personas. La iniciativa apunta que no habiten más de dos personas por vivienda. Las casas se darán en “comodato”, como préstamo para su uso. El objetivo es conseguir de esta forma un total de 150 viviendas para alojar a 300 personas.
Según el último censo del Mides, publicado a mediados de 2020, hay 2.553 en situación de calle: 885 viven a la intemperie y 1.668 en refugios. Según el estudio, aumentó 25% la cantidad de personas en esta situación respecto al censo de 2019.
Con la convocatoria el Mides busca afianzar una línea de trabajo que ha planteado el ministro Pablo Bartol: dar la mayor autonomía posible a las personas que viven en calle. De hecho, el ministerio hoy toma como ejemplo un programa que se está llevando a cabo al norte de la ciudad, con 24 módulos en los que viven 48 personas (dos por vivienda). “Es el modelo que se viene”, dijo Bartol en una entrevista con el diario El País el domingo 24. En el gobierno anterior se había comenzado a explorar este tipo de sistema de atención.
En el llamado a expresión de interés para gestionar cinco proyectos de “Viviendas con Apoyo” presentado el martes 26, el Mides plantea que dado los resultados obtenidos en los últimos años en la atención a personas que viven en la calle, se hace necesaria la incorporación de “nuevos enfoques encaminados a reducir y/o erradicar este problema”.
El actual sistema, basado en refugios —nocturnos y diurnos— a los que acuden quienes viven en la calle, encontró “limitaciones” para promover el egreso de las personas. “Esto se debe, por una parte, a la necesidad de mejorar las políticas preventivas y, por otra, a las restricciones inherentes a un sistema que únicamente se basa en espacios de convivencia colectiva altamente tutelados y de corta estadía o con miras al egreso”, se explica en el documento.
Quienes pasan por el sistema de refugios ven con dificultad “proyectarse”, “sostener” y “gestionar una vida autónoma”, añade.
“La convivencia grupal entre personas con una problemática multicausal, las normas establecidas, los continuos fracasos, la intervención temporal, y otros factores que presenta el actual sistema de atención a personas en calle, propician continuas vueltas a la calle de estas personas (síndrome de la puerta giratoria que caracteriza el sistema escalera), y con ello muchas veces la ruptura con una red de recursos y protección”.
Ante esta situación, el gobierno entiende que es “necesario implementar soluciones de larga estadía para contemplar a la población que hace uso de los centros en forma casi permanente”.
Incentivar la “autonomía” y la “autogestión de las personas” es el centro de esta iniciativa. La población objetivo del programa son personas adultas que utilicen, de manera regular, alguno de los dispositivos para la atención de gente en la calle, que estén en “condiciones de sostener la gestión” de su vida cotidiana con un ingreso mínimo (unos $ 5.000 por mes) que les permita cubrir parcialmente los gastos diarios. Habrá un equipo de trabajo, integrado por un trabajador social y un psicólogo, que ayudará en la gestión y en la prevención de conflictos motivados por la convivencia.
El presupuesto para cada proyecto es de poco más de $ 9 millones.
El Mides también lanzó un llamado para la gestión de tres centros nocturnos en Montevideo para mayores de 18 años con un máximo de 24 cupos cada uno. El presupuesto para los tres centros será de casi $ 20 millones.
Estos refugios serán para 20 personas y no 30, como son actualmente los cupos. “Buscamos mejorar la calidad de la propuesta al disminuir el número de las personas que comparten un mismo centro”, explica el organismo en el llamado.